jueves, 27 de junio de 2019

5G: UNA APUESTA ARRIESGADA QUE YA DA SUS FRUTOS EN COREA DEL SUR


La nación asiática fue la primera en implementar el revolucionario servicio de red móvil. El impacto para la industrialización del país, según su Ministerio de Innovación, Ciencia y Tecnología
Por Agustina Larrea. 27 de junio de 2019

(Corea del Sur, enviada especial). Fue una auténtica batalla entre gigantes que se ganó, como no podía ser de otra manera tratándose de un adelanto de estas características, por una diferencia de minutos. Exactamente 55. A comienzos de abril Corea del Sur sorprendió al planeta al lanzar la primera red nacional de telefonía móvil de quinta generación (5G), con lo que se ganó el título de ser el primer país en ofrecer esta revolucionaria tecnología que sacude al mundo de las telecomunicaciones. De esa manera, los tres grandes operadores coreanos -KT, SK Telecom y LG UPlus- derrotaron a la estadounidense Verizon por casi una hora de diferencia y se quedaron con el logro de haber sido los pioneros.

"Esto se enmarca en el contexto de lo que se llama la cuarta revolución industrial en Corea. El impulso del 5G es fundamental en este sentido. El lanzamiento estaba previsto para diciembre de este año pero aceleramos los tiempos y pudimos comenzar a ofrecerlo a comienzos de abril. Ya se habían realizado las primeras pruebas durante los Juegos Olímpicos de Invierno (que tuvieron lugar en Pyeongchang, en 2018). Afortunadamente desde entonces todo funcionó de acuerdo a los estándares internacionales", señaló a Infobae Tae Wan Park, uno de los altos funcionarios del Ministerio de Ciencia e Innovación del gobierno coreano, que siguió de cerca el proceso de la implementación del nuevo sistema desde su cargo de director de la división de políticas para innovación y broadcasting del país asiático.

Como una especie de sueño inmejorable de cualquier ansioso, según los expertos, la nueva tecnología aporta una velocidad 20 veces superior a la del 4G, lo que permite, por ejemplo, descargar una película en segundos. Otra de las ventajas de la novedad está relacionada a la reducción en materia de latencia, es decir, el tiempo de respuesta de la red a los equipos. Con el 5G es de apenas unos 4 milisegundos, frente a los 20 milisegundos que ofrece la tecnología 4G. En Corea del Sur, con apoyo del gobierno en materia de implementación y desarrollo, los tres grandes operadores nacionales, KT, SK Telecom y LG UPlus, ya están ofreciendo el servicio y, según Park, los resultados comienzan a vislumbrarse.

"Desde diciembre pasado, las grandes empresas proveedoras del servicio 5G estuvieron a punto para ofrecerlo de manera comercial a los consumidores. Esto finalmente ocurrió el 3 de abril. Hubo una competencia con la empresa estadounidense Verizon, pero Corea lo hizo antes. En términos de cobertura y de número de suscriptores lo hizo 55 minutos antes. Si todo va como se proyecta, las empresas planean expandirse al 90% de los usuarios para fines de 2019", asegura el funcionario.

La arriesgada apuesta de los desarrolladores coreanos por ser los pioneros en esta carrera tuvo apoyo gubernamental y lo seguirá teniendo, según explica el funcionario del Ministerio de Ciencia e Innovación. Entre otras cosas, el Gobierno ofrece algunos beneficios impositivos para las empresas que inviertan en el desarrollo y la expansión de la red 5G.

"Hay recortes impositivos este año y el próximo en este sentido. Adicionalmente, hay otras deducciones para la inversión en 5G en el país", sostuvo Park, durante una conferencia para periodistas de distintos países del mundo de la que participó Infobae en el centro de Seúl.
"Creemos que de esta manera estamos brindando apoyo al desarrollo de la nueva generación tecnológica. Además de favorecer a las empresas, estamos trabajando para nutrir también al factor humano. Con este tipo de implementaciones planeamos subir un nivel, por ejemplo, en la informatización. Esto acelerará la cuarta revolución industrial que traerá beneficios para todos", celebró el funcionario.

Como nuevo hito en términos de conectividad, según los expertos, los avances a los que se podría llegar con el novedoso servicio son muy diversos y sus beneficios, incalculables. Por la velocidad del 5G, entre las innovaciones más esperadas se espera, entre otros, que ayude a promover la conectividad en salud, el transporte urbano, la seguridad y todo tipo de servicios que se puedan ofrecer de manera remota.

En Corea del Sur, donde las primeras en adquirir el servicio fueron compañías dedicadas a la producción industrial, se entusiasman. "Uno de los primeros en adquirir la tecnología fue una empresa de autopartes. Se usa para inspeccionar la calidad del equipamiento que producen. También se utilizó esta tecnología para la construcción de tractores agropecuarios LS Mtron. Además de la velocidad, los beneficios de esta tecnología están en la facilidad para la hiperconectividad, es decir, que se puedan conectar muchos equipos a una misma fuente. De acuerdo a los estándares internacionales se pueden conectar 1 millón de equipos en un kilómetro cuadrado. Con las características especiales del 5G, se puede esperar un desarrollo del self-driving (los autos sin conductor), usando el casi mínimo de latencia que tiene el servicio", explicó Park.

La organización Global System for Mobile Communications consideró en abril que el 5G podría generar USD 565.000 millones de beneficios para la economía mundial en 2034.
Desde Seúl, aseguran que la novedad ya está rindiendo sus frutos y que el número de suscriptores a las compañías de telecomunicaciones está en aumento.

Sobre el gran interrogante que varios se plantean en términos de seguridad y protección de datos personales cuando se anuncia este tipo de novedades tecnológicas, el funcionario concluye: "Estamos haciendo esfuerzos e inversiones para proteger la ciberseguridad. El 5G es una forma más segura, si se la compara con el wifi, en términos de la protección de datos e información. El wifi ofrece velocidad pero tiene problemas de vulnerabilidad. De todas maneras, estamos trabajando en este sentido siguiendo los estándares internacionales".

TERRIBLE PERSPECTIVA. QUE PASARÁ EN EL FUTURO CON EL CUERPO HUMANO POR EL USO DE CELULARES Y COMPUTADORAS


Las modificaciones irán desde una espalda encorvada y un cuello corto hasta la posible aparición de un segundo párpado, manos como garras y un cerebro más pequeño.
Clarín, 27/06/19

Las nuevas tecnologías ayudan mucho a la gente en la vida contemporánea. Sin embargo, algunos científicos remarcan ante todo los efectos negativos que ciertos dispositivos, como los teléfonos celulares, tienen para la salud. En consonancia, la compañía de telecomunicaciones TollFreeForwarding.com creó un modelo de representación corporal, basado en esa clase de estudios, que muestra cómo podrían evolucionar en el futuro las características físicas del ser humano obsesionado con las tecnologías.

Según los especialistas, el uso regular de dispositivos tales como los celulares y el trabajo constante frente a una pantalla de computadora tienen un impacto significativo en la manera de sentarse y la postura. "Pasar horas mirando hacia abajo, en el teléfono, deforma el cuello y la columna vertebral pierde su equilibrio. En consecuencia, los músculos del cuello tienen que hacer un esfuerzo adicional para sostener la cabeza", explica Caleb Backe, experto en salud y bienestar.

Además, afirma, el cráneo del ser humano del futuro se "espesará" para proteger al cerebro de la radiación de radiofrecuencia emitida por los celulares (que, según estudios de algunos especialistas, puede ser potencialmente peligrosa para las personas).
Al mismo tiempo, y de acuerdo con una teoría científica que afirma que un estilo de vida sedentario está reduciendo la capacidad cerebral de la gente, el modelo indica que el volumen del cerebro se verá disminuido.

sábado, 22 de junio de 2019

MILLENNIALS, GENERACION Z Y NUESTRO FUTURO COMO EMPLEADORES

03/06/19. PUBLICACIÓN DE SANTANDER GLOBAL TECH (Recursos Humanos)
Nativos digitales, emprendedores, autodidactas y desconfiados de las estructuras tradicionales. Así se define la Generación Z, personas nacidas entre 1995 y 2015, también conocidas como anti-millennials. Este concepto surge de la necesidad de diferenciarse. Vemos y oímos en todos lados que la tecnología acelera el ritmo al que vivimos, que la evolución es constante y que los cambios cada vez son más rápidos. Entonces, ¿se puede definir de la misma forma a una generación entera?

