sábado, 5 de septiembre de 2020

EFECTO PANDEMIA. LAS GRANDES TECNOLÓGICAS, DUEÑAS DEL MUNDO

Ariel Torres. 5 de septiembre de 2020

Imagine que le dan esta tarea: debe escribir la lista del supermercado. Para eso, le dan solo una hoja de papel y un lápiz negro bien afilado. No parece difícil. Excepto porque lo dejan en un desierto. En minutos descubrirá que la misión es imposible. No se puede escribir apoyando la hoja sobre la arena. Cuando trata de hacerlo sobre su propia mano o sobre la pierna, el lápiz perfora el papel. Entonces le ofrecen una pequeña ayuda: una tabla de madera. De pronto, lo impracticable se vuelve sencillo y termina la lista enseguida. Este es el clásico ejemplo que se da en las clases de química para explicar el papel que juegan los catalizadores en las reacciones químicas.

"Durante veinte años la tan mentada transformación digital anduvo a pedal, como en cámara lenta. Ahora, por un virus, se logró en dos meses", me decía estos días el ejecutivo de una compañía tecnológica, para quien todas estas novedades que suenan a ciencia ficción -no ir casi nunca la oficina, la nube, las reuniones virtuales- son algo cotidiano desde hace mucho tiempo.

La lucha desigual entre los medios de prensa y las plataformas               

Pues bien, la pandemia fue el catalizador de la transformación digital. Solo que un puñado de jugadores ya estaban ahí, en un futuro que la mayoría de las compañías prefería desde hacía décadas ignorar o patear para adelante. Una anécdota echará luz acerca de la feroz brecha que existía entre uno y otro grupo de organizaciones.

En 1988, entrevisté a un investigador argentino del Laboratorio Almadén de IBM, en las oficinas que la multinacional tiene en Buenos Aires. Su trabajo en ese momento era sobre computación paralela, algo que hoy disfrutamos hasta en nuestros smartphones. Pero hay un detalle más impactante: ese ingeniero ya tenía notebook, conexión inalámbrica a la red de la compañía y correo electrónico. Internet había nacido solo cinco años antes y faltaban todavía siete para que llegara a los usuarios particulares en la Argentina. Mientras este investigador me mostraba cómo trabajaba de forma remota en su laboratorio de California, el mundo afuera de esas oficinas no estaba ni enterado de la tormenta que se avecinaba.

Pero cuando esa tormenta llegó, la mayoría de las organizaciones prefirió ignorarla. Sin embargo, esta es solo una cara de la brecha. Para muchas compañías, especialmente en un país como la Argentina, donde "productividad" es mala palabra y la presión tributaria ahoga a todos, pero especialmente a las pequeñas y medianas, invertir en la transformación digital no era una opción. Había otras urgencias.

Los supermercados son un ejemplo. Antes de la pandemia, la inmensa mayoría de sus clientes hacía compras presenciales, no por internet. Cuando el número de compras online, en mayo, ya había crecido un 300%, según la Cámara Argentina de Comercio Electrónico, sus sistemas colapsaron. Es difícil atribuir la situación -que con el paso de los meses fue mejorando, aunque está muy lejos de ser la ideal- solo a la falta de previsión. En un país donde es demasiado riesgoso invertir y donde las reglas de juego cambian constantemente, los supermercados apostaron a sus locales, no al comercio electrónico. Del mismo modo, mientras las salas de reuniones de muchas compañías de toda talla quedaban vacías, Zoom, uno de los ganadores de la pandemia, pasó de 10 millones a 300 millones de usuarios. Pero hay un detalle estremecedor: Zoom era bien conocido en el ambiente corporativo de las tecnológicas desde hacía rato. Esta herramienta, pensada específicamente para reuniones virtuales (https://www.lanacion.com.ar/2399060) fue lanzada el 10 de septiembre de 2012. Siete años antes de la pandemia.

Salvavidas digital

Pero es tal vez un exceso llamar a Zoom (o a otras tecnológicas) simples "ganadores de la pandemia". Son también quienes tenían listos los botes salvavidas para la crisis. Basta pensar en la catástrofe que habría causado el Covid-19 treinta años atrás, con los vuelos aerocomerciales en pleno auge, pero sin Internet pública y con la industria de la computación personal en pañales. Los fallecidos se habrían contado de a decenas de millones y la economía habría naufragado sin remedio.

Pero la pandemia llegó en un momento bisagra en el que la civilización cuenta con herramientas muy avanzadas para mantener funcionando un número de actividades esenciales; otras, lamentablemente, no tuvieron esa suerte, pero anoto, al margen, que la realidad virtual podría haber ayudado mucho a tiendas de vestimenta, negocios gastronómicos y otras actividades que quedaron devastadas por el confinamiento.

Ahora bien, la adopción inmediata de nuevas tecnologías ante la crisis dejó a la luz una brecha insalvable. Una parte de las industrias ya estaba viviendo en el futuro, mientras que la otra insistía con prácticas que eran (en muchos casos, no en todos) ineficientes y basadas en prejuicios antediluvianos. Otra anécdota permitirá ver esta diferencia abismal entre la ideología que ve a las tecnologías disruptivas como una ventaja y la que cree que es solo cosa de hackers y que, llegado el caso, puede resultar una amenaza para sus negocios.

Hace unos quince años, cuando el mensajero más popular era el MSN Messenger, de Microsoft, tuve una charla muy esclarecedora con el fundador de una de las agencias de relaciones públicas más importantes de la Argentina. En su opinión, me confió, habría que (y cito) "prohibirles a los empleados chatear en el trabajo, porque se la pasan charlando con sus amigos". Le respondí que a mi juicio era exactamente al revés, las compañías deberían fomentar el uso del chat, porque podía ser una herramienta de productividad extraordinaria. ¿Qué sentido tiene, le pregunté, pasar una cuarta parte del día hablando por teléfono, como hace 50 años, trasladándose a otras oficinas o caminando hasta el escritorio de un colega cuando todo eso puede resolverse con tres líneas de chat, y cuando además, gracias a Internet, es posible chatear con 50 personas a la vez? Desde luego, mis dichos le parecieron una herejía.

Hoy una empresa es impensable sin el chat, y un mensajero en particular, WhatsApp, es la herramienta que cientos de miles de pymes empleaban antes de la pandemia para facilitar su trabajo y que ahora han adoptado desde los bancos hasta los viveros. Es otro de los (muchos) prejuicios que frenaba la transformación digital: que había que estarle encima al empleado para que hiciera su trabajo. De otro modo, iba a pasarse el día chateando o mirando Netflix. Un estigma no solo antiguo, sino también pasado de moda.

Otras dinámicas

Para la mayoría de los trabajadores, su tarea, pequeña o grande, es una posesión preciosa que asumen con gran responsabilidad. Las tecnológicas lo saben desde hace rato, y en sus oficinas (incluso aquí, en Buenos Aires) muy pocos tienen un despacho o un escritorio propios. Incluso ejecutivos de alto rango, cuando tienen que ir a la oficina, buscan un puesto de trabajo libre, abren su notebook y listo. Eso, cuando van. En muchos casos, hay dos o tres días de la semana en la que hacen teletrabajo, una práctica que, bien implementada, no solo aumenta la productividad, sino que también es más eficiente en términos económicos para ambas partes.

Para las multinacionales (y no solo las tecnológicas), la pandemia no alteró sustancialmente la dinámica del trabajo. Tan diferentes son las visiones sobre el empleo de un lado y del otro de esta grieta que algunos de los mejores productos de Google han nacido de una práctica notable de esta compañía, que le permite a sus empleados invertir una parte de sus horas de trabajo en proyectos propios. La mayoría no llega a ningún lado, pero esta diversidad ha sido un semillero riquísimo para el coloso de Mountain View.

Concentración

Sin embargo, estos prejuicios y esta brecha, aunque están cayéndose a pedazos, no solo no han desaparecido, sino que además han tenido una consecuencia no deseada y potencialmente muy peligrosa. Si antes de la pandemia un puñado de tecnológicas concentraban un poder nunca antes visto, ahora esos monopolios han acentuado su poder a una escala incomprensible. Era algo esperable, incluso cuando el valor de la publicidad online se redujo conforme al parate económico, e insisto con una idea: estas compañías y sus productos fueron lo que permitieron a las naciones industrializadas seguir mínimamente funcionando.

Pero el pecado original de las nuevas tecnologías, la concentración, ahora se ha vuelto una condición tan crítica que ya parece irreversible. Y esa sería una muy mala noticia.

Algunos números elocuentes. En los últimos seis meses, la acción de Apple pasó de 300 a 500 dólares, con lo que la compañía fue la primera en la historia en superar una capitalización de mercado de 2 billones (doce ceros; trillion, en Estados Unidos) de dólares. Microsoft, que veinte años atrás era la compañía mejor valuada del planeta, no está muy atrás. Luego de una exitosa reconversión al negocio de la nube, su valor es de 1,7 billones de dólares. Google, por su parte, ya superó el billón.

Otra foto significativa: las seis compañías con mayor capitalización de mercado son tecnológicas. Una de ellas, la sexta, es Alibaba, el MercadoLibre chino. Google tiene casi el 93% del mercado de las búsquedas y solo tres compañías concentran el 70% de la publicidad online en Estados Unidos: Google, Facebook y Amazon, según la consultora eMarketer. Esto afecta, por ejemplo, a los medios de comunicación, que producen buena parte de lo que el buscador y la red social explotan, y por lo tanto se convierte también en una amenaza que excede lo económico y termina afectando la cultura y algunas de las instituciones básicas de la democracia, como el periodismo.

Con este grado de concentración, ¿qué queda entonces para las pequeñas? Muy poco, a decir verdad, y no solo en términos de participación de mercado, rentabilidad y, a la larga, la posibilidad de subsistir. En estas condiciones es prácticamente imposible competir. Cuando Snapchat empezó a tallar, Instagram (que es de Facebook) simplemente le copió su función más atractiva (las Historias, que solo duran 24 horas y luego desaparecen), y la incipiente Snapchat se derrumbó.

El monopolio por sí no puede evitarse, porque si un producto es mucho mejor que el de cualquiera de sus competidores, entonces la concentración se dará naturalmente. El problema es que es prácticamente imposible que una compañía no caiga en la tentación de abusar de su posición dominante. Y nada de esto es nuevo. En 2005, Adobe, el creador de Photoshop, vio amenazado su negocio de software para crear páginas web por una pequeña compañía llamada Macromedia, que había lanzado el exitoso Dreamweaver. Entonces Adobe simplemente adquirió Macromedia.

En el caso de las nuevas tecnologías, el monopolio por sí mismo, incluso en el caso hipotético de que no haya abuso, representa un problema para toda la economía. Para entender esto, que a primera vista puede sonar exagerado, hagamos una analogía con el transporte: automóviles, camiones, trenes, aviones, barcos. Si hubiera una sola empresa que construyera estos instrumentos fundamentales, la economía dependería de las decisiones de una sola mesa de directorio. Y no solo una mala decisión podría poner en jaque la fabricación de vehículos, y por lo tanto el transporte a escala mundial, sino que con semejante poderío también podrían establecer reglas de juego unilateralmente. Pues bien, la economía hoy depende tanto del transporte como de las computadoras, los servicios online y el software.

