lunes, 25 de abril de 2011

LA OFICINA, EN LA NUBE

A partir de la implementación del teletrabajo, no hay más llegadas tardes por piquetes y caos de tránsito, no hay casi ausentismo, y es un beneficio para quienes, por ejemplo, deciden trabajar desde su lugar de veraneo para extender las vacaciones. En la Argentina hay actualmente 1,6 millones de teletrabajadores, y su número crece a un ritmo del 20% anual según un informe de la consultora Carrier y Asociados basado en proyecciones del Ministerio de Trabajo. "El 90% de quienes trabajan a distancia son autónomos o profesionales, y sólo un 10% lo hace manteniendo la relación de dependencia con la empresa", destaca Fabio Boggino, titular de la agencia Jobing ( www.jobing.com.ar ), especializada en implementación de teletrabajo y trabajo móvil en las organizaciones.
Desde 2008, una docena de empresas adhieren al Programa Piloto de Seguimiento y Promoción del Teletrabajo en Empresas Privadas (Propet), impulsado por el Ministerio de Trabajo ( www.trabajo.gob.ar/teletrabajo ). Aquellas compañías que toman bajo esta modalidad a trabajadores mayores de 45 años tienen beneficios fiscales y una reducción del pago de los aportes patronales del 20%. Contra la creencia popular de que precariza las condiciones laborales, el teletrabajo implica continuar la relación de dependencia y contar con las mismas obligaciones y beneficios que los trabajadores presenciales. Según Boggino, "el teletrabajo tiene múltiples ventajas para las personas, ya que les permite destinar el tiempo que antes se iba en traslados a sí mismos y a su familia, y el ahorro en viáticos y comidas fuera de casa les implica hasta un 20% de aumento relativo del salario". Las empresas también salen beneficiadas, ya que "incrementa la motivación y la productividad. Y permite ahorrar hasta el 64% sobre el costo anual de cada empleado por menor necesidad de metros cuadrados de oficinas, su mantenimiento e impuestos, menores gastos de librería, café y teléfonos", señala el consultor.
Sin embargo, existen barreras al teletrabajo, y son más de tipo cultural que tecnológico. Además de contar con cierta infraestructura (básicamente, computadoras con buena conexión a Internet y teléfonos móviles), su implementación requiere "dejar atrás la costumbre de controlar presencia y horarios para enfocarse en los objetivos cumplidos", destaca Boggino. El mayor acceso a computadoras y conexiones de banda ancha en los hogares (pasaron de 130.000 en 2001 a 4,7 millones en 2010, según un informe de la consultora Prince & Cooke) genera nuevas oportunidades laborales. Cada vez más personas basan o completan sus ingresos a través de la venta de productos online. Según un estudio de The Nielsen Company para Mercadolibre, a fines de 2009 había más de 52.000 personas que obtenían la mayor parte de sus ingresos a través del comercio electrónico. Esta modalidad genera unos 18 mil nuevos puestos de trabajo cada año, muchos creados por los propios vendedores, ya que un 67% tiene al menos un colaborador.
Comerciantes online
La tecnología derriba barreras a la hora de emprender, sobre todo para sectores que suelen tener dificultades de empleo como los más jóvenes, las mujeres y los mayores de 45 o 50 años. Según datos de Nielsen, el comercio electrónico representa la principal fuente de ingresos para el 10% de los usuarios de entre 18 y 25; y hay una creciente proporción de mujeres que utiliza la venta online para complementar los ingresos de sus hogares. En tanto, más de la mitad de los vendedores online (56%) son trabajadores híbridos. Es decir que mantienen su ocupación habitual y en el tiempo libre desarrollan un emprendimiento comercial propio en Internet. Graciela Imbrogno empezó de esta manera a vender fragancias y cosméticos bajo la marca Graines Perfumes. "Hace 2 años y medio me jubilé después de trabajar 35 años en un banco -cuenta- y me dediqué a full a mi nuevo negocio." Hoy, Graciela es una de las vendedoras más reconocidas en el mundillo del e-commerce, que permite a los clientes otorgar puntaje y dejar comentarios luego de cada compra.
Al principio, el trabajo resultó más demandante que ir al banco. "Tenía que hacerme conocida, y trabajaba hasta cualquier hora y los fines de semana. Pero ahora me puse un horario y lo respeto a rajatabla. Armé mi oficina en el cuarto de uno de mis hijos, y el menor, que aún vive en casa, sabe que estoy, pero estoy trabajando", asegura. "Después de tantos años de ir a una oficina disfruto mucho de poder trabajar en casa -dice Graciela-. No me siento aislada, al contrario, me contacto con un montón de gente de todo el país. Me envían mensajes por correo electrónico, por Facebook, en el chat o hablamos por teléfono. Descubrí un mundo nuevo y que sirvo para algo más que ser bancaria."
Solos, pero acompañados
Artur Maklyarevsky (36) es ucraniano y lleva su oficina en su computadora portátil a todas partes. Es el creador de dos compañías: un sitio de Internet dedicado al arte urbano ( www.bulkka.com ) y una firma de servicios tecnológicos ( www.convertmyflash.com ) que convierte páginas Web armadas en flash al formato HTML, más amigable para la navegación móvil. Cuando está en Buenos Aires, Artur maneja sus emprendimientos desde algún cibercafé o desde Urban Station, estación de co-working -modalidad de trabajo en la que emprendedores de diferentes rubros comparten una oficina-, en el barrio de Palermo. "La ventaja es que no estás solo en tu casa. Tampoco se trata de ir a un café y tener que llevarte la laptop al baño para que no te roben, o que tus clientes te llamen y escuchen el ruido del bar. Podés trabajar en un lugar cómodo, seguro y junto a personas interesantes", dice el emprendedor.