El 50% de los empleos de hoy desaparecerán en 20 años
Aproximadamente el 50% de los empleos que conocemos habrán desaparecido en 20 años. A día de hoy, hay muchos padres y madres que no saben definir lo que estudian sus hijos. Como empleadores actuales y futuros, lo que está claro es que es necesario entender cuanto antes a estos nuevos nativos digitales y saber adaptarnos a sus formas de actuar.

Qué opinan los Millennials
Para entender mejor a esta próxima generación, hemos buscado a 20 millennials que trabajan en Santander Global Tech y les hemos preguntado qué valoran más de su trabajo. A modo resumen, aquí tienes tres de nuestros perfiles (no hemos puesto los veinte para que no se convierta en el artículo más largo… ¡aunque son muy interesantes!).

Víctor, 27 años – Data Scientist
Víctor tiene 27 años y es Data Scientist, para ello estudió matemáticas e ingeniería informática. Una de las cosas que más valora de las empresas es que sean transparentes y espera de su jefe que sea un mentor. Está interesado en seguir formándose. Para él es imprescindible tener autonomía y horarios flexibles en su trabajo. Una de las cosas que más le motiva en su trabajo es aplicar la Data Science como una vía para dar sentido al mundo, generando impacto y cambio.

María, 30 años – Cybersecurity expert
María acaba de cumplir 30 y es experta en Ciberseguridad. Es 100% perfil STEM y siempre ha sido muy autodidacta, como dice ella: “huyo de la educación basada en estructuras tradicionales”. Su palabra clave es la efectividad y le encantan los retos. No trabajaría en una empresa que no considerara respetuosa e involucrada en la ciberseguridad. Está de acuerdo con Víctor en que su jefe debe de ser su mentor. Su misión es mantener al mundo seguro y lo que más le motiva es encontrar soluciones a problemas que no existían.

John, 29 años – UX designer
John tiene un objetivo muy claro: aportar valor a los demás. Es diseñador UX y lo que más le gusta es trabajar en un entorno colaborativo. Cree que tener buen ambiente en el trabajo es imprescindible. Para ello valora la sinceridad y la transparencia. Para que una empresa le interese debe ofrecerle: proyectos interesantes, desarrollo de carrera y tiempo para innovar. A John le encanta debatir porque cree que entre todos se alcanzan mejores soluciones. ¿Algo que le motiva de trabajar aquí? Ver que sus diseños se hacen realidad y son usados por los demás.

Entonces, ¿qué les podemos ofrecer como empresa?
Una de sus constantes es la inmediatez y su principal motivación no es el dinero, ¿será el tiempo lo que podamos ofrecerles?

El reto entonces para las empresas actuales está en definir bien las funciones que realizarán, los objetivos a alcanzar, y saber medir correctamente los resultados. Huir del presencialismo y los horarios estrictos, la flexibilidad y la responsabilidad son la clave.

Son nativos digitales y la tecnología es un principio en sus vidas, se sentirán más cómodos en empresas que evolucionen a la par que la tecnología y el entorno social. Compañías dinámicas y flexibles, donde el cambio forme parte de la cultura, proporcionando un entorno de aprendizaje continuo y posibilidades de aportar.

Un entorno agradable es indispensable. Beneficios y actividades que promuevan el balance entre la vida personal y profesional, de tal manera que sean coherentes con su compromiso social y actividades de voluntariado. La relación que las empresas tengan con su entorno social, y el impacto que generen en el mismo, también es clave para que los jóvenes actuales se sientan atraídos por formar parte de compañías donde existan iniciativas en el ámbito de la responsabilidad social.

Gracias a Elisa Fajardo por su labor de entrevistadora.

PROGRAMADORES SUB 12. DE CONSUMIDORES PASIVOS A CREADORES


Cada vez más padres deciden dejar de pelearse con los dispositivos digitales y ver de qué forma pueden potenciar el interés de sus hijos por la tecnología: rastis, robótica y hasta juguetes Montessori cautivan a los más chicosCada vez más padres deciden dejar de pelearse con los dispositivos digitales y ver de qué forma pueden potenciar el interés de sus hijos por la tecnología: rastis, robótica y hasta juguetes Montessori cautivan a los más chicos.
Fuente: LA NACION

Si alguien dijera que una persona no vidente ahora cuenta con anteojos que traen sensores de proximidad y speakers a la altura de los oídos para evitar chocarse con obstáculos, cualquiera pensaría que el proyecto nació en la cuna de Google o Microsoft. Sin embargo, los artífices fueron un grupo de chicos de entre 8 y 12 años que presentaron la idea en un curso de programación y robótica. "Todo surgió porque un amiguito de los chicos se había quedado ciego y ellos querían ayudarlo. Aunque se manejaba bien con el bastón blanco, no podía evitar golpearse con los carteles que colgaban del techo a la altura de su cabeza", comenta Leandro Swietarski, creador de Tecnokids, una empresa de talleres de programación para chicos que busca alejarse de la enseñanza tradicional incorporando recursos como la robótica, el stop motion o la formación de youtubers. "El proyecto salió espectacular. Lo más curioso fue que después vinieron unos padres que querían que los chicos patentaran la licencia a su nombre pero ellos no quisieron. Dijeron que querían subir los instructivos a la web para que quien los necesitara pudiera usarlos."

Aunque la programación está al alcance de los chicos desde hace tiempo, la aspereza de los lenguajes tradicionales solía alejarlos. De ahí que cada vez más instituciones hayan empezado a enseñar las lógicas de programación con lenguajes pensados específicamente para chicos, como Scratch -diseñado por el grupo Lifelong Kidergarten del MIT- y recursos de robótica como los LEGO WeDo o los sets de robótica de Rasti, que permiten volver a las líneas de código más palpables, menos abstractas.

Desde sus orígenes, la empresa argentina Rasti mostró un fuerte interés pedagógico y educativo que funcionaba en paralelo con la venta de sus juguetes más comerciales. Claro que, con el correr del tiempo, esa estrategia de learning by building tuvo que adaptarse a las nuevas tecnologías. Así, en 2018, Rasti formó un Equipo de Robótica y Educación -integrado por programadores, ingenieros electrónicos, asesores pedagógicos y diseñadores industriales- del cual surgieron los nuevos kits que hoy combinan los tradicionales bloques de plástico con sensores, nucleos Arduino y conexiones USB, Bluetooth e infrarrojo. "El avance de la tecnología plantea a los estudiantes nuevas oportunidades mientras que, a las instituciones educativas, les demanda evolucionar en las competencias y contenidos a través de ejercicios intuitivos que generen desafíos, asombro y autonomía en el proceso de aprendizaje", explica Daniel Dimare, Director de Marketing de Juguetes Rasti.

Esta necesidad de ajuste por parte de las instituciones es lo que llevó a Javier Gullo, regente en el Colegio Del Parque de Ramos Mejía y responsable de la inclusión pedagógica de la tecnología en las aulas, a proponer la inclusión de contenidos de robótica y programación: "Lo que nos permite el uso de los sets de robótica de Rasti es poner en tensión la idea de que la escuela es un espacio aburrido. Nos da la oportunidad de incorporar conocimientos de programación y robótica desde un punto de vista lúdico." Como prueba piloto, la propuesta comenzó como un taller a contraturno en el que participan chicos de entre 9 y 12 años. A futuro, la idea es establecer cruces transversales con otras materias de la currícula oficial: "Lo que se está generando entre los chicos es una especie de 'efecto wow'. Cuando ven, por ejemplo, que esa barrera de tren se movió en el momento en que se tenía que mover o que el robot programado en la computadora hizo exactamente lo que le habían pedido a partir de ciertas líneas de código, se entusiasman muchísimo", plantea Gullo.

Iniciativa propia
Agustina llegó a Tecnokids buscando una manera de desarrollar el interés de su hijo Luca (8) por los Legos que, a su vez, le permitiera hacer cosas útiles y pudiera servirle en un futuro . El cambio de Luca, dice, fue notorio: "Antes usaba la computadora para jugar con los videojuegos, hoy él mismo sabe armar sus propias aplicaciones". Es lo que explica Swietarski al mencionar los beneficios de la programación en los chicos: "Cuando entienden el poder que tienen al dominar esta herramienta combinada con la robótica, ellos mismos quieren pasar menos tiempo en un rol consumista de Youtube o de videojuegos, a tener un rol activo de creadores. Ahora ellos pueden crear todo lo que quieren hacer".