Solo una opción

Como se sabe, y por una larga serie de motivos que no exploraremos aquí, este escenario en el que hay un solo proveedor de herramientas fundamentales nunca se presentó en la mayor parte de las industrias. Incluso con altos grados de concentración, las opciones nunca se redujeron a una y solo una. Pues bien, esto es exactamente lo contrario de lo que ocurre con las nuevas tecnologías. Un caso emblemático fue el de AT&T, que en 1982 fue dividida en siete compañías (informalmente conocidas como Baby Bells), debido al grado de concentración que había acumulado.

Pero el fenómeno se repitió. Solo hay un sistema operativo para computadoras personales, Windows, de Microsoft; Apple nunca hizo mella en ese negocio. Microsoft jamás hizo pie en las búsquedas, ni Google en las redes sociales, donde reina Facebook. Aunque cueste aceptarlo, en tecnología el que llega primero, salvo raras excepciones, se queda con todo, y de ese modo la palabra monopolio alcanza alturas insólitas. Con un agravante: llega un punto en el que un estándar industrial puede quedar en manos de una compañía privada.

Cisnes negros

Pero también es cierto que hay cisnes negros. Zoom es un caso de manual. Ninguno de los colosos -Microsoft, con Teams, y Google, con Meet- ha conseguido desbancar a esta compañía, que tiene solo 2500 empleados; en comparación, Microsoft tiene 156.000 y Google, 114.000. Es decir, las nuevas tecnologías también dan origen a lo que podríamos llamar monopolios instantáneos. Lo que nos lleva a otro de los lados oscuros de la concentración.

Si algo sale mal con el producto de una compañía que tienen casi toda la torta del mercado, las consecuencias alcanzarán, de nuevo, a toda la economía. Zoom, cuando empezó la pandemia, sufría de una serie de vulnerabilidades muy graves. Habiendo sido durante toda su historia una herramienta corporativa, estas fallas nunca quedaron expuestas (ni se las corrigió). Cuando se convirtió en la nueva forma de reunirse, afectó a cientos de millones de usuarios hogareños y profesionales independientes.

En su momento, Google fue un cisne negro. La Web estaba creciendo tan rápido que el directorio Yahoo! ya no era útil. Google automatizó las búsquedas y, veintidós años después, sus algoritmos gobiernan lo que vemos en la web. Si algo no aparece en su buscador, entonces no existe.

Si Facebook desapareciera, cientos de miles de pymes quedarían en un limbo, con sus páginas inaccesibles, sus contactos evaporados, sin ventas y sin actividad. La idea de que este gigante desaparezca puede sonar ridícula. Pero esa no es la cuestión. La cuestión es que una proporción demasiado grande de la economía depende de un puñado de compañías tecnológicas.

Además, nadie tiene el futuro comprado. En enero de 1993, IBM, un imperio de apariencia inexpugnable, anunció pérdidas por 8000 millones de dólares (12.400 millones de hoy) y debió despedir a 50.000 empleados. En su momento, fue el mayor quebranto informado por una compañía estadounidense (hoy ese récord lo tiene otro gigante, AOL-Tome Warner, con pérdidas de 123.000 millones). A IBM se la daba por terminada. Gracias a una brillante estrategia de inteligencia colectiva, se reinventó y sobrevivió. Pero el desastre acecha a todos en una industria tan disruptiva. El iPhone desbancó no a uno, sino a tres titanes de la telefonía celular que parecían blindados, y sin embargo hoy ya no existen: Blackberry, Motorola y Nokia.

De modo que el hecho de que tantas compañías dependan de tan pocos es una espada de Damocles para toda la economía. Y la pandemia no ha hecho más que reforzar esa concentración.

Curiosamente, y este es tal vez un dato tan esperanzador como aleccionador, las tres tecnologías que subyacen bajo esta concentración no son monopólicas. Internet y la Web son estándares abiertos que no dependen de ninguna compañía en particular. Gracias a su existencia Google pudo, en su momento, competir con el monopolio de Yahoo!. Fue porque el conjunto de protocolos que hacen funcionar a Internet y a la Web no dependían de la suerte ni de los caprichos de nadie que Facebook, Amazon y Netflix (entre muchos otros) nacieron en un garaje o en un dormitorio universitario. Y fue también porque el poder de cómputo está muy diversificado que hubo cada vez más productos, más innovación y precios más accesibles. Círculo virtuoso se llama.

martes, 25 de agosto de 2020

CHILE LANZÓ LA PRIMERA LICITACIÓN DE ESPECTRO PARA LA TECNOLOGÍA 5G DE AMÉRICA LATINA

El nuevo sistema permitirá decuplicar la velocidad de conexión y evitar que la red colapse en momentos críticos. Implica inversiones por hasta USD 3.000 millones. También fibra óptica y cable submarino para conexión con Asia y Oceanía

22 de Agosto de 2020

 Cinco días antes de que el gobierno de Alberto Fernández resolviera por medio de un DNU declarar “servicios públicos esenciales” la provisión de telefonía móvil, internet y TV paga”, el gobierno de Sebastián Piñera lanzó en Chile la primera licitación de las bandas de espectro para la adopción de la tecnología 5G.

 Durante el acto de presentación de las bases del concurso, Piñera explicó que, al cabo de un trabajo de dos años, en una primera etapa se evaluará técnicamente la capacidad de los interesados y luego se procederá a determinar la mejor oferta económica. “En Chile estamos atrasados, no estamos avanzando con la velocidad que se requiere. Queremos dar un gran salto adelante e incorporar a Chile al mundo de la tecnologías 5G”, dijo en un acto público.

 El sistema 5G tiene una capacidad de transmisión de datos muy superior a la tecnología actual y permitirá a las personas un complejo ecosistema digital, en el que los usuarios podrán interactuar con distintos dispositivos, acceder a telemedicina, educación a distancia y teletrabajo, entre otros. Se calcula que la velocidad de conexión es diez veces superior y que el sistema es cien veces más potente.

 Según se informó, de este modo las empresas podrán acceder a nuevas aplicaciones y optimizar sus procesos productivos. La mayor capacidad de la tecnología permitiría además evitar el colapso de la red en situaciones de alta demanda, como una emergencia pública o un desastre natural, de modo que los usuarios se mantengan comunicados con una velocidad de navegación razonable.

 Actualmente la red 4G cuenta en Chile con más de 16 millones de usuarios, los mismos que se beneficiarán con el nuevo espectro. Para su implementación, el país trasandino necesitará duplicar la cantidad de antenas desplegadas, de las actuales 30 mil existentes a cerca de 60.000 “radiantes” en total.

 Piñera destacó que la entrada del 5G se unirá a esfuerzos de un tendido de fibra óptica nacional y al cable submarino que el país impulsa para conectarse con Asia y Oceanía, para impulsar el desarrollo de las telecomunicaciones y ampliar el acceso de los ciudadanos chilenos a los servicios

 El gobierno chileno informó que la inversión ascenderá a entre USD 2.650 millones y 3.000 millones en cinco años.”Queremos dar un gran salto adelante e incorporar a Chile al mundo de las tecnologías 5G”, reiteró Piñera.

 La adopción de la tecnología 5G permite decuplicar la velocidad de conexión y la interfaz de dispositivos pero ha estado marcada por debates en muchos países debido a cuestionamientos sobre la ciberseguridad y el manejo de los datos.

 LA tecnología 5G permite decuplicar la velocidad de conexión y la interfaz de dispositivos pero su adopción ha estado marcada por debates debido a cuestionamientos sobre la ciberseguridad y el manejo de los datos.

Al presentar la licitación del espectro, Piñera precisó que se prevé que la cobertura alcance a un 90% de la población y que el objetivo es promover un desarrollo "integral, inclusivo y sustentable". En Chile, el número de conexiones móviles a internet supera el número de habitantes del país (18 millones de habitantes) y las conexiones fijas son sólo 3,5 millones, según cifras oficiales. En el acto de apertura de la licitación, Piñera estuvo acompañado por los ministros de Transportes y Telecomunicaciones, Gloria Hutt, y de Ciencias, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Andrés Couve.

domingo, 16 de agosto de 2020

RAY BRADBURY. EL POETA QUE VIÓ EN MARTE EL MUNDO DEL PRESENTE

Esteban Ierardo. 15 de agosto de 2020

Las estrellas y los cohetes siempre fascinan. Las distancias espaciales agrandan la mente. Tal vez por eso, uno de los rasgos principales de la literatura de Ray Bradbury (1920-2012), de cuyo nacimiento se cumplen cien años la semana próxima, es la mirada crítica sobre nuestro mundo a través de su duplicación en Marte. En la vastedad del espacio, Bradbury encontró angustia y soledad, pero también se zambulló en la inmensidad cósmica y en el planeta rojo para elaborar "cuentos con propósitos morales".

Siempre se lo encasilla en la ciencia ficción, pero su universo imaginativo no se ancla en la especulación científica futurista. Desde sus colaboraciones en la revista pulp Planet Stories, descolló sobre todo en la literatura fantástica. Solo concedió que su novela Fahrenheit 451, de 1953, podría ser incluida en un imaginario de science fiction. La fuerza de sus historias, con intenciones moralizantes y mediadas por lo fantástico y poético, ponen en evidencia los peligros del exceso tecnológico, la deshumanización, el belicismo, el hombre amenazado en su libertad, la repetición de una mentalidad regresiva y alienada, el deterioro de la imaginación en la cultura de la mecanización y el racionalismo no autocrítico.

Crónicas marcianas (1950), la primera perla de su estrategia narrativa, rebosa ya escepticismo respecto al camino tecnocientífico que, en su devenir sin límites, socava civilizaciones y personas. Se trata de un libro arquetípico en el que la visión crítica, a horcajadas de la imaginación, embiste contra el racismo y el extermino de ecosistemas y pueblos nativos. Borges tradujo y prologó la primera edición de Minotauro, en la que se pregunta: "¿Qué ha hecho este hombre de Illinois, me pregunto al cerrar las páginas de su libro, para que episodios de la conquista de otro planeta me pueblen de terror y de soledad? ¿Cómo pueden tocarme estas fantasías, y de una manera tan íntima?".

Bradbury no conoció la educación formal. Fue un autodidacta. Su escuela fueron las lecturas en una biblioteca pública, mientras vendía diarios en la calle. En su creación literaria cultivó distintos géneros, además de lo fantástico, desde prosas policiales hasta las de tenor realista y costumbrista. También trabajó como guionista en numerosas películas y series de televisión. Escribió además poemas y ensayos. Y tuvo sus experiencias teatrales en Los Ángeles y Nueva York. Leviathan 99, a pesar de su condición de ópera, fue escrita como obra de teatro. En 1969 presentó en el Royce Hall de la Universidad de California de Los Ángeles su cantata Christus Apollo, con texto leído por Charlton Heston y música de Jerry Goldsmith para orquesta, coro y soprano; y escribió Madrigales para la era espacial (1972) con música del argentino Lalo Schifrin.