A pocos metros de él, la porteña María Spitaleri (30) trabaja con su computadora portátil para una agencia internacional de branding que está por instalarse en el país. "Es un proyecto que se está armando, y trabajamos cinco personas desde la Argentina. En lugar de alquilar una oficina temporal, nos citamos en un bar o en una estación de co-working y así podemos interactuar en un ambiente cómodo y con la tecnología y conexión de Internet adecuadas", destaca. "Combinamos la informalidad de un bar y la comodidad del hogar", dice Juan Pablo Russo, ex publicista y uno de los socios de Urban Station ( www.enjoyurbanstation.com ), junto a Marcelo Cora, Claudio Bisurgi y Florencia Faivich. "Todos venimos del ámbito corporativo y soñábamos con trabajar en un lugar como este, donde hay gente muy diversa, buena onda y mucha flexibilidad", completa Florencia. Hay quienes vienen por un par de horas y pagan como si fuera un ciber; otros alquilan su espacio por día, semana o mes. "Lo más interesante -apunta la emprendedora- son los mix que se arman cuando se ponen a hablar una wedding planner con un trader que opera en el mercado de futuros, un diseñador y una traductora, y a lo mejor de ese intercambio nace una amistad o un nuevo negocio."
Un nuevo modelo, una nueva raza
Cada vez más, el trabajo a distancia se está transformando en móvil. Este cambio está creando una nueva raza de trabajadores y emprendedores nómades que organizan sus horarios, visitan clientes, proveedores y atienden consultas y llamadas en cualquier momento y lugar, desde un teléfono móvil o una computadora portátil. Según un informe de The Economist, en Estados Unidos, uno de los mercados con mayor desarrollo de esta modalidad, "los trabajadores nómades están menos de la tercera parte del tiempo en las oficinas de la empresa, otro tercio de su tiempo trabajan en sus casas y el tercio restante, en cafés, bibliotecas o parques con acceso Wi-Fi".
Si bien el concepto de trabajo a distancia se popularizó en la década del 90 gracias a las tecnologías de comunicación fijas (teléfono, fax, PC de escritorio y conexión a Internet), el nuevo modelo de trabajo nómade es radicalmente diferente y requirió para su implementación el desarrollo de las tecnologías de comunicación móviles (telefonía celular, computadoras portátiles, conexiones de banda ancha móviles). Mike Lazaridis, fundador de Research in Motion (RIM), la fabricante de Blackberry, afirma que este dispositivo contribuyó a la globalización, ya que "sacó a la gente de sus escritorios en el momento en que se comenzaban a demandar trabajadores disponibles durante las 24 horas". A diferencia del trabajo a distancia, que mantiene a las personas ceñidas a un horario y lugar donde puedan ser ubicadas, el trabajo móvil las libera de esas ataduras, pero exige un cambio de mentalidad. El nuevo paradigma de trabajo se parece al de la universidad: el profesor asigna una tarea y una fecha de entrega, no importa en qué momento y lugar los alumnos la resuelven. Sin embargo, no todos los trabajadores quieren ni se sienten cómodos con las nuevas premisas. Uno de los principales peligros del trabajo móvil es el estrés, por la tendencia a estar conectado con el trabajo todo el tiempo.
James Katz, profesor de la Universidad de Rutgers en Nueva Jersey y jefe de un centro de investigaciones sobre el impacto social de las tecnologías móviles, afirma: "La movilidad del trabajo exige una nueva integración de las esferas productivas y sociales". El investigador señala que en la era de los agricultores y artesanos preindustriales, las personas no separaban el espacio físico del trabajo, la familia y el esparcimiento. Frecuentemente trabajaban en sus casas, junto a la familia, que era mucho más extensa que la actual. La era industrial, con la creación de máquinas y líneas de montaje, obligó a la separación de hogares y fábricas, y otro tanto ocurrió con las burocracias previas a esta era digital.
En la actualidad, en cambio, estas esferas vuelven a converger. La diferencia entre la integración de los espacios de trabajo y familia en la era preindustrial y en la época actual es que antiguamente la productividad personal tenía un límite. Hoy, la conectividad permanente brinda la falsa ilusión de que, con las nuevas tecnologías, siempre se puede lograr más productividad. A pesar de sus fallas y sus puntos en contra, lo cierto es que la movilidad del trabajo ha llegado para quedarse. Las nuevas generaciones de nativos digitales tienden cada vez menos a afincarse en un lugar (sea una ciudad, un hogar, una pareja o un empleo), y su forma de vida se ha vuelto nómade.
¿Por qué aguantarse un congestionamiento de tráfico de una hora para llegar a una oficina si se puede trabajar desde casa, un bar o la playa? Con el advenimiento de la oficina sin papeles y las conexiones a Internet de alta velocidad, la información se ha vuelto ubicua, y hoy se puede trabajar virtualmente desde cualquier lugar.
Por María Gabriela Ensinck