En este sentido, muchas investigaciones en curso intentan determinar la relación entre la programación y los desarrollos cognitivos. Una de ellas es la que está llevando a cabo Matías López-Rosenfeld en la Unidad de Neurobiología Aplicada del CEMIC y en el Instituto en Ciencias de la Computación. Si bien la investigación se encuentra en una etapa inicial, Matías estima que es probable que la forma que uno tiene de escribir un programa (y por ende, la forma de estructurar de una determinada manera las ideas) pueda luego trasladarse a otros dominios. De lo que no tiene dudas, es de la importancia que tiene aprender programación para comprender la realidad: "Me parece que no hay mucha conciencia sobre la importancia de que todos entendamos lo que está pasando a través de esos dispositivos que, por medio de la programación, manejan toda nuestra información. Buscás en un navegador un lugar para irte de vacaciones y después en Facebook te ofrecen hospedaje para esos mismos lugares. Parece magia pero, cuando hay un software en el medio, la palabra magia no debería existir. Todos deberíamos entender qué está pasando", afirma.

¿Sin pantallas?
Otro punto a tener en cuenta es el tema de las pantallas: en el imaginario colectivo, la programación se encuentra siempre ligada al uso de las mismas. Y es lógico, considerando que los lenguajes de programación que más se utilizan hoy en día están destinados a crear paginas web, videojuegos,aplicaciones y otros recursos que se consumen a través de monitores, televisores o celulares. Pero lo cierto es que la esencia de la programación no depende de los dispositivos técnicos en los que se plasma sino de una lógica de instrucciones que se conoce como algoritmo. A esto mismo apunta Cubetto, un robot de madera creado por Primo Toys para enseñar a chicos de entre 3 y 7 años a crear algoritmos sencillos que permitan trasladar a Cubetto de un lugar a otro. Lo interesante radica en que, en vez de usar lenguajes de programación educativos como Scratch o Logo que requieren de computadoras, aquí se utilizan fichas de plástico sobre un tablero de control, que indican cómo será el movimiento del robot. Sin las inevitables distracciones que producen las computadoras, toda la atención del niño se encuentra en el armado de su propio algoritmo a través de unasecuencia lógica de instrucciones.

Tomás Pulice, director general de Delta Montessori, incorporó a Cubetto dentro de su proyecto educativo. Para él, la enseñanza de programación desde las primeras infancias permite a los niños ser creadores y desarrolladores de sus propias ideas. "Lo que nos demostró Cubetto es que no es necesario un producto enlatado como los juegos para tablets, celulares o consolas donde el niño sigue una regla de juego. Aquí es el niño quien crea y desarrolla sus propias teorías y las pone prueba", asegura.

Por otro lado, la sencillez del funcionamiento de Cubetto permite que sea utilizado directamente por los padres con sus hijos sin la mediación de una instutución o manuales de uso. Es el caso de María José, diseñadora web, a quien le interesaba que su hija Aramí (6) tuviera una relación con la programación no mediada por la computadora. "Con las amiguitas se volvieron locas desde que entendieron que con unas fichas podían mover el robot. Y en un momento apareció algo que es muy de la programación: surge un problema y hay que solucionarlo. Entre las dos se ponían a ver cómo hacerlo de la mejor manera. En ese sentido , con este juguete, los chicos adquieren el concepto básico de programación: resolver problemas con las herramientas que tenés", cuenta María José.

Programación para todos
"Hay muchas instituciones haciendo trabajos interesantes en todo el país. Los talleres extracurriculares y los clubes de programación son muy positivos, pero estos conocimientos deberían estar al alcance de todos los chicos. Nosotros apostamos a que el cambio se dé dentro del sistema educativo", afirma María Belén Bonello, coordinadora de Program.AR. El objetivo de la iniciativa consiste en realizar talleres en escuelas secundarias para capacitar a los docentes e incentivar el interés de los chicos por la programación y las carreras informáticas.

Ahora bien; como desde Program.AR saben que no es fácil llegar a los colegios ni a los chicos de todo el país, decidieron aprovechar la capacidad de llegada de Internet y las redes sociales para que docentes, padres y chicos puedan descargar los manuales de su página web o, directamente, utilizar juegos de programación como "La hora del código", con interfaces atractivas de Star Wars, Minecraft o Angry Birds.

Así llegó a la programación Kevin Leyes, uno de los primeros ganadores del concurso Dale Aceptar que organiza Program.Ar como incentivo para jóvenes programadores. Desde su casa y con espíritu autodidacta, Kevin comenzó a programar a los 12 años como si fuera un juego. A los 17 viajaba a EE.UU. con una beca de la Embajada Argentina y este año fue seleccionado para representar a la Argentina en Sillicon Valley en el programa de capacitación TrepCamp Entrepreneurial. "Si bien ahora estoy más enfocado en el mundo del emprendedurismo y los negocios, la programación continúa presente en mis proyectos y ocupa un papel muy relevante- contó Kevin a la nacion desde Sillicon Valley-. Me permite trasladar mis ideas a la realidad, analizar y evaluar la viabilidad de ciertos desarrollos y poseer, en todo momento, una visión y perspectiva como desarrollador".

Este abordaje de los estudiantes en una edad temprana, es la misma búsqueda que proponen desde ADICRA(Asociación de Docentes de Informática y Computación de la República Argentina), ya que la consideran como "una posibilidad para que los estudiantes puedan descubrir vocaciones que los lleven a continuar sus estudios en carreras terciarias y universitarias de alta demanda laboral", afirma Gustavo Cucuzza, presidente de ADICRA.

En los colegios, en los institutos y en las casas, cada vez es más evidente que pelearse con la tecnología ya no tiene mucho sentido: "Es imposible evitar que hoy los chicos pasen cada vez más tiempo con dispositivos digitales, no es una batalla que valga la pena dar. Lo único que podemos hacer, y no es poco, es intentar influenciarlos para que usen la tecnología de forma activa y a su servicio", concluye Leandro Swietarski, antes de dictar el último taller del día.
Por: Nacho Sigal

domingo, 9 de junio de 2019

COLEGIOS EN ARGENTINA: CÓMO DESARROLLAR LAS COMPETENCIAS DIGITALES DE LOS ALUMNOS


A través de su programa DHSchools, la organización educativa Digital House acerca herramientas de vanguardia al entorno escolar. Así es como desde 5° grado de primaria hasta el último año de secundaria, los chicos aprenden programación, diseño UX, marketing digital, negocios y análisis de datos.A través de su programa DHSchools, la organización educativa Digital House acerca herramientas de vanguardia al entorno escolar. Así es como desde 5° grado de primaria hasta el último año de secundaria, los chicos aprenden programación, diseño UX, marketing digital, negocios y análisis de datos.

"La mayoría de los sistemas educativos de la actualidad se construyeron para las necesidades del siglo XX", afirman al unísono los expertos mundiales vinculados al ámbito de los negocios así como organizaciones tales como la Unesco. Un ejemplo concreto: los colegios primarios y secundarios no fueron diseñados para proveer las destrezas que el mercado laboral actual ya está demandando. Por caso, la resolución de problemas complejos será la habilidad laboral más importante en 2020, según el Foro Económico Mundial. En la misma línea el experto internacional en educación Ken Robinson señaló: "Los niños que hoy están en el colegio primario se jubilarán alrededor de 2065. Y, si bien nadie sabe cómo será el mundo en cinco años, tenemos que educarlos para las próximas décadas. Con lo cual, el nivel de imprevisibilidad es extraordinario".

Frente a este panorama, que está relacionado con la ya actual Cuarta Revolución Industrial, y con el objetivo de que los chicos pasen de ser usuarios a creadores de soluciones digitales, la organización educativa especializada en desarrollar las competencias digitales de las personas para que generen impacto en la sociedad, Digital House, está acercando a los colegios educación digital, para que los alumnos desarrollen destrezas relevantes y útiles para la vida.

Este programa, llamado DHSchools, incluye capacitación a los docentes de dichas instituciones, acceso a la plataforma de aprendizaje para alumnos y pedagogos, soporte al centro educativo y certificación de Digital House, en el desarrollo de disciplinas digitales como programación, diseño UX, marketing digital, negocios digitales y análisis de datos, entre otras.