En Zen en el arte de escribir, Bradbury observa que escribir es ser libre de las exigencias del mercado o de los "círculos de vanguardia". El escritor debe buscar una "alimentación deliberada" que es la lectura, tanto de la "alta cultura" como de la "cultura de masas" con sus cómics. La alimentación creativa en Bradbury comienza en 1932, a sus doce años. Entonces lo asombra el mundo futurista y espacial de Buck Rogers, la novelística de Edgar Rice Burroughs, el programa radial nocturno El mago Chandu o el personaje de feria el Señor Eléctrico.

Nacido el 22 de agosto de 1920 en Waukegan, Illinois, Bradbury recordaba sus días infantiles como un "pasado sensorial" en el que todo lo que sentía como niño "de alguna manera era verdad". Los relatos bradburianos impresionan por su fluida narrativa "cinematográfica". De hecho, se autopercibía como "hijo del cine", y no dudaba en afirmar que sus cuentos eran guiones porque "cada párrafo es una toma". Fue guionista de Moby Dick, la versión fílmica de John Huston de la célebre novela de Herman Melville, en 1956. Y escribió el guión cinematográfico de su novela La feria de las tinieblas (1962).

Además de las mencionadas Crónicas marcianas (que acaban de ser reeditadas en la colección Esenciales del sello Minotauro), entre sus grandes libros de cuentos también están Las doradas manzanas del sol (1953), El país de octubre (1955), Remedio para melancólicos (1955). Y, sobre todo, El hombre ilustrado (1951). Aquí se encuentran algunos de sus relatos modélicos, entramados a través de la historia de un hombre solitario que vaga con el cuerpo cubierto de tatuajes-ventanas que se abren a una red de historias paralelas.

En "La pradera" unos niños juegan en el Cuarto de la Vida Feliz, una habitación que permite el traslado virtual a otros escenarios geográficos o históricos. Los niños se obsesionan con este juego de simulacros. Por eso su padre, George, decide el cierre definitivo del cuarto en la casa máquina, para que sus hijos no enajenen su libertad en dosis excesivas de tecnodependencia. "Nos hemos pasado los días contemplando el ombligo, un ombligo mecánico y electrónico", dice George. Pero los niños se resisten a perder su mágico juguete. Prefieren recibir golosinas virtuales antes que hacer las cosas por sí mismos. Abrumados, George y su esposa reclaman la ayuda de un psiquiatra, que aconseja el cierre de la sala virtual. Pero antes, en una imaginaria selva africana dentro del Cuarto de la Vida Feliz, los padres serán víctimas de la inesperada venganza de unos hijos desairados.

"La pradera" es un relato de anticipación. Antes de la aparición de Internet y lo virtual, ese cuarto de juegos sugiere el peligro del reemplazo del mundo real por la simulación del espacio tridimensional.

Falso orgullo

En "Lluvias continuas" unos astronautas quedan atrapados en un planeta Venus sumido en un aguacero continuo. En el simbolismo arcaico el agua es fuente de la vida, pero también es la inundación y lo que disuelve las formas. Este último rasgo prevalece en el relato, de modo que el agua es lo que socava y erosiona al humano, antes orgulloso y seguro de sí. "Unos pocos días bajo esta lluvia y uno ya no tiene ni cara, ni piernas ni manos", dice el narrador.

"Los desterrados" es emblemático de la literatura de Bradbury como defensa de los poderes de la imaginación. En el relato, una ley prohibió las obras de la imaginación libre hace casi un siglo. Los ejemplares de poderosas obras de ficción, desde Poe y Bierce hasta Stoker, Irvin, Blackwood, Lovecraft o Huxley fueron encerrados en los museos. Esos autores desterrados sobreviven a orillas de un mar seco en Marte. Unos astronautas de la Tierra llegan al Planeta Rojo con la misión de destruirlos. Son la marea invasora de la cultura de la ciencia y el progreso, de aquellos que "no quieren dejar nada sin clasificar"; de los que "carecen de la imaginación", "esos jóvenes del cohete, tan limpios, con sus escobas antisépticas y sus cascos como peceras"; los "sacerdotes de un nuevo culto", que ansían edificar, aun en la solitaria sequedad marciana, otra catedral de religión científica con sus dogmas de verificaciones empíricas, sus ritos matemáticos y sus ceremonias tecnológicas. El líder de la resistencia es Poe, que, a pesar de sus esfuerzos, "parecía el demonio de una oscura causa perdida, un general derrotado en una desastrosa invasión".

La intuición artística, libre del límite lógico, es parte de lo siniestro para la civilización unilateralmente racional. Por eso los invasores queman los ejemplares remanentes de las obras de los desterrados, de aquellos que ven más allá de las atalayas científicas. La libertad de la imaginación, entonces, arde en un fuego destructor. Recurso que Bradbury imaginó también en "Usher II", de Crónicas marcianas, donde la otredad maldita representada por una réplica de la Casa Usher de Poe en Marte es destruida por una gran hoguera. "Nada de libros, nada de casas, nada que pueda sugerir de alguna manera fantasmas, vampiros, hadas y otras criaturas de la imaginación", dispone la ley. También en Fahrenheit 451 (su gran novela, junto a El vino del estío, de 1957), la cultura escrita del pasado lleva a los hombres a pensar por sí mismos, y eso amenaza a una sociedad del control total, por lo que los libros son devorados por las llamas de especiales escuadrones de bomberos.

En "La mezcladora de cemento", Ettil Vrye asume que debe ser parte de la invasión del planeta Marte a la Tierra. Sabe que los terrestres han imaginado muchas invasiones marcianas. Todas fracasan. Ettil cree que la literatura prefigura la realidad, por lo que el nuevo intento de conquista debe de estar destinado también al fracaso. Cuando llega a la Tierra no lo esperan cañones, fuegos de metralla o misiles. Porque los terrestres reciben a los invasores con aplausos, hurras y fanfarrias. Ettil comprende: "hemos sido arrojados en esta civilización como un puñado de semillas, en una mezcladora de cemento. Ninguno de nosotros podrá sobrevivir. Nos matarán a todos, pero no con balas, sino con un amable apretón de manos. Nos destruirán a todos, pero no con cohetes, sino con un automóvil...".

Realismo político

Casi una meditación de realismo político: la mejor forma de dominar no es por la amenaza y la muerte, sino por un exceso de aparente cordialidad. La sociología de la manipulación que abriga el relato bradburiano se asemeja al Discurso de la servidumbre voluntaria de Étienne de La Boétie, un ensayo del pensador francés del siglo XVII que observa que la esclavitud es voluntaria. Nadie es dominado si previamente no lo consiente. Así, Ettil termina por entender que "la guerra es mala, pero la paz puede ser algo horrible".

En "Globos de fuego", también en El hombre ilustrado, Bradbury traslada a un escenario marciano la voluntad evangelizadora para reintroducir, como siempre, su indirecto aguijón crítico por la mediación de lo fantástico. Tal vez los nativos del Planeta Rojo aún viven en el pecado original, ignorantes de Dios. Es preciso entonces ayudarlos a ver la verdad. Para cumplir su misión, unos misioneros construyen una iglesia, con un órgano. El padre Pelgrine toca el instrumento. El ansiado encuentro se produce. Pero no es lo esperado: los marcianos que acuden al llamado de la música aclaran que han encontrado una vía de liberación y flotan como globos luminosos: "Tomamos esta forma de luz y fuego azul y comenzamos a vivir, para siempre en el viento, el cielo y las colinas, ya nunca orgullosos ni arrogantes, ni ricos ni pobres, ni apasionados ni fríos".

Los viejos marcianos son ahora inmortales, viven libres del pecado, emancipados de las pasiones violentas. Cada uno de ellos "es un templo en sí mismo". El Padre Pelgrine comprende: "No podemos levantar una iglesia para vosotros. ¡Sois la belleza misma!". Los globos de fuego marcianos enseñan una verdad más amplia: el camino a lo divino está en los muchos mundos, en la Tierra, en Marte, en todas partes. Y el cuerpo es también lo que puede ser transformado: de la pesadez orgánica hacia cuerpos-luz, una forma de espiritualización de la materia.

Pero el cuerpo puede ser también el de un androide, que refleja un camino de la inteligencia artificial no solo como red de algoritmos eficaces sino como una maquinaria para emular, e incluso superar, lo mejor del sapiens: la empatía, la comprensión, la sensibilidad. Así es en el "Canto del cuerpo eléctrico", de Fantasmas de lo nuevo (1969), en el que una abuela, en realidad un humanoide eléctrico, actúa como fuente de enseñanzas de la familia; es una colmena de abejas-pensamientos que poetizan el mundo. Una abuela con un cuerpo eléctrico (una expresión que procede de "Yo canto al cuerpo eléctrico" de Walt Whitman), es la máquina espiritualizada que transmite a sus nietos una visión más alta de la existencia.

Los opuestos, conciliados

Y el deseo de superación de los conflictos y de la reintegración flota también como libre modelo utópico en la hermosa narración "La dorada cometa, el plateado viento", de Las doradas manzanas del sol. Dos ciudades se refugian tras murallas. Una ciudad tiene la forma de un cerdo, la otra de una naranja. El mandarín de la ciudad-naranja asegura que el cerdo devorará la naranja. Entonces ordena reconstruir sus murallas con la forma de un garrote para golpear al cerdo. La ciudad-cerdo replica rediseñando sus muros con las llamas de una hoguera para quemar el palo agresor. Pero el conflicto impide el tiempo pleno del amor, de la pesca, la caza, la devoción familiar o la veneración de los antepasados.

Al final, los mandarines de las dos ciudades comprenden. La sabiduría es la unidad; la ignorancia, el enfrentamiento continuo. Así, las murallas de una ciudad adquieren la forma de una cometa dorada; las de la otra, la agilidad del viento. Las ciudades antes empeñadas en destruirse ahora serán La Ciudad del Viento plateado y La Ciudad de la Cometa Dorada. "La cometa quebrará la uniformidad de la existencia del viento y le dará sentido. Uno no es nada sin el otro. Juntos, todo es cooperación y una larga y prolongada vida".

La épica también brilla en la literatura de Bradbury. En "El tambor de Shiloh", de Las maquinarias de la alegría (1964), es inminente una batalla. Pronto, la guerra se encargará de robar miles de vidas. Los cañones vomitarán furia y enojo. Las plantas y los pájaros también serán víctimas de la violencia. Joby, un niño, espera junto a su tambor. Algo podría hacerle intuir que lo mejor sería evitar el riesgo, no participar en la tempestad de balas que se avecinan. Pero el general de su ejército lo visita, le dice que él dará las órdenes pero que Joby y su tambor marcarán el paso, por lo que debe saber que si golpea lentamente su instrumento "el corazón golpearía lentamente en los hombres". Solo el vigor de su tambor podría vestir con "una armadura de acero a todos los hombres".

En el relato "En una estación de buen tiempo", de Remedio para melancólicos, George Smith admira a Picasso. Encuentra al genio español en una playa. Con un humilde palito de helado, el artista dibuja sobre la arena un jeroglífico de imágenes de docenas de sátiros, toros, unicornios, ninfas. El artista se va y Smith recorre, una y otra vez, "el friso de arena", hasta que la marea sube y disuelve los dibujos en la playa, que solo sobrevivirán en su memoria.

Y como Smith, Bradbury hace de su escritura un acto de memoria: del humanismo y la poesía, de la imaginación y las doradas manzanas del sol. Y de la grandeza del espacio. Pero no el espacio como mera escenografía galáctica o marciana, sino como, primero, metaforización del espacio del conflicto en la Tierra, de la amenaza del exceso de técnica y racionalidad, de la alienación y la mutilación. Aquello que impide que la mente se expanda en el otro espacio, más allá de Marte y hacia lo nuevo y distinto, en el que los cohetes de Bradbury viajan dejando detrás su estela de fuego.

viernes, 31 de julio de 2020

¿EN QUÉ PUEDO AYUDARLO? EL ASISTENTE VIRTUAL PARA LA INDUSTRIA EN TIEMPOS DE PANDEMIA

La app VA4I cuenta con un servicio de soporte remoto para asesorar en tiempo real. Emplea tecnologías de avanzada para generar una base de conocimiento acumulativa y evolutiva con la que se puede interactuar. VA4I. 

El Covid-19 trajo consigo la reformulación del mundo laboral. El teletrabajo, que para muchas empresas significó una solución, para otras fue una herramienta necesaria para adaptarse a la "nueva realidad" que planteó la cuarentena. Dentro de ese inesperado panorama, una pyme de Santa Fe diseñó una app de soporte remoto para empresas que funciona como asistente online. Está destinada a equipos de trabajo de áreas como mantenimiento, calidad y producción. 

El proyecto fue uno de los 14 ganadores de la Hackatón “El futuro cuenta con vos” organizada por la petrolera Pan American Energy. Denominada como VA4I -Virtual Assist For Industry- la plataforma fue desarrollada por la empresa Antares Technologies. “A raíz de la cuarentena, hay mucho menos personal en las industrias y la idea del proyecto es poder cubrir ese hueco. La pandemia aceleró la necesidad de este sistema, fuertemente orientado a la seguridad, al no tener gente en planta. 

En principio el sistema había surgido como un asistente para personal físico de planta, pero a raíz de la pandemia tuvimos que adaptarlo para personas que trabajan remotamente”, explicó Cristian Stoessel, socio de Antares Technologies, una pyme especializada en soluciones de automatización, IT, robótica y visión, que ofrece servicios de consultoría, desarrollo de software industrial y asistencia técnica. La plataforma funciona a través de una aplicación que puede ser utilizada desde una tablet, un celular o bien con anteojos de realidad aumentada. 

Cada equipamiento cuenta con un código QR que almacena información del proceso, estado actualizado, manuales, registro de fallas comunes, alarmas, y datos históricos, y que determina acciones basadas en la experiencia acumulada. VA4I cuenta, además, con un servicio de soporte remoto que permite asesoramiento en tiempo real y emplea tecnologías de avanzada (Internet de las Cosas, realidad aumentada, cloud computing y machine learning) para generar una base de conocimiento acumulativa, retroalimentada y evolutiva con la que se puede interactuar. 

El proyecto está dirigido a empresas siderúrgicas, petroleras, alimenticias y otras industrias que necesitan mantener un conocimiento de sus procesos, problemas y acciones. Recibió asimismo un fuerte impulso al consagrarse entre los ganadores de la Hackatón organizada por Pan American Energy (PAE) – compañía global líder del sector energético en Argentina y la región- con el acompañamiento del Gobierno de Chubut y Socialab. Se trató de un encuentro 100% virtual orientado a identificar, desarrollar y fortalecer ideas de negocio innovadoras que atiendan a las necesidades concretas surgidas como consecuencia de la pandemia. 

Soluciones sostenibles para los desafíos post-pandemia De cara a un futuro post-pandemia, las empresas líderes deben trabajar para acercar ese escenario a las nuevas generaciones. Con esta filosofía, PAE reunió a más de 1.100 participantes en la Hackatón “El futuro cuenta con vos”, destinada a emprendedores con interés por la innovación y la tecnología. Esta iniciativa se desarrolló en el marco del Programa Pymes PAE, que desde hace más de 15 años lleva adelante la compañía como parte de su estrategia de sustentabilidad para promover el desarrollo económico y social de las comunidades en las que opera, y que este año fue reconvertido a plataformas digitales para apoyar al empresariado local en este contexto. 

“Para nosotros fue un honor promover esta iniciativa junto al gobierno de Chubut y la Municipalidad de Comodoro Rivadavia. Desde PAE impulsamos el emprendedurismo y promovemos ideas innovadoras, como las que surgieron en esta hackatón, que significarán mejoras concretas en la calidad de vida de las comunidades”, destacó Agustina Zenarruza, gerente de Sustentabilidad de PAE. La Hackatón recibió proyectos trabajados por emprendedores de distintas provincias y también de países como México, Estados Unidos y Colombia. La consigna era que debían crear soluciones sobre temáticas tales como el impacto económico e industrial, educación, salud, organización urbana y ciudadanía activa, transformación digital e industrias 4.0. 

Cristian Stoessel destacó que la Hackatón “fue una experiencia muy intensiva, donde aprendimos mucho porque hay cosas que uno cree que las sabe, pero en una dinámica de este tipo ve que las tiene que mejorar, sobre todo en lo que hace al desarrollo y presentación de una idea. Entendimos cómo, por más que una idea sea buena, si uno falla al presentarla o al venderla, puede no funcionar”. Los participantes, divididos en 286 equipos, fueron acompañados por 55 facilitadores y mentores para identificar y desarrollar ideas de negocios que atiendan necesidades concretas surgidas como consecuencia de la pandemia. Así, se generaron más de 200 soluciones y con la votación del jurado y de la comunidad. Fueron seleccionadas 14 propuestas ganadoras que participan de una capacitación intensiva digital con el objetivo de convertir sus ideas en emprendimientos de impacto concretos y validados técnicamente. (Fuente www.perfil.com).

jueves, 30 de julio de 2020

JEFF BEZOS SE PRESENTO ANTE EL CONGRESO CON UNA CLASE MAGISTRAL DE INTELIGENCIA EMOCIONAL

El CEO y fundador de Amazon compareció en la tarde del miércoles ante el subcomité antimonopolio de la Cámara baja donde fue interrogado junto a los líderes de Apple, Google y Facebook. Aquí, el texto completo de su exposición inicial

29 de Julio de 2020

El CEO y fundador de Amazon, Jeff Bezos, compareció este miércoles ante el Subcomité antimonopolio del Congreso de los Estados Unidos. Junto a los titulares de Apple (Tim Cook), Google (Sundar Pichai) y Facebook (Mark Zuckerberg), fue interrogado acerca de posibles abusos por parte de su compañía a partir de su posición dominante en el mercado digital.

Antes de responder las preguntas de los congresistas, Bezos leyó una larga declaración. A lo largo de sus 4.000 palabras de extensión, repasó la historia de su familia y describió la manera en que sus padres y abuelos, gracias a sus historias individuales de resiliencia y tenacidad, lograron proveerle no solo una plataforma desde la que se pudiera desarrollar profesionalmente sino también que se convirtieron ejemplos que lo moldearon como persona.

Recordó que el comienzo de Amazon no fue sencillo. Primero, porque tuvo que dejar atrás la comodidad del trabajo estable que tenía. Y luego, porque los primeros años de su nueva empresa no fueron sencillos. De hecho, distintos analistas vaticinaron su pronta extinción.

Pero ratificó que uno de los principios rectores de su vida es no tener que arrepentirse por no haber intentado algo y aseguró que “los grandes retornos se producen al apostar en contra de la sabiduría convencional, aunque la sabiduría convencional usualmente está en lo correcto”.

Bezos sostuvo que su empresa hace una gran contribución a la economía de los Estados Unidos -tanto a través de empleos directos e indirectos- pero admitió qué, por su magnitud, debe ser examinada por las autoridades: “Nuestra responsabilidad es asegurarnos de que pasamos ese escrutinio con éxito”, aseguró.

A continuación, el texto completo de Bezos, una clase de inteligencia emocional:

“Gracias, titular (David) Cicilline, miembro del subcomité (James) Sensenbrenner, y otros miembros del Subcomité. Soy Jeff Bezos. Fundé Amazon hace 26 años, con la misión a largo plazo de convertirla en la compañía más centrada en el cliente del planeta.

Mi madre, Jackie, me tuvo cuando era una estudiante secundaria de 17 años en Albuquerque, en Nuevo México. Estar embarazada en el secundario no era algo popular en Albuquerque en 1964. Fue difícil para ella. Cuando la trataron de echar del colegio, mi abuelo intercedió por ella. Luego de algunas negociaciones, el director dijo ‘OK, puede quedarse y terminar el secundario, pero no puede realizar ninguna actividad extracurricular ni tener un casillero'. Mi abuelo aceptó el trato y mi madre terminó el secundario, aunque no le permitieron recibir su diploma en el escenario con el resto de sus compañeros. Determinada a continuar con su educación, se alistó en un colegio nocturno y tomó clases con profesores que le permitían llevar a un niño. Ella asistía con dos bolsos: uno lleno de libros de texto y otro de pañales, biberones y cualquier cosa que me mantuviera entretenido y callado por algunos minutos.

El nombre de mi padre es Miguel. Me adoptó cuando tenía cuatro años. El tenía 16 cuando llegó a los Estados Unidos desde Cuba como parte de la Operación Peter Pan, poco después de que Castro tomara el poder. Mi padre estaba solo cuando llegó a los Estados Unidos. Sus padres pensaron que él estaría más seguro aquí. Su madre imaginó que en este país haría mucho frío, por lo que le tejió una chaqueta a partir de trapos de limpieza, el único material que tenían a mano. Todavía tenemos esa chaqueta; está colgada en el comedor de mis padres.

Mi padre pasó dos semanas en el Campamento Matecumbe, un centro de refugiados en Florida, antes de que lo mudaran a una misión Católica en Wilmington, en el estado de Delaware. Tuvo suerte de poder llegar a la misión. Pero a pesar de ello no hablaba inglés y no tuvo un camino fácil. Pero sí tenía mucha tenacidad y determinación. Recibió una beca para ir a la universidad en Albuquerque, donde conoció a mi mamá. Uno recibe distintos regalos en la vida, y uno de los mejores que me han tocado son mi mamá y mi papá. Han sido unos modelos a seguir increíbles para mí y mis hermanos durante todas nuestras vidas.