Por el sistema de estudio, adquirir estos conocimientos también ayuda a que los estudiantes desarrollen otras destrezas fundamentales para el mundo laboral como la capacidad para trabajar de forma colaborativa, con metodologías ágiles, así como también que sean idóneos para tomar decisiones en base a datos, desarrollen el pensamiento crítico y la capacidad para resolver problemas. Además, adquieren un pensamiento centrado en el usuario, que es crucial en el mercado actual, donde las propuestas de las organizaciones deben ser personalizadas y enfocadas en el consumidor para agregar valor a los productos o servicios que ofrecen, en vez de estar enfocadas en sí mismas.

Adicionalmente, alumnos y docentes reflexionan sobre cómo ser ciudadanos digitales responsables, para poder trabajar con métricas claves, entendiendo qué implica cada una. Como "la frutilla del postre", DHSchools está diseñado para que los chicos apliquen todo lo aprendido en un proyecto integrador que desarrollan ellos mismos. Por eso, esta propuesta también busca potenciar la empleabilidad de los alumnos, es decir, que tengan la capacidad de adaptar su perfil profesional de acuerdo a lo que requerirá el mundo laboral cuando ellos sean mayores.

"Desde que implementamos esta iniciativa con 100 alumnos del colegio St. Catherine's Moorlands, hace menos de dos años, notamos que son muchísimos los colegios que están ávidos por ofrecer contenidos educativos acordes a los tiempos que corren y acordes con el futuro. De hecho, ya estamos presentes en más de 20 centros de estudio con más de 4000 alumnos", explica Francisco Anello, director educativo de este programa. Algunas de las instituciones que ya incorporaron DHSchools son Babar, Cardenal Newman, Saint Catherine's Moorlands, David Wolfshon, Florida Day School, Goethe Schule, Madre Teresa (Virreyes), María de Guadalupe, St. Martin in the Fields, Michael Ham, Northfield, Oakhill, Pilgrims, San Pablo, Toratenu, Wolfsohn y Yeshurum Tora. Con respecto a la experiencia en las aulas de su institución, Nicolas Manzitti, que es miembro de la Dirección General del Colegio ST. Catherine's Moorlands School, opina: "En un mundo dominado por la tecnología, es fundamental que los alumnos desarrollen el pensamiento computacional, así como sus habilidades digitales, por eso trabajamos con DHSchools. Con este programa ya venimos formando a más de 800 alumnos en distintos lenguajes de programación, marketing digital y diseño UX".

Conocimientos digitales en el aula
El programa de Digital House está diseñado para alumnos desde 5° grado de primaria, hasta el último año de secundaria, y puede iniciarse en cualquier año comprendido en ese rango. Al día de hoy, tiene una extensión de hasta seis niveles anuales. Un dato clave: para implementar DHSchools en el colegio no se necesitan docentes especiales, ya que el programa está desarrollado para que pueda ser impartido por maestros y profesores de cualquier área curricular como Ciencias Sociales, Naturales, Formales, Exactas o Humanas. Tampoco se requiere una gran inversión en tecnología, ya que solo se necesita una computadora con conexión a internet cada dos alumnos para empezar a trabajar.

"El programa se realiza durante el horario escolar, y requiere entre 60 y 90 minutos por semana durante todo el año", señala Anello, y agrega que Digital House cuenta con su propia plataforma, su estudio de filmación, además de un gran equipo de especialistas que les permite llegar con contenido actualizado casi en tiempo real a las aulas. "Esto es fundamental porque el el contenido que enseñamos cambia constantemente a un ritmo cada vez mayor", agrega el director educativo.

Por otra parte, se acompaña a los colegios y docentes de forma continua a través de mentorías técnicas y pedagógicas por parte de los expertos de Digital House, que se llevan a cabo en cada centro educativo. Asimismo, se brinda asistencia y soporte online por si acaso surgen dudas o preguntas puntuales que pueden ser resueltas de inmediato, en forma remota.

Por otra parte, este programa contempla el diseño curricular actual elaborado por el Consejo Federal de Educación. De hecho, en su resolución 343/18 se mencionan los lineamientos a los que las escuelas deben adaptarse, los cuales están en sintonía con la formación que ofrece DHSchools tanto en los docentes como en los alumnos. Por este motivo, al iniciar la implementación de esta iniciativa, los docentes seleccionados por el colegio comienzan su proceso de formación para aprender a programar y otras capacidades digitales y, junto con la plataforma PlayGround, ellos guían a los alumnos en su proceso de aprendizaje durante el ciclo lectivo. Por otra parte, las instituciones educativas pueden empezar de a poco e ir escalando de forma paulatina en el número de alumnos involucrados.

La educación es una parte indispensable de cualquier sociedad y en este sentido la incorporación de la tecnología en el entorno educativo puede marcar la diferencia, sobre todo si recordamos que, según el Foro Económico Mundial, el 65% de los niños que ingresan a la escuela primaria hoy trabajarán en empleos que aún no existen.

Esto acompaña un contexto en el cual los chicos deben desarrollar nuevas habilidades, no solo para su vida personal y profesional, sino para el futuro de nuestra sociedad.

sábado, 1 de junio de 2019

INTELIGENCIA ARTIFICIAL: LOS NÚMEROS Y LOS CASOS MÁS INCREÍBLES DE LA TECNOLOGÍA QUE CAMBIARÁ TODO

Fragmentos del libro de Lalo Zanoni, "Las máquinas no pueden soñar"

En una comisaría de Washington DC se reabrió un caso gracias a una aplicación de Machine Learning llamada Rekognition, desarrollada por Amazon Web Services (AWS), la división de Amazon dedicada a los servicios y soluciones en la nube para empresas y gobiernos. En apenas 48 horas las máquinas revisaron más de 300 mil fotos para buscar al sospechoso de un crimen, que finalmente fue encontrado y declarado culpable por la justicia. "Sin esta tecnología, el culpable hubiera quedado libre", dijo Swami Sivasubramanian, VP y director general de IA en Amazon.

Pero eso no es nada comparado a la comisaría que están armando en China, donde en lugar de policías, habrá un sistema de Inteligencia Artificial que se encargará de mantener la estación funcionando las 24 horas de todos los días del año. Por el momento la máquina solo hará trámites burocráticos como expedir documentos de identidad, licencias de conducir y gestionar denuncias de delitos menores. Para todo eso no será necesario mostrar ninguna identificación, ya que por medio de aplicaciones de reconocimiento facial, el sistema escanea el rostro de los ciudadanos. La tecnología será proporcionada por el gigante asiático Tencent, un grupo tecnológico que es la dueña del mensajero para celulares WeChat y desarrolla juegos (como el League of Legends), entre otros negocios.

Por otro lado, el mismo Mark Zuckerberg anunció en su perfil de Facebook a fines de 2017 que la red social puso en marcha un algoritmo de IA para detectar tendencias suicidas entre sus millones de usuarios y así poder actuar con mayor rapidez antes de que los protagonistas cumplan con su objetivo. El software tiene la capacidad de rastrillar todos los post publicados y los videos en vivo (Facebook Live) realizados por las personas en busca de patrones que se relacionen con conductas suicidas que en general pasan desapercibidos. En esos casos, moderadores humanos de la empresa se comunican vía chat con la persona en cuestión para hacerle preguntas protocolares de rigor (¿estás bien? ¿Necesitas ayuda?). Según la gravedad del asunto, los moderadores pueden contactar a familiares y/o amigos cercanos de la persona en peligro.

Dicho sea de paso, Facebook compró Ozlo, una empresa californiana de inteligencia artificial de apenas 30 empleados basada en Palo Alto, en Silicon Valley. Se especializa en la comprensión de las conversaciones basadas en el texto y puede entender y proporcionar respuestas a preguntas que no necesariamente tienen respuestas simples de Sí o No. El objetivo es que Ozlo construya un asistente virtual tipo chatbot mucho más elaborado para interactuar con los usuarios a través de Facebook Messenger.

La startup Cogito fabricó un software de IA que escucha las llamadas de servicio al cliente y pone una "puntuación de empatía" basada en lo compasivos que son los agentes, la rapidez y la capacidad con la que resuelven las quejas.