Uno aprende distintas cosas de sus abuelos que de sus padres, y entre las edades de 4 y 16, tuve la suerte de pasar mis veranos en el rancho de mis abuelos, en Texas. Mi abuelo era empleado público y campesino: trabajó en tecnología espacial y sistemas de misiles de defensa en las décadas de 1950 y 1960 para la Comisión de Energía Atómica, y era autosuficiente y hábil. Cuando estás en el medio de la nada, no levantas el teléfono y llamas a alguien cuando algo se rompe. Lo reparas tú mismo. Cuando era un niño, tuve la oportunidad de verlo resolver por sí mismo muchos problemas que parecían imposibles. Ya fuera reparar una excavadora Caterpillar o hacer trabajos de veterinaria. Me enseñó que uno puede enfrentar problemas difíciles. Cuando enfrentas un contratiempo, te levantas e intentas de nuevo. Puedes usar tu inventiva para hacerte tu propio camino hacia una situación mejor.

Tomé estas lecciones cuando era un adolescente y me convertí en un inventor de garage. Inventé un dispositivo que cerraba automáticamente la cerca a partir de ruedas llenas de cemento, un elemento que me permitía usar energía solar para cocinar a partir de un paraguas y papel de aluminio, y alarmas hechas de bandejas para hornear para atrapar a mis hermanos.

El concepto de Amazon se me ocurrió en 1994. La idea de construir una librería online con millones de títulos -algo que simplemente no podría existir en el mundo físico- me resultaba emocionante. En ese momento, estaba trabajando en un fondo de inversión en la ciudad de Nueva York. Cuando le dije a mi jefe que dejaba mi trabajo, me llevó a dar un largo paseo en Central Park. Luego de escucharme durante mucho tiempo, finalmente me dijo: “Sabes que, Jeff, creo que es una buena idea. Pero creo que sería una mejor idea para alguien que no tuviera un buen trabajo”. Me convenció de que me tomara dos días para pensar antes de comunicarle mi decisión final. Fue una decisión que tomé con mi corazón y no mi cabeza. Cuando tenga 80 años y reflexione sobre mi vida, quiero haber minimizado la cantidad de cosas de las que me arrepienta. Y la mayoría de ellas son actos de omisión, las cosas que no intentamos, los caminos que no transitamos. Esas son las cosas que nos persiguen. Y decidí que si al menos no hacía mi mejor intento, me iba a arrepentir de no participar en esta cosa llamada internet que, creía, iba a ser grande.

El capital inicial para Amazon.com vino principalmente de mis padres, que invirtieron una porción importante de los ahorros de toda su vida en algo que no entendían. No estaban apostando en Amazon o el concepto de una librería online. Estaban apostando por su hijo. Les dije que creía que había un 70 por ciento de chances de que pudieran perder su inversión, pero siguieron adelante igual. Me tomó más de 50 reuniones conseguir USD 1 millón de inversores, y durante el transcurso de todas esas reuniones, la pregunta más común era ¿qué es internet?.

A diferencia de muchos otros países en el mundo, esta gran nación en la que vivimos apoya y no estigmatiza el riesgo emprendedor. Dejé un trabajo estable para ir a un garage en Seattle para fundar mi start-up, entendiendo completamente que podría no funcionar. Siento que fue ayer que estaba llevando los paquetes al correo yo mismo, soñando que algún día podría tener el dinero suficiente para comprar una máquina elevadora.

El éxito de Amazon estuvo lejos de estar preordenado. Invertir en Amazon en sus etapas iniciales era una propuesta extremadamente arriesgada. Desde el momento de su fundación hasta el fin de 2001, nuestro negocio tuvo pérdidas acumuladas por casi USD 3.000 millones, y no tuvimos un trimestre con beneficios hasta el último de ese año. Analistas inteligentes predijeron que Barnes & Noble nos pasaría por encima, y nos calificaron como ‘Amazon.toast”. En 1999, habiendo estado activos por cinco años, Barron’s publicó un artículo acerca de nuestro inminente colapso con el título ‘Amazon.bomb'. Mi carta anual a los tenedores de acciones del año 2000 comenzó con una palabra: ‘ouch'. En la cima de la burbuja de internet el precio de nuestra acción tocó un pico de USD 116, y luego de que explotara bajó a USD 6. Expertos y analistas pensaron que dejaríamos de existir. Requirió de muchas personas inteligentes y con la voluntad de tomar un riesgo conmigo, y de mantenernos firmes en nuestras convicciones, para que Amazon sobreviviera y finalmente triunfara.

Y no solo fue en los años iniciales. Además de nuestra buena suerte y excelentes personas, hemos triunfado como compañía solo porque hemos continuado tomando grandes riesgos. Para inventar, uno tiene que experimentar, y si sabes de antemano que va a funcionar, entonces no es un experimento. Los grandes retornos se producen al apostar en contra de la sabiduría convencional, pero la sabiduría convencional usualmente está en lo correcto. Muchos analistas caracterizaron a los servicios web de Amazon como una distracción cuando comenzamos. ‘¿Qué tiene que ver vender elementos de computación y espacios de depósito con vender libros?’ se preguntaron. Nadie pidió por esos servicios. Pero resultó que el mundo tenía apetito por la computación en la nube, solo que no lo sabía. Teníamos razón sobre los servicios, pero la verdad es que también hemos tomado muchos otros riesgos que no resultaron. De hecho, Amazon ha ganado miles de millones de dólares a partir de fracasos. El fracaso inevitablemente trae invenciones y la toma de riesgos. Por eso tratamos de hacer que Amazon sea el mejor lugar de mundo para fracasar.

Desde nuestra fundación, hemos trabajado para mantener una mentalidad como si fuera siempre nuestro primer día. Me refiero a abordar todo lo que hacemos con la energía y el espíritu emprendedor del primer día. Pese a que Amazon es una compañía grande, siempre he creído que si nos comprometemos a mantener esta mentalidad como una parte clave de nuestro ADN, podemos tener el alcance y capacidades de una gran compañía y el espíritu y corazón de una pequeña.

Desde mi punto de vista, un enfoque obsesivo en la experiencia del cliente es por lejos la mejor manera de lograr y obtener la mentalidad del primer día. ¿Por qué? Porque los clientes siempre están hermosamente insatisfechos, aún cuando reportan estar contentos y que el negocio es genial. Aún cuando no lo saben, los clientes quieren algo mejor, y el deseo constante de complacer a los clientes nos lleva a inventar constantemente para ellos. En consecuencia, al enfocarnos completamente en los clientes buscamos mejorar nuestros servicios, beneficios y características, inventar nuevos productos, bajar precios y acelerar los tiempos de envío antes de tener que hacerlo. Ningún cliente pidió que Amazon creara el sistema de membresías Prime, pero resultó que definitivamente lo querían. Y podría dar muchos otros ejemplos. No todas las compañías toman este enfoque basado en el cliente, pero nosotros sí. Y esa es nuestra principal fortaleza.

La confianza de los clientes es difícil de ganar y fácil de perder. Cuando dejas que los clientes hagan de la compañía lo que es, te serán leales, pero solo hasta el momento en el que alguien más les ofrezca un mejor servicio. Sabemos que los clientes son perceptivos e inteligentes. Tenemos la firme convicción de que los clientes se darán cuenta cuando trabajamos duro para hacer lo correcto, y que al hacerlo una y otra vez nos ganaremos su confianza. Uno se gana la confianza de alguien lentamente, a lo largo del tiempo, al hacer bien las cosas difíciles, lográndolo a tiempo. Ofreciendo precios bajos todos los días, haciendo promesas y cumpliéndolas, tomando decisiones en base a nuestros principios aún cuando no son populares, y dándole a los clientes más tiempo para pasar con sus familias al inventar maneras más convenientes de comprar, leer, y automatizar sus casas. Como he dicho desde mi primera carta a los accionistas en 1997, tomamos decisiones basados en el valor a largo plazo que creamos al satisfacer las necesidades de los clientes. Cuando nos critican por esas decisiones, escuchamos y nos miramos en el espejo. Cuando tienen razón, cambiamos. Cuando cometemos errores, nos disculpamos. Pero cuando uno se mira en el espejo, evalúa las críticas, y todavía cree que está haciendo lo correcto, ninguna fuerza del mundo debería poder movernos.

Afortunadamente, nuestro enfoque está funcionando. El 80 por ciento de los estadounidenses tienen un concepto positivo de Amazon en general, de acuerdo a encuestas independientes. ¿En quiénes confían más que en Amazon para hacer lo correcto? Solo en sus médicos de cabecera y el ejército, de acuerdo a una cuesta de Morning Consult. Investigadores de las universidades de Georgetown y Nueva York descubrieron en 2018 que Amazon solo estaba por detrás del ejército en una encuesta sobre confianza en instituciones y marcas. Entre republicanos, solo estuvimos detrás del ejército y la policía local. Entre los demócratas, estuvimos arriba de todo, por encima de todas las ramas de gobierno, universidades y la prensa. En el ranking de las compañías más admiradas del 2020 de la revista Fortune, terminamos en segundo lugar, Apple fue la primera. Estamos agradecidos de que los clientes tomen nota del trabajo duro que hacemos para ellos, y que nos recompensen con su confianza. Trabajar para ganar y mantener esa confianza es la mayor motivación de la cultura del “primer día“ de Amazon.

La compañía que la mayoría de ustedes conocen como Amazon es la que les envía sus pedidos en línea en las cajas marrones con la sonrisa al costado. Ahí es donde empezamos, y la venta al por menor sigue siendo nuestro mayor negocio con diferencia, representando más del 80% de nuestros ingresos totales. La naturaleza misma de ese negocio es llevar los productos a los clientes. Esas operaciones necesitan estar cerca de los clientes, y no podemos subcontratar estos trabajos en China o en cualquier otro lugar. Para cumplir nuestras promesas a los clientes en este país, necesitamos trabajadores estadounidenses para llevar los productos a los clientes estadounidenses. Cuando los clientes compran en Amazon, están ayudando a crear empleos en sus comunidades locales. Como resultado, Amazon emplea directamente a un millón de personas, muchos de ellos de nivel básico y pagados por hora. No sólo empleamos a informáticos con un alto nivel de formación y MBAs en Seattle y Silicon Valley. Contratamos y entrenamos a cientos de miles de personas en estados de todo el país como Virginia Occidental, Tennessee, Kansas e Idaho. Estos empleados son estibadores de paquetes, mecánicos y gerentes de planta. Para muchos, es su primer trabajo. Para algunos, estos trabajos son un paso hacia otras carreras, y estamos orgullosos de ayudarlos con eso. Estamos gastando más de USD 700 millones para dar a más de 100.000 empleados de Amazon acceso a programas de formación en campos como la salud, el transporte, el aprendizaje de la máquina y la computación en nube. Ese programa se llama Career Choice, y pagamos el 95 por ciento de la matrícula y los honorarios para un certificado o diploma para campos de alta demanda y alta paga, sin importar si es relevante para una carrera en Amazon.