El comercio electrónico también resulta un terreno muy fértil para la IA. El sitio eBay quiere que comprar en su plataforma sea cada vez más fácil y por eso trabaja en dos aplicaciones: Image Search y Find It On eBay. Sirven para sacarle una foto a algo que vemos en la calle, en un negocio o en cualquier lado, como un mueble que nos guste cuando entramos a una casa, unas zapatillas o unos anteojos. La app las busca automáticamente dentro del sitio y ofrece opciones de compra.

"La Inteligencia artificial es el mayor reto y la mayor oportunidad que tiene hoy la humanidad. Lo considero más importante que la electricidad y el fuego. Entender los beneficios de esta gran revolución es clave para gestionar su impacto en la salud, la educación y el medioambiente. Estamos en apenas el principio de lo que será la IA ", dijo Sundar Pichai, el CEO de Google, en el Foro Económico Mundial de Davos, a principios de 2018.

Los cuatro grandes jugadores del mundo tecnológico bautizados GAFA (por Google, Amazon, Facebook y Apple) más Microsoft, Telefónica e Intel están realizando fuertes inversiones en investigación y desarrollo de IA. Pero detrás de ellos se encolumnan medio centenar de empresas grandes, medianas y startups como Samsung, Schneider Electric, Red Hat, Netflix y Oracle, entre otras, que se encuentran en constante movimiento para explorar nuevas posibilidades y no dejan de invertir millones de dólares.

El mayor desafío que tienen las empresas es lograr expandir la capacidad de sus herramientas y aplicaciones para que el uso y la implementación de una plataforma resulte muy fácil para cualquier otra empresa y/o persona que no sea experta en la materia y sin conocimientos previos en Machine Learning.

Los más optimistas se ilusionan con la caída de los costos que, aseguran, tendrá la IA en los próximos meses. Así como hoy la electricidad es mucho más accesible que antes (unas 400 veces más barata que en el siglo XVIII), la IA estará disponible para más personas en pocos años, como sostiene en su libro "Prediction Machines: The Simple Economics of Artificial Intelligence" uno de los tres autores, Ajay Agrawal.

Los números del negocio actual son muy atractivos pero el futuro seduce aún más. Según la consultora PwC, en los próximos diez años, la AI moverá en la economía mundial unos 16.000 millones de dólares. Las startups con proyectos y ideas basadas en IA buscan llamar la atención de las empresas grandes para poder venderles sus desarrollos. Eso pasó en los últimos años. Del 2015 al 2018 fueron adquiridas unas 250 empresas nuevas de servicios de IA. Y en 2017, las empresas grandes invirtieron más de 22.000 millones de dólares en IA, entre fusiones y adquisiciones, un número 26 veces mayor al del 2015.

Ese fue el caso de DeepMind, una startup británica que desarrolló el software de AI Alpha Go, que fue comprada por Google en 2014. Dos años después, Alpha Go fue noticia en todo el mundo por ser la computadora que le ganó al surcoreano Lee Sedol, el campeón mundial del milenario (y dificilísimo) juego de estrategia oriental "Go". "Imposible que una máquina gane porque el Go es un arte", canchereó días antes un confiado Sedol. Había sido 14 veces campeón mundial, pero perdió frente a la IA. Cuatro partidas a una. El triunfo de Deep Mind estableció un hito en la corta historia de la AI porque fue la primera vez que una computadora le ganó a un humano en ese juego. El Go es mucho más complejo que el ajedrez porque mientras en este último hay unos 35 movimientos por jugada, en el juego oriental ese número trepa hasta 250.

Pero Google no invirtió millones en comprar Alpha Go solo para ganarle al Go a un coreano. Sus algoritmos ya lograron, por ejemplo, mejorar un 15% la eficiencia energética de todos los sistemas de aire acondicionado de la empresa, donde miles de servidores guardan la información de varios millones de usuarios.

Watson, la plataforma de AI y Big data de IBM, también superó a un ser humano en el famoso juego de preguntas y respuestas norteamericano Jeopardy. El software de la empresa es una herramienta que sirve para tantas cosas que resulta muy complejo (e inútil) intentar limitarlo. Desde análisis masivos de datos hasta predicciones con gran precisión para cualquier tipo de profesiones, análisis del clima, redes sociales, tránsito, publicidad, jurisprudencias y salud.

Y en la industria del ocio y el entretenimiento, aparecen tanto Netflix y Spotify como Amazon y Apple. También las empresas de videojuegos. Todas usan algoritmos de AI para recomendarles nuevos productos a sus clientes según sus intereses e historiales de compra, usos, ubicación, amigos en común, etc. Desde un desodorante para pies, libros, artículos electrónicos hasta canciones, series y películas adecuadas al gusto del usuario. Todo a medida.

sábado, 25 de mayo de 2019

EDUCACIÓN 3.0: UNA MATERIA PENDIENTE EN UN MUNDO DIGITAL


El cambio generacional trae aparejado un nuevo desafío para un sistema educativo que cambia progresivamente y debe adaptarse al vertiginoso avance de la tecnología.
Por Patricia Fernández Mainardi. 25 de mayo de 2019

La incorporación de los celulares en segmentos cada vez más jóvenes de la población y la utilización de soportes digitales para la enseñanza ha hecho que la tecnología esté cada vez más presente en las aulas. Para aprovechar sus grandes potencialidades, es fundamental que alumnos y docentes adquieran nuevas habilidades que no siempre se aprenden de forma orgánica.

DEF dialogó con distintos expertos sobre el vínculo actual entre educación y tecnología en los distintos niveles de la educación. Todos ellos coinciden en afirmar que la tecnología digital debería ser parte de la solución en el sistema educativo, pero aclaran que no se trata de una receta mágica. Luciana Alonso, directora de Eutopía –un modelo de transformación educativa en red que alcanza a 16 escuelas secundarias de la ciudad de Buenos Aires–, define el presente como "una oportunidad para recrear el campo educativo".

Esta experta hace hincapié en que la generación de conocimiento se ve potenciada por la tecnología, pero que no alcanza solo con ella. "Los avances en el mundo de la informática nos desafían constantemente y existen miradas muy diversas ante los cambios, propios de los procesos de transformación de la cultura escolar. Es necesario derribar el mito de que las tecnologías motivan más o convocan emocionalmente a los estudiantes. Son las propuestas educativas las que potencian los aprendizajes, no los dispositivos", asegura la especialista. "Aun así, debemos interpelar las prácticas de enseñanza para problematizar el modelo escolar actual y asumir el desafío de buscar nuevas formatos pedagógicos", agrega.

Por su parte, Gisela Schwartzman, coordinadora pedagógica del Proyecto Educación y Nuevas Tecnologías de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), plantea que en la relación entre educación y tecnología aparecen posiciones ambivalentes y que se trata de buscar una síntesis: "Para algunos la tecnología va a resolver todos los problemas del sistema educativo; otros tienen una mirada apocalíptica. En ambos casos, la mirada es ingenua. Hay una mirada más madura, la que plantea que ni resuelve todos los problemas ni trae todos los males. La pregunta ya no es si adoptamos o no la tecnología, sino qué hacemos con ella".

Acostumbrado a recibir alumnos interesados en tecnología, arte y diseño a partir de programas de estudios innovadores, Carlos Martínez es actualmente uno de los directores de la Escuela Da Vinci. Él apuesta a la evolución del aprendizaje a través del uso de las nuevas herramientas tecnológicas: "De alguna manera, tiene que existir una convivencia. Son herramientas que terminan mejorando la calidad de la educación. Hoy por hoy, el estudiante termina siendo multidisciplinario, la incorpora fácilmente. No es un obstáculo, siempre que se trabaje de forma clara y con procesos fáciles de incorporar". Sin embargo, Martínez manifiesta que esa relación aún debe continuar su proceso de maduración. Para él, por ejemplo, pese a la presencia de tecnología en las aulas, "el rol activo del profesor sigue siendo sumamente importante".

Matías Cortiñas, gerente de Innovación Educativa de la Universidad Austral, plantea que el vínculo entre ambas áreas es tenso ya que, de alguna manera, la tecnología llega para cambiar el statu quo de la educación, lo que implica una ruptura con los paradigmas tradicionales. "El profesor pierde vigencia como eslabón principal del conocimiento, ante la democratización de la tecnología y de la información. Si bien estamos en el comienzo de un largo camino, los avances de los últimos años han acelerado la incorporación de las tecnologías en las propuestas educativas a nivel global, como así también en otros sectores socio-económicos. Pero, como en todo comienzo, hay mucho de aprendizaje para que su inserción sea genuina", explica.