Patricia Soto, una de nuestras asociadas, tiene una historia de éxito de Career Choice. Patricia siempre quiso seguir una carrera en el campo de la medicina para ayudar a cuidar a los demás, pero con sólo un diploma de secundaria y enfrentando los costos de la educación post secundaria, no estaba segura de poder lograr ese objetivo. Después de obtener su certificación médica a través de Career Choice, Patricia dejó Amazon para comenzar su nueva carrera como asistente en la Fundación Médica Sutter Gould, apoyando a un médico de medicina pulmonar. Career Choice le ha dado a Patricia y a muchos otros una oportunidad de una segunda carrera que una vez pareció estar fuera de su alcance.

Amazon ha invertido más de USD 270 mil millones en los Estados Unidos durante la última década. Más allá de nuestra propia fuerza de trabajo, las inversiones de Amazon han creado casi 700.000 empleos indirectos en campos como la construcción, los servicios de construcción y la hospitalidad. Nuestras contrataciones e inversiones han traído trabajos muy necesarios y han añadido cientos de millones de dólares en actividad económica a áreas como Fall River, Massachusetts, el Inland Empire de California y estados del Cinturón del Óxido como Ohio. Durante la crisis de COVID-19, contratamos 175.000 empleados adicionales, incluyendo muchos despedidos de otros trabajos durante el cierre económico. Gastamos más de USD 4.000 millones sólo en el segundo trimestre para llevar productos esenciales a los clientes y mantener a nuestros empleados seguros durante la crisis de COVID-19. Y un dedicado equipo de empleados de Amazon a lo largo de toda la compañía ha creado un programa para testear regularmente a nuestros trabajadores. Esperamos compartir nuestras enseñanzas con otras empresas interesadas y socios del gobierno.

El mercado minorista global en el que competimos es sorprendentemente grande y extraordinariamente competitivo. Amazon representa menos del 1 por ciento de los 25 billones de dólares del mercado minorista global y menos del 4 por ciento de la venta al por menor en los EE.UU. A diferencia de las industrias donde el ganador se lo lleva todo, hay espacio en la venta al por menor para muchos ganadores. Por ejemplo, más de 80 minoristas sólo en los EE.UU. ganan más de USD 1.000 millones en ingresos anuales. Como cualquier minorista, sabemos que el éxito de nuestra tienda depende enteramente de la satisfacción de los clientes con su experiencia en nuestra tienda. Todos los días, Amazon compite con grandes actores establecidos como Target, Costco, Kroger y, por supuesto, Walmart, una compañía que duplica el tamaño de Amazon. Y mientras que siempre nos hemos centrado en producir una gran experiencia para el cliente en las ventas al por menor realizadas principalmente en línea, las ventas iniciadas en línea son ahora un área de crecimiento aún mayor para otras tiendas. Las ventas en línea de Walmart crecieron un 74 por ciento en el primer trimestre. Y los clientes están acudiendo cada vez más a servicios inventados por otras tiendas que Amazon todavía no puede igualar a escala de otras grandes empresas, como la recogida en la acera y las devoluciones en la tienda. La pandemia COVID-19 ha puesto en evidencia estas tendencias, que han estado creciendo durante años. En los últimos meses, la recogida en la acera de los pedidos en línea ha aumentado más del 200 por ciento, en parte debido a las preocupaciones de COVID-19. También nos enfrentamos a la nueva competencia de empresas como Shopify e Instacart-empresas que permiten a las tiendas tradicionalmente físicas poner una tienda online completa casi instantáneamente y entregar productos directamente a los clientes de forma nueva e innovadora-y a una lista creciente de modelos de negocio omnicanales. Como en casi todos los demás segmentos de nuestra economía, la tecnología se utiliza en todas partes en la venta al por menor y sólo ha hecho que la venta al por menor sea más competitiva, ya sea en línea, en tiendas físicas o en las diversas combinaciones de los dos que componen la mayoría de las tienda.

También es importante entender que el éxito de Amazon depende en gran medida del éxito de los miles de pequeñas y medianas empresas que también venden sus productos en las tiendas de Amazon. En 1999, dimos lo que en ese momento fue un paso sin precedentes al dar la bienvenida a vendedores externos en nuestras tiendas y permitirles ofrecer sus productos junto con los nuestros. Internamente, esto fue extremadamente controversial, con muchos en desacuerdo y algunos llegando a predecir que esto sería el comienzo de una larga batalla perdida. No teníamos por qué invitar a vendedores externos a la tienda. Podríamos habernos quedado como estábamos. Pero nos comprometimos con la idea de que a largo plazo esto aumentaría la oferta para los clientes, y que tener clientes más satisfechos sería algo muy bueno tanto para los vendedores externos como para Amazon. Y eso es lo que pasó. Un año después de añadir esos vendedores externos, las operaciones a través de terceros representaban el 5 por ciento de las ventas unitarias, y rápidamente se hizo evidente que los clientes amaban la conveniencia de poder comprar los mejores productos y ver los precios de diferentes vendedores, todo en la misma tienda. Estas pequeñas y medianas empresas ahora agregan significativamente más oferta de productos a las tiendas de Amazon que la propia operación de venta al por menor de Amazon. Los vendedores externos representan ahora aproximadamente el 60% de las ventas de productos físicos en Amazon, y esas ventas están creciendo más rápidamente que las ventas al por menor de la propia Amazon. Entendimos que no era un juego de suma cero. Y teníamos razón, todo el pastel creció, los vendedores externos lo hicieron muy bien y están creciendo rápidamente, y eso ha sido genial para los clientes y para Amazon.

Ahora hay 1,7 millones de pequeñas y medianas empresas en todo el mundo que venden en las tiendas de Amazon. Más de 200.000 emprendedores de todo el mundo superaron los 100.000 dólares en ventas en nuestras tiendas en 2019. Además, estimamos que los vendedores externos que operan en las tiendas de Amazon han creado más de 2,2 millones de nuevos puestos de trabajo en todo el mundo.

Una de esas vendedoras es Sherri Yukel, que quería cambiar de carrera para estar más en casa con sus hijos. Empezó a hacer regalos artesanales y artículos de fiesta para sus amigos como un hobby, y eventualmente empezó a vender sus productos en Amazon. Hoy en día, la compañía de Sherri emplea a casi 80 personas y tiene una base de clientes global. Otra es Christine Krogue, ama de casa y madre de cinco hijos en Salt Lake City. Christine comenzó un negocio de venta de ropa de bebé a través de su propio sitio web antes de arriesgarse en Amazon. Desde entonces ha visto cómo sus ventas se duplicaron, y ha podido ampliar su línea de productos y contratar un equipo de empleados a tiempo parcial. Vender en Amazon ha permitido a Sherri y Christine hacer crecer sus propios negocios y satisfacer a los clientes en sus propios términos.

Y es sorprendente recordar lo reciente que es todo esto. No comenzamos como el mercado virtual más grande, eBay era varias veces más grande que nosotros. Fue sólo cuando nos concentramos en apoyar a los vendedores y darles las mejores herramientas que pudimos inventar, que pudimos tener éxito y eventualmente superar a eBay. Una de estas herramientas es el Fulfillment de Amazon, que permite a nuestros vendedores externos almacenar su inventario en nuestros centros, y nosotros nos encargamos de toda la logística, el servicio al cliente y las devoluciones de productos. Al simplificar dramáticamente todos esos aspectos desafiantes de la experiencia de venta de una manera rentable, hemos ayudado a muchos miles de vendedores a hacer crecer sus negocios en Amazon. Nuestro éxito puede ayudar a explicar la amplia proliferación de sitios de comercialización de todos los tipos y tamaños en todo el mundo. Esto incluye compañías estadounidenses como Walmart, eBay, Etsy y Target, así como minoristas con sede en el extranjero pero que venden a nivel mundial, como Alibaba y Rakuten. Estos mercados intensifican aún más la competencia dentro de la venta al por menor.

La confianza que los clientes depositan en nosotros cada día ha permitido a Amazon crear más puestos de trabajo en los Estados Unidos durante la última década que cualquier otra compañía: cientos de miles de puestos de trabajo en 42 estados. Los empleados de Amazon ganan un mínimo de 15 dólares por hora, más del doble del salario mínimo federal (que hemos instado al Congreso a aumentar). Hemos desafiado a otros grandes minoristas a igualar nuestro salario mínimo de 15 dólares. Target lo hizo recientemente, y la semana pasada también lo hizo Best Buy. Les damos la bienvenida, y siguen siendo los únicos que lo han hecho. Tampoco escatimamos en beneficios. Nuestros empleados a tiempo completo reciben los mismos beneficios que los empleados asalariados de la sede central, incluyendo seguro médico completo desde el primer día de empleo, un plan de jubilación 401(k), y licencia parental, incluyendo 20 semanas de licencia de maternidad paga. Les animo a comparar nuestro salario y beneficios con el de cualquiera de nuestros competidores minoristas.

Más del 80% de las acciones de Amazon son propiedad de personas ajenas a la empresa, y en los últimos 26 años, partiendo de cero, hemos creado más de un billón de dólares de riqueza para esos accionistas externos. ¿Quiénes son esos accionistas? Son fondos de pensiones de bomberos, policías y maestros de escuela. Otros son fondos de retiro 401(k)s que poseen partes de Amazon. Fondos de universidades, también, y la lista continúa. Mucha gente se jubilará mejor por la riqueza que hemos creado para tantos, y estamos enormemente orgullosos de ello.

En Amazon, la obsesión por los clientes nos ha hecho lo que somos, y nos ha permitido hacer cosas cada vez más grandes. Sé lo que Amazon podía hacer cuando éramos 10 personas. Sé lo que podíamos hacer cuando éramos 1.000 personas, y cuando éramos 10.000 personas. Y sé lo que podemos hacer hoy en día cuando somos casi un millón. Me encantan los emprendedores de garaje, yo era uno de ellos. Pero, así como el mundo necesita pequeñas empresas, también necesita grandes. Hay cosas que las pequeñas empresas simplemente no pueden hacer. No me importa lo buen empresario que seas, no vas a construir un Boeing 787 en tu garaje.