Alberto Allemand, rector de la Universidad CAECE, señaló: "La universidad es consciente de estos cambios y de su impacto. Por un lado, utiliza la tecnología como herramienta al ofrecer educación a distancia. Por otro, tiene presente a la tecnología en el proceso de generación de conocimiento". Cortiñas brinda su perspectiva sobre la educación en línea: "En su momento fue estigmatizada como de baja calidad. Hoy su calidad no se mide por el medio en el cual se ofrece, sino por el renombre o el posicionamiento de la universidad. Es difícil dudar de la calidad de propuestas en línea de las universidades más prestigiosas del mundo y una razón es que los procesos de calidad, que tienen para que sus programas presenciales sean trasformados, adaptados y extendidos a este tipo de propuestas educativas. Además también dio paso a la educación no formal, con el surgimiento de distintas plataformas que ofrecen propuestas educativas y que cuentan los la suscripción de millones de estudiantes de todo el mundo".

Un caso testigo es de la aplicación BuscaTuClase (www.buscatuclase.com), plataforma creada por el presidente de la Fundación Criteria, Santiago Tito, que se presenta como la mejor manera de encontrar docentes particulares y cursos, generando un perfecto equilibrio entre la oferta y la demanda. Esta aplicación ha logrado vincular, de forma gratuita, una red educativa de 6.000 personas, entre profesores y alumnos, a lo largo y ancho de nuestro país.

El impacto del recambio generacional
Los denominados "nativos digitales" tienen la tecnología incorporada a cada ámbito de su vida. "Debemos tener en cuenta que las nuevas generaciones entienden la tecnología como algo más que está en su entorno y no como un factor especial a considerar. Esto hace necesario que el enfoque de la educación tenga en tenga en cuenta esta circunstancia", explica Allemand. Al respecto, Luciana Alonso afirma que "para los estudiantes es la 'hora de la motivación', ya que las prácticas de aprendizaje mediadas por tecnología los convocan emocionalmente, dado que recuperan rasgos propios de su cultura juvenil. A su vez, se reconoce en los docentes la pregunta legítima acerca de cómo la escuela da respuesta educativa en tiempos de cultura digital. Se vivencia la necesidad de interpelar las prácticas de enseñanza, problematizar el modelo escolar actual y asumir el desafío de buscar nuevos formatos pedagógicos".

Para Carlos Martínez, el alumno de hoy es más interdisciplinario. "Te  con chicos con un grado tal de curiosidad que van investigando porque quieren respuestas más inmediatas. Hay ciertos lugares en los que el alumno pretende que el profesor esté capacitado y, a su vez, esto hace que los docentes también estén más preparados. Yo lo veo como algo positivo", sostiene.

Gisela Schwartzman aportó una mirada distinta de este nuevo cambio vinculado al manejo de las herramientas digitales por parte de los chicos: "Hay un dominio fuerte, pero eso no los convierte en usuarios críticos". Desde su punto de vista, los chicos aún no logran generar conocimiento a partir de estas herramientas; para ello, es fundamental que los adultos puedan acompañarlo y "formarlos como ciudadanos digitales con una mirada crítica". Para Cortiñas, "las nuevas generaciones esperan que el proceso formativo los dote de capacidades que les permita ser atractivos al mundo laboral en el menor tiempo posible. Por su parte, la democratización de la tecnología ha favorecido la mentalidad emprendedora, que es un rasgo de las nuevas generaciones y las empuja a querer ejercer y crear productos y servicios para las necesidades de la sociedad. Además, demandan que los procesos de enseñanzas sean flexibles, personalizados, segmentados por microcertificaciones, y accesibles en cualquier momento y lugar. Esto marcará la agenda de la alta dirección de las universidades para poder estar a la altura dichas expectativas", subraya.

El futuro en las aulas
Los expertos vislumbran un futuro incierto. Gisela Schwartzman sostiene que, como sucede con el arte y la ciencia ficción, a veces imaginamos futuros tecnológicos que se basan en los aparatos, pero no vemos cómo se transforma la organización social. "Las escuelas van a seguir existiendo como son o van a ser más asediadas por estos desarrollos. Es todo muy poroso. Ya no es más lo que ocurre afuera o adentro del aula. Hay algo ahí que está tensionando la lógica escolar y universitaria, pero no sabemos hacia dónde va", explica.

Para Carlos Martínez, "lo que está pasando hoy con el docente es lo que puede pasar con el alumno del futuro. Hoy el docente debe adaptarse a las nuevas formas de educación. Por ejemplo, yo considero valido que el alumno pueda filmar al docente y llevárselo a su casa para repasar la clase. No debería existir impedimento, siempre que le dé un buen uso". Por otro lado, Martínez manifestó su preocupación por el futuro de aquellos chicos que no tienen acceso a la tecnología, ya que el futuro del empleo está vinculado estratégicamente. "Hay empresas que están tecnificándose y eso va a ser parte de un cambio más, como fue la revolución industrial", explica. Este especialista redobla la apuesta y propone gamificar –esto es, hacer más lúdica– el aula: "La gamificación, que viene de la palabra juego, existe. Es lo que permite generar otro tipo de trabajo en la clase, como colaborar, o bien hacer un trabajo, desarrollo y objetivo que incorpore tips que haga jugar a los alumnos".

Según Matías Cortiñas, el futuro de la educación y la tecnología está íntimamente ligado a los cambios que vivirán las nuevas generaciones: "Dentro de algunos años, los nativos digitales o 'generación táctil' buscarán propuestas académicas que estén acordes a sus expectativas y a sus formas de interactuar con el mundo que los rodea. En ellos se están gestando algunas características particulares que potencian estos retos. Todo tiene que pasar por un dispositivo smart y, me atrevo a decir, que el celular irá ganando cada vez más terreno; todo tiene que ser fácil de usar, rápido acceso a su objetivo; y todo tiene que pasar en el menor tiempo posible", explica.

A la hora de imaginar el futuro en las aulas, Allemand plantea la importancia de pensar en el mercado laboral: "Debemos prepararnos para un escenario de cambio que nos demandará una importante flexibilidad para adaptar contenidos, medios, herramientas y procesos. Este desafío abarca a todos, autoridades, docentes, alumnos". El directivo de la Universidad CAECE habla de "las dos i": innovación e inspiración. "La innovación implica que, al momento de imaginar el conocimiento, se debe brindar a los alumnos herramientas en las que la tecnología funcione como un elemento transversal incorporado a todas las ofertas académicas; y, por otro lado, los docentes deberán ser inspiradores durante el proceso de aprendizaje y conseguir que el alumno desarrolle las habilidades y competencias necesarias para poder insertarse en el mundo cambiante y así poder abordar los trabajos del futuro".

En síntesis, la innovación es un desafío para el docente del futuro. Y, como explica Luciana Alonso, también es importante considerar las potencialidades que la tecnología puede brindarnos en las escuelas: "La posibilidad de ofrecer nuevas experiencias de aprendizaje, de comunicación mediante diversos lenguajes de expresión, de construcción colaborativa de conocimiento, y de motorización de los procesos de creatividad de los estudiantes". En ese sentido, sostiene que a través de la red de escuelas miembros de Eutopía, no solo imaginan sino que están haciendo realidad la posibilidad de una educación con capacidad de reinventarse tantas veces sea necesario.


lunes, 20 de mayo de 2019

WALTER SOSA ESCUDERO: "JUGAR CONTRA LOS ALGORITMOS ES IR A PERDER"

Licenciado en Economía, docente e investigador, acaba de lanzar su libro Big data; asegura que los datos son "el nuevo petróleo", pero solo si sabemos utilizarlos Fuente: LA NACION

La gran tentación de quienes defienden una nueva tecnología es anunciarla como tan disruptiva que es el fin de todo lo anterior. Del big data se ha dicho que generará tanto conocimiento que será el fin de la ciencia tal como la conocemos. Adiós a hipótesis, a corroboraciones, adiós a laboratorios y a burocracias innecesarias. Pero también se puede ser parte de un movimiento así y reconocer que es un nuevo parripollo, algo que necesariamente va a pasar de moda. Es el caso de Walter Sosa Escudero y la revolución de los datos generados espontánea (e involuntariamente) vía teléfonos celulares. "Si se hila fino, la revolución no está en los datos sino en los datos junto con los análisis", dice el licenciado en Economía de la UBA y doctorado en la Universidad de Illinois (Estados Unidos). "Es verdad que es explosiva la cantidad de información, pero siempre va a ser importante qué se hace con ella. Los datos son el nuevo petróleo, pero de un tipo que no se van a acabar, como tener petróleo para siempre. Es una nueva fuente de riqueza, pero el problema es que no es un recurso escaso, sino que es un diluvio, viene mucha agua, demasiada. El desafío es qué hacer con tanta agua", agrega el investigador del Conicet y también profesor de las universidades de San Andrés y de La Plata. Sosa Escudero acaba de lanzar su libro Big data (segundo en la colección Ciencia que Ladra, de Siglo XXI, tras Qué es -y qué no es- la estadística), pero -lo dicho- no es un defensor acrítico de la nueva herramienta.

-En el libro, no das una definición explícita de big data. ¿Se puede decir que es el minuto a minuto de la civilización?
-Sí. Big data es el fenómeno de datos masivos provocados por la interacción de dispositivos interconectados. Es un mecanismo de generación pasivo. Yo estoy con este celular, sabe que estoy por acá, pongo la tarjeta para pagar, pero no es que nos juntamos en Colegiales para generar datos. Vinimos a charlar y generamos estos datos porque convivimos con estos aparatos. Y con las redes. Así es que baja a cero el costo de generar datos. No necesito responder una encuesta sobre si me gusta o no el lugar. Como hace poco estuve en otro bar de esta misma cadena, el algoritmo saca conjeturas. Entonces sí funciona como un minuto a minuto. Lo cual no es necesariamente una buena noticia.

-¿Por qué?
- Es que hay otros fenómenos que son paquidérmicos, que se mueven muy lentos, que en el minuto a minuto no funcionan, se mueven lento por su naturaleza. A la presión arterial hay que medirla, pero no muy frecuentemente, no cada quince minutos, sino todos los días. También pasa con fenómenos sociales: algo que midiera pobreza igual que la cotización del dólar no tendría sentido: "A la 1.30 p.m. la pobreza es 35,25%"; no, así no. El conocimiento es un evento lento; lento por cautela, no por tonto. ¿Cuánto tiempo se tomó Darwin para redondear su teoría? Más de veinte años.

-Entonces, ¿es una revolución que tiene límites?
-Hay datos que nunca van a venir. Cuando es por dispositivos, son los datos que provienen de esa interacción. O por redes sociales, donde hay un montón de información sobre el ánimo social de la gente, de un candidato presidencial, o sobre el terraplanismo. Pero de los que no tienen Twitter, y no quieren tener, no tenés datos. O con LinkedIn: podés saber cómo funciona el mercado laboral, si pide más ingenieros o médicos. Pero en un país con 40% de informalidad laboral y con un sector público tan grande, no llegás a saber todo. Con big data vas a ver lo que la luz enfoca, pero no es una lluvia honesta de datos. Es buena noticia porque más datos no puede ser mala noticia. Pero hay que tener cuidado porque se puede caer en vicios clásicos como la falacia de correlación.

-También está el miedo que provoca darles todo el poder a los algoritmos.
-Los algoritmos saben mucho de nosotros: eso mete miedo. Somos muy predecibles al actuar, casi como un ratón de laboratorio. Pero también increíblemente complejos, no lineales, el cerebro trabaja muy bien la información. Big data funciona bien en la parte predecible del comportamiento. El autocompletar del Gmail escribe por mí y muchas veces lo hace mejor (ríe). Somos muy predecibles, pero también un misterio absoluto. ¿Por qué me dediqué a la estadística? Qué sé yo. ¿Y tu hijo a qué se va a dedicar? Ni idea. Hay muchos eventos que no se pueden predecir, como las elecciones, un partido de fútbol.

-¿Se podría dar que la gente cambie el lenguaje, o ciertos giros, para evitar que el algoritmo detecte gustos y preferencias?
-Pero aprenden rápido. Salvo por los captchas, algo que por ahora los complica, en general jugar contra los algoritmos es ir a perder, porque aprenden muy rápido. Un ejemplo: hay una sola cuenta de Netflix en mi casa, que se alimenta de mis consumos y los de mi hijo adolescente. Al principio se volvía loco para recomendar. Al primer mes era gracioso pero ahora aprendió: sabe que hay alguien que mira series oscuras y otro que mira series adolescentes.

-Hace unos años hubo una polémica respecto de si la economía es una ciencia o no...
-Si la comparás con la física, no es una ciencia. Pero si la mirás desde esta otra perspectiva, veamos. ¿Existen problemas sociales? Sí. ¿Es relevante actuar sobre esos problemas? Sí. ¿Existe forma relevante de entender esas causas y efectos? Sí. Si no se puede saber, si no es una ciencia, no se podría hacer nada: si no explicás, no actuás. No me molesta la comparación con la física, pero detrás de esa negación se esconde el argumento de que no hay explicación y de que no se puede hacer nada. Me molesta como ciudadano que parezca que con la pobreza no se puede hacer nada. La naturaleza científica de la política y la economía es distinta de la física, pero la relevancia de los problemas y la urgencia es buscar causas y efectos para intervenir y mejorar la salud de un país.

-Además de a la economía y a la estadística, te dedicás a la música. ¿Ves relaciones entre ellas?
-Misteriosamente, el arte tiene una sistematización, que no es la de la ciencia. En fotografía, el grueso de las acciones obedece a reglas elementales; la música, desde lo armónico es predecible, después de mi séptima tiene que venir un la. Eso es conocimiento, oído. Me llama la atención que la ciencia y la fotografía y la música tienen cosas predecibles, patrones estéticos. El arte y su verdadera creatividad están fuera de esas reglas, pero las reglas existen. Hay un terreno difuso en la ciencia que no se explica a sí misma, y a la vez el arte parece explicable. Me pone nervioso que la ciencia no se explique a sí misma, y que el arte sí se pueda explicar. La gente me dice que yo me relajo con la guitarra: no, me saca de quicio. Me gustaría como científico que todo se pudiera explicar, pero como artista preferiría que nada se pudiera explicar.

-¿Te arrepentís de haber vuelto de los Estados Unidos?
-No, para nada. En Estados Unidos, la percepción es que el sistema funciona y no lo podés cambiar, aunque desde ya no es perfecto y por ejemplo se ven bolsones de pobreza rural en los Apalaches. Pero en países como la Argentina percibía que se podían modificar las cosas. Mejorar el sistema desde adentro. Argentina tiene espacio para emprender. Gino Germani, Bernardo Houssay eran una mezcla de emprendedores que crearon instituciones como el Conicet o el Instituto de Ciencias Sociales. Eran de la gente que construye instituciones. En Estados Unidos eso es más difícil, sos un átomo del sistema, das clases, investigás, pero no creás cátedras, universidades. Esa cosa de inmigrante que va y planta banderas.

Por: Martín De Ambrosio

domingo, 19 de mayo de 2019

INDUSTRIA 4.0. EN BUSCA DE LA OPORTUNIDAD PERDIDA

Solo si el país abraza la economía del conocimiento del siglo XXI podrá dar un salto cualitativo en su desarrollo productivo, educativo y social, y así dejar atrás años de decadencia; el Senado tratará el miércoles una ley clave que ya tiene media sanción
María Eugenia Estenssoro. 19 de mayo de 2019

La Cuarta Revolución Industrial recorre el planeta y abre una oportunidad única para la Argentina. Tras décadas de frustraciones y atraso, debería ser la meta que nos convoque detrás de un objetivo común. Solamente abrazando la economía del conocimiento del siglo XXI podremos dar un salto cualitativo en nuestro desarrollo productivo, educativo y social, y dejar así atrás años de decadencia.

La humanidad enfrenta desafíos enormes ante la megarrevolución impulsada por la convergencia de múltiples tecnologías. Se estima que en poco tiempo no solo se transformará el sistema económico global a la velocidad de la inteligencia artificial, la robótica, la ingeniería genética, la nanotecnología, las neurociencias, las impresoras 3D y la internet de las cosas, sino que cambiará dramáticamente la manera en que vivimos, nos organizamos social y políticamente, aprendemos, trabajamos, nos reproducimos y amamos. Pero ¿qué significa todo esto?