Nuestra escala nos permite tener un impacto significativo en importantes asuntos sociales. El Compromiso por el Clima (Climate Pledge) es un acuerdo asumido por Amazon y al que se han unido otras empresas para cumplir con los objetivos del Acuerdo de París, 10 años antes, y reducir la huella de carbono a cero para 2040. Planeamos cumplir este compromiso, en parte, comprando 100.000 furgonetas eléctricas de reparto a Rivian, un productor de vehículos eléctricos con sede en Michigan. Amazon pretende tener 10.000 de las nuevas camionetas eléctricas de Rivian en la carretera ya en 2022, y todos los 100.000 vehículos en la carretera para 2030. A nivel mundial, Amazon opera 91 proyectos solares y eólicos que tienen la capacidad de generar más de 2.900 MW y entregar más de 7,6 millones de MWh de energía anualmente, suficiente para alimentar a más de 680.000 hogares estadounidenses. Amazon también está invirtiendo 100 millones de dólares en proyectos de reforestación mundial a través del Fondo Climático Right Now, incluidos 10 millones de dólares que Amazon se comprometió a dar para conservar, restaurar y apoyar la silvicultura sostenible, la vida silvestre y las soluciones naturales en los Montes Apalaches, financiando dos proyectos innovadores en colaboración con The Nature Conservancy. Cuatro empresas globales -Verizon, Reckitt Benckiser, Infosys y Oak View Group- firmaron recientemente la Promesa del Clima, y seguimos alentando a otros a que se unan a nosotros en esta lucha. Juntos, usaremos nuestro tamaño y escala para abordar la crisis climática de inmediato. El mes pasado, Amazon introdujo el Fondo del Compromiso por el Clima, que comenzó con 2.000 millones de dólares de financiación de Amazon. El Fondo apoyará el desarrollo de tecnologías y servicios sostenibles que, a su vez, permitirán a Amazon y a otras empresas cumplir con el Compromiso por el Clima. El Fondo invertirá en emprendedores visionarios e innovadores que están creando productos y servicios para ayudar a las empresas a reducir su impacto de carbono y a operar de manera más sostenible.

Recientemente abrimos el mayor refugio para personas sin hogar del estado de Washington, y está situado dentro de uno de los edificios de nuestra oficina más reciente en el centro de Seattle. El refugio es para Mary’s Place, una increíble organización sin fines de lucro con sede en Seattle. El refugio, parte de la inversión de 100 millones de dólares de Amazon en Mary’s Place, abarca ocho pisos y puede alojar hasta 200 personas cada noche. Tiene su propia clínica de salud y proporciona herramientas y servicios críticos para ayudar a las familias que luchan contra la indigencia a recuperarse. Y hay un espacio dedicado a Amazon para ofrecer semanalmente clínicas legales pro-bono que ofrecen asesoramiento sobre cuestiones de crédito y deuda, lesiones personales, vivienda y derechos de los inquilinos. Desde 2018, el equipo legal de Amazon ha apoyado a cientos de huéspedes de Mary’s Place y ha ofrecido más de 1.000 horas de trabajo voluntario.

Amazon Future Engineer es un programa global de la infancia a la carrera profesional diseñado para inspirar, educar y preparar a miles de niños y jóvenes adultos de comunidades postergadas y desatendidas para que sigan una carrera en el campo de la informática. El programa financia cursos en ciencias de la computación y desarrollo profesional de maestros para cientos de escuelas primarias, clases introductorias y cursos AP de informática para más de 2.000 escuelas en comunidades marginadas de todo el país, y 100 becas universitarias de cuatro años y 40.000 dólares para estudiantes de informática de bajos ingresos. Esos becarios también reciben pasantías garantizadas en Amazon. Hay un problema de diversidad en la tecnología, y esto tiene un impacto enorme en la comunidad afroamericana. Queremos invertir en la construcción de la próxima generación de talento técnico para la industria y en la ampliación de las oportunidades para las minorías insuficientemente representadas. También queremos acelerar este cambio ahora mismo. Para encontrar el mejor talento para funciones técnicas y no técnicas, nos asociamos activamente con universidades históricamente afroamericanas en nuestras iniciativas de reclutamiento, pasantías y perfeccionamiento.

Permítanme terminar diciendo que creo que Amazon debe ser escudriñada. Deberíamos examinar todas las grandes instituciones, ya sean empresas, agencias gubernamentales u organizaciones sin fines de lucro. Nuestra responsabilidad es asegurarnos de que pasamos ese escrutinio con éxito.

No es una coincidencia que Amazon haya nacido en este país. Más que en cualquier otro lugar de la Tierra, las nuevas empresas pueden comenzar, crecer y prosperar aquí en los Estados Unidos. Nuestro país adopta la ingeniosidad y la autosuficiencia, y abraza a los constructores que empiezan de cero. Alimentamos a los emprendedores y a las nuevas empresas start-up con un estado de derecho estable, el mejor sistema universitario del mundo, la libertad de la democracia y una cultura profundamente aceptada de toma de riesgos. Por supuesto, esta gran nación nuestra está lejos de ser perfecta. Incluso cuando recordamos al congresista John Lewis y honramos su legado, estamos en medio de un muy necesario reajuste de las relaciones raciales. También nos enfrentamos a los desafíos del cambio climático y la desigualdad de ingresos, y estamos tropezando con la crisis de una pandemia global. Aún así, al resto del mundo le encantaría beber aunque sea un pequeño sorbo del elixir que tenemos aquí en Estados Unidos. Inmigrantes como mi padre ven el tesoro que es este país, tienen perspectiva y a menudo pueden verlo más claramente que aquellos de nosotros que tuvimos la suerte de nacer aquí. Todavía es el primer día para este país, e incluso frente a los grandes desafíos de hoy, nunca he sido más optimista sobre nuestro futuro.

Agradezco la oportunidad de comparecer ante ustedes hoy y estoy feliz de responder a sus preguntas.

martes, 28 de julio de 2020

LA UNESCO ADVIERTE SOBRE LA FALTA DE HABILIDADES COMO PENSAMIENTO CRÍTICO Y CREATIVIDAD EN LOS CURRÍCULOS ARGENTINOS


Según un nuevo informe, las llamadas "competencias para el siglo XXI" no están presentes en los programas nacionales. Su correlato en las aulas
Por Maximiliano Fernandez. 28 de Julio de 2020

Pensamiento crítico, resolución de problemas, creatividad, manejo de la tecnología. Son solo algunas de las mentadas “habilidades para el siglo XXI”, muy en boga desde hace años en el discurso de la innovación educativa. Ahora, un nuevo informe de la Unesco al que accedió Infobae advierte que en los currículos argentinos esas competencias brillan por su ausencia.

La Unesco engloba esas habilidades dentro de lo que llama “educación para la ciudadanía mundial” (ECM), que tiene como objetivo “inculcar a las personas, a lo largo de toda la vida, los valores, las actitudes y los comportamientos que constituyen la base de una ciudadanía mundial responsable”. De los 39 conceptos que identifica el organismo, solo 21 figuran en los núcleos de aprendizajes prioritarios (NAPs) de tercer y sexto grado, los cursos analizados.

El informe divide los 39 conceptos en cinco categorías: Elementos constitutivos de la ciudadanía, Valores sobre cómo vivir juntos, Globalización y diversidad, Habilidades y Equidad de Género. El diseño curricular argentino sobresale en la categoría de ciudadanía: hay presencia de valores como democracia, derechos, identidad, igualdad. Pero hace agua en lo relativo a habilidades: no aparece el pensamiento crítico, la toma de decisiones, la resolución de problemas, entre otras.

Si bien equidad de género figura como ausente, aclaran los expertos consultados, sí se sumó una fuerte carga de contenidos en esa línea en los últimos años, en especial a partir de la sanción de la Ley de Educación Sexual Integral. Sucede que el diseño curricular oficial de primaria data de 2005.

“A la luz de estos resultados, se espera que los diferentes actores educativos de Argentina revisen los conceptos ausentes, evalúen cómo conectar los instrumentos curriculares con la Agenda 2030, y dispongan de orientaciones y material pedagógico para que maestros y maestras puedan integrar estas temáticas en sus aulas, con el fin de que todo estudiante pueda desarrollar los valores de la educación para la ciudadanía Mundial y el desarrollo sostenible”, señaló a Infobae Carlos Henríquez, coodinador general del Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación de la Oficina Regional de Unesco.

Henríquez remarcó que Argentina, al igual que la mayoría de los países vecinos, todavía bajos resultados en las pruebas de lengua y matemática. “Sin resolver estas competencias básicas será difícil avanzar hacia las habilidades del siglo XXI. Este es un gran desafío que enfrentan todos los países de nuestra región”, consideró.

En la comparación con la media de Latinoamérica y el Caribe, Argentina presenta condiciones similares. En el currículo local aparecen todas las nociones con mayor presencia regional (por encima del 80%) a excepción de pensamiento crítico. Sin embargo, se advierten varias ausencias en otros valores que figuran en al menos la mitad de los currículos latinoamericanos, como responsabilidad, creatividad, tolerancia y pensamiento reflexivo.

“Llaman la atención algunas ausencias en los documentos analizados, pues no se abordan conceptos del ámbito de habilidades relevantes para el ejercicio de la ciudadanía mundial”, remarca el informe.

En esa línea, Juan María Segura, consultor en gestión educativa, reflexionó: “Argentina muestra una notoria debilidad en el área de las competencias del siglo XXI. A pesar de que existen desde hace décadas metodologías de aprendizaje que favorecen su desarrollo, nuestro país aún no ha logrado ni crear equipos pedagógicos expertos en esos nuevos saberes, ni ha logrado hacerle un espacio estructural dentro de la currícula oficial. Así, la decisión de cualquier escuela de sumar metodologías innovadoras termina siendo una ‘pulseada’ entre el tiempo curricular de la metodología ingresante versus el contenido que deba ser reemplazado”.

Segura considera que no se trata solo de una omisión curricular, sino “de una gran irresponsabilidad de la política educativa”. “Graduar alumnos débiles en estas áreas críticas para el mundo del trabajo y la producción es restringir el potencial de expresión de los niños, dificultar su tránsito por los niveles educativos subsiguientes, y, en última instancia, limitar las oportunidades de movilidad social. Sin estas competencias, estaremos graduando ciudadanos mal equipados”.

Lo que dice el currículo y lo que pasa en el aula
En la práctica, muchas veces lo que dicen los papeles oficiales no encuentra un correlato. Los docentes se apropian a su manera del currículo y capacidades que están fuera de los documentos ingresan en la dinámica escolar. Y lo mismo viceversa.

“En Argentina, los NAPs son referencia para los diseños curriculares provinciales y pocas veces son la consulta directa de los docentes. Esto siempre teniendo presente que lo que verdaderamente encuadra y posibilita los aprendizajes de los estudiantes es el currículum real, el que se vive en las aulas (o en las pantallas, en este momento)”, explicó Irene Kit, presidenta de la Asociación Civil Educación para Todos.

El estudio de la Unesco divide entre presencia declarativa y programática, la cual supone más chances de ser incluida en el aula. “Más allá de estar presentes en las enunciaciones declarativas en muchos diseños curriculares provinciales, las habilidades de pensamiento, de creatividad, de opinión personal y de relacionamiento pueden llegar a pasar inadvertidas en las programáticas. Esa ausencia es un problema porque en la parte programática se define, en un grado importante, las indicaciones que se dan en relación con el uso del tiempo”, planteó Kit.