El sector automotor, por ejemplo, símbolo de la industrialización del siglo XX, está en plena "disrupción", palabra emblemática de estos tiempos. El presidente de Mercedes-Benz en Alemania ha dicho que sus rivales ya no son las automotrices tradicionales, sino Tesla, Google, Apple y Amazon. Estas compañías tecnológicas están inventando los autos del futuro: eléctricos, sin chofer y conducidos por software de inteligencia artificial. El ideal de un auto por persona o por familia tenderá a desaparecer. Además de caro es antiecológico. Un dato clave: los jóvenes norteamericanos a los 16 años ya no corren a sacar el registro. Apenas lo hace el 16%.

Los robots avanzan velozmente. Ya fue creada una androide que habla en televisión, da conferencias y responde a preguntas del público que no han sido pautadas previamente. Sofía -así se llama- es bonita, de ojos claros, inteligente y sensible. Asegura que quiere usar su inteligencia artificial para mejorar el mundo. En Arabia Saudita el rey le otorgó la ciudadanía saudí. Las mujeres musulmanas y los inmigrantes pusieron el grito en el cielo. ¿Por qué un robot tendrá más derechos que personas de carne y hueso como ellos?

En el mundo del trabajo, ya nadie duda de que los robots y las computadoras que aprenden por sí mismos desplazarán a gran parte de los humanos de sus actuales trabajos, mientras surgen nuevos oficios aún desconocidos. Todas las industrias y servicios tenderán a digitalizarse o correrán el riesgo de desaparecer. Es lo que se llama la Industria 4.0. La educación básica y universitaria está en plena reinvención.

Algunos avances de la biogenética son muy perturbadores. En China nacieron las mellizas Nana y Lulu modificadas genéticamente cuando eran embriones. El científico responsable dijo que les cambió un gen para evitar que adquirieran el virus del VIH. Las autoridades chinas y científicos de otros países se indignaron porque la manipulación genética en humanos no está permitida. Se desconocen sus consecuencias biológicas y éticas. Muchos expertos vaticinan que estamos a las puertas de una inédita mutación de nuestra especie y un cambio de civilización.

¿Fusión entre humanos y robots? ¿Bebes diseñados en laboratorios? ¿Una elite de superhombres y androides controlando todo, mientras gran parte de los humanos deviene irrelevante? Jeff Bezos, creador de Amazon y el hombre más rico del mundo, acaba de anunciar su sueño de fundar ciudades en otros planetas. Elon Musk, inventor de los autos eléctricos Tesla, también quiere colonizar el espacio. Con su empresa de naves espaciales espera trasladar un contingente humano más allá de la Tierra para asegurar la supervivencia de nuestra especie en caso de un cataclismo ecológico. Parecen historias de ciencia ficción, pero es lo que están debatiendo los países desarrollados.

Aprovechar las oportunidades
Es probable que muchas de estas predicciones no sucedan, pero gran parte sí. Como ocurrió en las revoluciones industriales anteriores, se estima que las naciones que anticipen estos procesos e incorporen la disrupción tecnológica a sus procesos sociales y productivos podrán aprovechar las oportunidades y minimizar las amenazas.

¿Los argentinos nos estamos preparando para el mundo que viene? La primera revolución industrial surgió en el siglo XVIII, con la invención de la máquina a vapor, que permitió mecanizar la producción y el transporte. La segunda se produjo un siglo después, con la aparición de la electricidad y la producción en serie. La tercera fue la revolución digital. Comenzó en 1960 con las grandes computadoras y siguió con los semiconductores, las computadoras personales y el surgimiento de internet. La cuarta revolución empezó a principios de este siglo y está impulsada por la convergencia de múltiples tecnologías que se potencian unas a otras a una velocidad y magnitud "exponenciales".

Los países que no logren insertarse en esta revolución global como productores y no solo como consumidores de innovación tecnológica quedarán a la deriva. En la Argentina, Martín Rapetti, director del Programa de Desarrollo Económico de Cippec, y su equipo están realizando estudios y mesas redondas para identificar las políticas públicas que permitirían a nuestro país prepararse para las transformaciones en marcha.

 El software fue la punta de lanza de esta industria 
"La evidencia histórica demuestra que en cada revolución industrial aumentaron a nivel global el trabajo, los salarios reales y la producción. Pero hubo países ganadores y perdedores", señala Rapetti. "La Argentina tendió a ubicarse en el grupo de los perdedores: las sucesivas revoluciones tecnológicas fueron períodos de rezago relativo para el país. Principalmente por la incapacidad de buena parte de las empresas y trabajadores para absorber completamente las nuevas tecnologías y traducirlas en ganancias de productividad", añade el especialista.

Esta es una de las causas por las que nuestro país, que hasta mediados del siglo XX parecía destinado a convertirse en una nación de clase media industrializada, se quedó a mitad de camino. En varios documentos de Cippec, Rapetti y Ramiro Abreu recomiendan que el gobierno y el sector privado encaren en conjunto políticas de reconversión productiva, laboral y educativa como están haciendo Alemania, Estados Unidos, China, Francia, Suecia y otros países ante las exigencias de la industria 4.0. Un dato alarmante: estiman que hoy solo el 16% de los trabajadores argentinos cuenta con las habilidades necesarias para la economía basada en el conocimiento.

Rapetti afirma que la Argentina está atrapada en lo que él llama la economía del "día de la marmota". Al igual que el protagonista de esa famosa película Hollywood, que queda atrapado en un bucle temporal y cada mañana se despierta para vivir el mismo día, los argentinos estamos atascados desde hace décadas en una economía estancada, de baja productividad, que cae una y otra vez en altos déficits, inflación, crisis cambiarias y recesión. "La Argentina tiene que producir y exportar mucho más para salir de este bucle de estancamiento crónico. Un sector clave es el de servicios del conocimiento, software, tecnología y servicios profesionales", repite con estadísticas en mano.

Un sector con potencial
En los últimos 20 años este sector fue el que más creció. Emplea a 435.000 personas, exporta US$6000 millones al año y es el segundo generador de divisas después del complejo agroindustrial. Por la calidad de nuestros científicos, emprendedores y profesionales, la Argentina podría duplicar las exportaciones y el empleo en diez años.

Recientemente, la Cámara de Diputados dio media sanción -con solo dos votos en contra- a un proyecto de ley para promover las industrias del conocimiento. En medio de las feroces disputas electorales de estos días, que solo hablan del pasado, fue una bocanada de aire fresco. Se espera que el Senado apruebe esta ley el próximo miércoles 22 de mayo.

Mientras se discutía el proyecto en las comisiones de la Cámara baja, un joven emprendedor de la industria espacial que fue a exponer explicó que, además de prevenir la conocida fuga de cerebros (éxodo de científicos y profesionales calificados), la ley evitaría otra sangría mayor: la fuga de empresas.

"¿A qué se refiere?", preguntó un diputado. Federico Jack, director de operaciones de Satellogic, la empresa argentina que ha puesto en órbita novedosos nanosatélites con nombres tan criollos como Manolito, Fresco y Batata, y Milanesat, respondió: "Hace poco estuvimos en China y el gobierno nos ofreció todo tipo de facilidades para mudarnos allá. Pero nosotros queremos quedarnos aquí. Esta ley es un aliciente".

El joven no lo dijo, pero durante los años del cepo financiero Satellogic se vio obligada a radicar su fábrica en la zona franca de Montevideo, ya que era imposible asegurar la producción y exportación de satélites desde la Argentina.

Marta Cruz, socia de NXTP Labs, compañía que invirtió en Satellogic y otros emprendimientos innovadores, al exponer en Diputados, también señaló que en años recientes la legislación argentina expulsó empresas innovadoras. "Nosotros invertimos en CargoX, una plataforma y aplicación digital que conecta a camioneros con clientes corporativos y particulares. Pero el fundador, que es argentino, tuvo tantos problemas aquí que se radicó en San Pablo. Hoy es una de las tecnológicas más valiosas de Brasil y de América Latina", acotó Cruz.

Ser protagonistas de la Cuarta Revolución Industrial que vive el mundo exigirá un enorme liderazgo político, profundos acuerdos entre empresarios y sindicalistas y una gran visión de toda la dirigencia social. Es una tarea titánica. Pero es urgente y necesaria.

La autora es periodista y co-autora de Argentina Innovadora