La especialista dio un ejemplo concreto, enmarcado en este momento de educación remota. “Concitar un debate sobre el comercio justo en el mundo, si interesa a los estudiantes, puede ser un tema apasionante, que atraviese varios espacios curriculares y requiera un tiempo para desplegarse y madurar, pongamos tres semanas. Ello implicaría aceptar que, para que ese proceso ocurra, otros contenidos que estaban planificados sean postergados o reducidos. Eso nos cuesta mucho a los docentes porque a su vez hay una mirada de control sobre el programa preestablecido, que nos pone rígidos y poco creativos. ¿Cómo podríamos generar creatividad y juicio crítico, cuando todo está tan determinado de antemano, fragmentado y organizado de modo tal que la vida no pueda entrar?”.



viernes, 17 de julio de 2020

POR LA ALTA DEMANDA LABORAL, NACE UNA CARRERA DE BIG DATA Y GESTIÓN


Se trata de una licenciatura creada por el ITBA para formar profesionales orientados al análisis de datos y la toma de decisiones. El instituto busca resolver el «desacople» entre la formación profesional y la demanda de empresas, sector público y ONGs.
Por la alta demanda de profesionales especializados, el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) creó una nueva carrera orientada al análisis de datos y la gestión. Se trata de la Licenciatura en Analítica Empresarial y Social, cuyo programa comenzará en marzo de 2018 y apunta a formar un perfil cada vez más solicitado en el ámbito privado, estatal y sin fines de lucro, pero que escasea en el mercado laboral.
Con ese fin, el instituto decidió impulsar una propuesta curricular flexible que combina el uso de la tecnología, la toma de decisiones y el manejo de información para que el profesional pueda liderar procesos de innovación y estar preparado para la gestión con una mirada estratégica. La idea es que pueda impulsar el cambio tecnológico y la búsqueda de oportunidades de negocios o proyectos a partir del análisis de los datos.
La carrera fue presentada el martes en la sede del ITBA en Puerto Madero, donde un panel de especialistas, autoridades y representantes de la institución compartieron casos de éxito donde el uso de datos fue clave para la toma de decisiones. Además, reflexionaron sobre las oportunidades laborales y el profesional del futuro.
«La analítica, entendida como la toma de decisión basada en datos, genera decisiones digitales que se están convirtiendo en la razón del éxito o fracaso de las instituciones. Y esto se cumple en la sociedad en general, desde la gestión de ONGs, pasando por gobierno y empresas hasta el emprendimiento tecnológico que se está gestando en este momento en algún lugar del país», señaló el ‎director de la Escuela de Ingeniería y Gestión del ITBA, Andrés Agres.
Durante la actividad, los participantes destacaron la importancia del análisis de datos en un escenario en el que el cambio tecnológico demanda empleados preparados para realizar tareas más complejas y calificadas. «El análisis de grandes volúmenes de información es un proceso que llegó para quedarse. Y la demanda de profesionales en el área tenderá a ser cada vez mayor«, señaló Alejandro Vaisman, director del Centro XData (ITBA).
En tanto, el director Nacional de Datos e Información Pública de Presidencia de la Nación, Gonzalo Iglesias, analizo el impacto social de los datos al señalar que «en Argentina la capacidad creativa y la diversidad cultural son dos factores fundamentales». «El mayor desafío es conectar el sector público y privado con la sociedad civil«, añadió.
En el último panel, dedicado a la gestión y análisis de datos como clave para el profesional del futuro, participaron Andrés González, socio líder de Consultoría en Transformación Organizacional y Gestión de Talento de Accenture; Guillermo Calvi, director de Desarrollo de Producto de Mercado Libre; y Juan Vidaguren, director de la Licenciatura en Analítica Empresarial y Social (ITBA).
Los panelistas coincidieron en la importancia en la descentralización de datos, la creatividad y el aprendizaje, para resolver el «cuello de botella» entre lo que necesitan las empresas y la formación de los profesionales.
«El concepto que más guía nuestro día a día es cómo conectar gustos, perfiles y experiencias distintas. Estamos viviendo la paradoja de estar conectados todo el tiempo, pero a la vez el riesgo de no hacerlo adecuadamente», señaló González.
Y agregó: «La licenciatura brinda la oportunidad de ir a crear, no esperar. Los estudiantes pueden elegir su propia aventura, y sumergirse en un tema que representa hoy en día un valor agregado”.
Calvi describió una suerte de «desacople» en los perfiles de los profesionales a la hora de manejar datos y adoptar una estrategia de negocios. «Los datos nos golpean la puerta para elegir el mejor rumbo pero no tomamos las decisiones. Hasta ahora no existía una carrera específica para que la gente forme parte del equipo y tome las mejores decisiones», aseguró.
Todo eso, continuó Vidaguren, impulsó la creación de la nueva carrera. «Juntamos dos mundos en solo perfil que no existía», afirmó.
La carrera
Fundamentada en el análisis masivo de datos para la toma de decisiones de negocio y en áreas estratégicas como la movilidad, educación, salud y medio ambiente, la carrera propone la formación de profesionales con una fuerte capacidad analítica, utilizando tecnología y datos para detectar oportunidades y establecer el rumbo estratégico de las organizaciones.
 «A través de un método de enseñanza centrado en la participación activa del alumno, la Lic. en Analítica Empresarial y Social articula las oportunidades de negocio con las tendencias económicas, sociales y culturales, para crear e implementar modelos de decisión basados en grandes volúmenes de datos. Esto brinda a los estudiantes la posibilidad de optimizar los procesos de toma de decisión e implementar soluciones que mejoren la calidad de vida de la sociedad», afirmó Juan Vidaguren, director de la carrera.
El objetivo de la licenciatura es formar profesionales altamente preparados para la gestión en el ámbito empresarial y social; en función de una fuerte capacidad analítica, utilizando la tecnología y, sobre todo, el manejo de datos, para proponer soluciones, detectar oportunidades y establecer el rumbo estratégico de todo tipo de organizaciones.
De ese modo, el graduado podrá desempeñarse junto a los ejecutivos del negocio para asegurar que cuenten con la información concreta indispensable para definir estrategias y tomar decisiones a partir del procesamiento de grandes volúmenes de datos.
Los profesionales serán agentes de cambio: dirigirán la transformación que la industria y la investigación necesitan con creatividad, innovación y un claro liderazgo. Además, su amplia formación les brindará herramientas para desempeñarse en organizaciones sin fines de lucro o gubernamentales y, de esta manera, generar cambios de impacto social.
El contenido del plan de estudios está orientado a que el estudiante comprenda tanto las problemáticas de la empresa como la de sociedad general. Además, ofrece contenido electivo para que cada estudiante pueda desarrollarse en la actividad de su interés. La cursada está organizada en un plan flexible de 8 cuatrimestres.

jueves, 9 de julio de 2020

ÁNGELA MERKEL: "LA PANDEMIA NO PUEDE SER COMBATIDA CON MENTIRAS, EL POPULISMO ESTÁ MOSTRANDO SUS LÍMITES"


La canciller alemana se presentó ante el Parlamento Europeo y remarcó que la democracia "necesita verdad y transparencia". 
9 de Julio de 2020

Angela Merkel trazó una clara advertencia contra la desinformación y el “populismo que niega los hechos”, en una defensa de los valores democráticos en el marco de la pandemia frente al Parlamento Europeo.

“La Unión Europea enfrenta el reto más inmenso de su historia”, afirmó Merkel ante el pleno en Bruselas, donde presentó las prioridades de la Presidencia semestral alemana del Consejo, recién comenzada el pasado 1 de julio, y se refirió también a la respuesta europea a la crisis del coronavirus.

En su discurso, la mandataria alemana hizo hincapié en la necesidad de coordinar las políticas y subrayó la importancia de combatir las informaciones falsas. “En una situación así, las informaciones fiables son particularmente importantes Es crucial proteger eficazmente a nuestra democracia de las ciberamenazas y las campañas de desinformación, porque una democracia necesita una esfera pública en la que se pueda compartir el conocimiento”, advirtió.

“La pandemia no puede ser combatida con mentiras y desinformación, ni tampoco con odio y disturbios. El populismo que niega los hechos está mostrando sus límites. Una democracia necesita verdad y transparencia. De eso va Europa y eso es lo que Alemania va a fortalecer en su Presidencia del Consejo”, añadió Merkel.

Su comparecencia estuvo cargada de llamados a la unidad y solidaridad entre los estados miembros de la UE, y fue interrumpida en algunas ocasiones por los aplausos de los políticos presentes. Al término, los eurodiputados la ovacionaron de pie. La visita de Merkel a Bruselas supone el primer viaje al extranjero de la canciller desde el inicio de la pandemia, una crisis en la que, confesó, le ha resultado especialmente difícil imponer medidas restringiendo la libertad de sus ciudadanos.

 “Hemos tenido que romper las cadenas de transmisión del virus y (para ello) se han tenido que restringir derechos fundamentales. Ha sido un precio alto a pagar. Una pandemia no puede usarse para erosionar los principios democráticos. Yo viví durante 35 años en una sociedad que no era libre, por lo que restringir los derechos durante la pandemia fue una decisión difícil”, admitió Merkel.

La mandataria recordó los más de 100.000 fallecidos en Europa a causa del coronavirus y mencionó a las miles de personas que han vivido esta crisis solos y no han podido despedirse de sus seres queridos que han fallecido. “Hay que tenerlos en mente cuando hablemos de la recuperación económica. Necesitamos poder llorar a nuestros muertos, reconocer el dolor de las despedidas que no han sido posibles. Esto seguirá entre nosotros durante un tiempo”, dijo la canciller.

Antes de su presentación, Berlín criticó abiertamente la retirada de Estados Unidos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), al calificar la decisión de Donald Trump como “un revés para la cooperación internacional”. Según afirmó Martina Fietz, vocera del gobierno, “las epidemias mundiales muestran que necesitamos más cooperación internacional para luchar contra una pandemia y no menos”.

El 17 y 18 de julio, los mandatarios europeos abordarán de nuevo el plan de recuperación de 750.000 millones de euros (840.000 millones de dólares) para salir de la profunda recesión en 2020 causada por la pandemia, un paquete que aún no reúne el consenso unánime necesario para su aprobación. “Si evaluamos bien la profundidad de la crisis, no tenemos tiempo que perder (...) Espero que este verano lleguemos a un acuerdo”, dijo Merkel en su discurso.

Más allá de la crisis del coronavirus, Merkel pidió también que la Unión Europea acuerde pronto la neutralidad climática para el año 2050 de forma legalmente vinculante, un compromiso al que se han adherido ya la mayoría de países de la UE pero para el que aún no hay un consenso absoluto.

También hizo referencia a la reforma del sistema migratorio, una legislación en la que su Presidencia buscará avances pese a que el asunto lleva años bloqueado, y recordó que “aunque sea un tema políticamente sensible”, Europa debe “mostrar esa sensibilidad y no mirar hacia otro lado”.

La canciller alemana, que, según los analistas, busca dejar su legado político durante esta presidencia, aseguró que sus prioridades serán la cohesión, la lucha contra el cambio climático y la digitalización.