domingo, 24 de octubre de 2010

LA GENERACIÓN "Y": PERFIL LABORAL EN EL MUNDO DIGITAL

Tienen menos de 30 años, trabajan en empresas líderes del mundo online y pretenden del empleo mucho más que un buen salario. Son los jóvenes "Y", una generación con perfil digital que revoluciona el mercado laboral
Mariano Otero tiene 25 años, es marplatense, estudió Economía en la UBA y trabaja en Google. Su cargo suena pomposo, o incomprensible para los no iniciados: Business Solutions Representative. "Trabajo con pymes, y las ayudo a ser exitosas en Internet", explica a través de la pantalla plana, en videoconferencia desde Nueva York. La mitad del tiempo, Mariano trabaja desde bares, hoteles o en la oficina de sus clientes, ya que el puesto es regional y tiene reuniones con empresarios de Chile, Colombia y Centroamérica.
Su caso es un exponente de una nueva generación de "trabajadores de la economía digital", uno de los sectores más dinámicos a futuro, cuya demanda laboral no para de crecer. La movilidad y el uso intensivo de las nuevas tecnologías son la característica de este tipo de empleos, que van más allá de la programación y el desarrollo de software.
"Me recibí en 2007 en la universidad pública y empecé a trabajar en una firma de consultoría. Al año siguiente me trasladaron a Brasil y, en 2008, un amigo que trabajaba conmigo volvió a la Argentina para entrar en Google. El me comentó que estaban buscando gente", cuenta. Hasta ese momento, Mariano pensaba que en la compañía fundada por Sergei Brin y Larry Page eran todos programadores o analistas de sistemas.
"Lo más loco es que las oficinas de Google Argentina estaban en el mismo edificio de mi trabajo anterior. Pero como tenía el preconcepto de que para entrar tenés que ser un poco nerd, nunca me había postulado", confiesa. "Finalmente, le mandé el CV a mi amigo, y aquí estoy."
"Yo estaba acostumbrado a ir a la oficina de traje y corbata, y aquí el ambiente es muy descontracturado. En la oficina de Nueva York, por ejemplo, muchos vienen con su mascota. Pero eso no significa que no trabajamos -advierte-. Tenemos metas y, en la medida en que las alcanzamos, cada uno maneja sus tiempos. En mi caso, como tengo mucho contacto con clientes, me tengo que adaptar a la disponibilidad y los husos horarios de ellos. En esto, la tecnología me ayuda muchísimo. Hacer reuniones por videoconferencia o utilizar herramientas colaborativas para trabajar en grupo, es cosa de todos los días", afirma desde la pantalla.
Salario vs. flexibilidad
Los llamados jóvenes Y están ingresando de lleno en el mercado laboral. Los nacidos entre 1983 y 1990 plantean algunas diferencias con sus antecesores de la generación X (1965 a 1982) y los baby boomers (nacidos tras la Segunda Guerra Mundial). El salario ya no ocupa el primer lugar a la hora de decidir ingresar o permanecer en una compañía. La posibilidad de seguir aprendiendo, estar en un buen ambiente de trabajo y contar con tiempo para sí mismos ganan terreno. Y las empresas están tomando nota de ello.
"Los jóvenes de hoy buscan flexibilidad de horarios para poder integrar actividades extralaborales, como estudios, deportes, hobbies o voluntariado en alguna ONG. Hay espacios que no están dispuestos a abandonar por mejor pagada que sea su oportunidad laboral", dice Daniel Serra, gerente general de Zonajobs.
"Lo bueno es que pude ir cambiando de sector y creciendo. Acá se trabaja mucho en equipo y, si bien nuestra tarea es analítica, estamos todo el tiempo en contacto con las áreas comerciales y de ventas", dice Gimena Massa, de 21 años, con tres años de experiencia laboral. Es analista de Business Intelligence en Demotores.com, un sitio de compraventa de vehículos del grupo Dridco. "Mi función es analizar toda la información que llega; crear reportes e informes sobre el comportamiento de los clientes, lo que más buscan y lo que publican en el sitio", define.
Gimena cursa actualmente el tercer año de Ingeniería Industrial en la UTN y trabaja a tiempo parcial. "Lo que estoy viendo en la facu se vincula con mi trabajo, porque tiene bastante de análisis matemático", afirma.
Trabajo en un clic
Los trabajos cambian, y la forma de buscarlos también. Hoy, la mayoría de los jóvenes hace su búsqueda laboral por Internet. Como Santiago Pachano Rojas (25), que encontró su actual empleo (jefe de Marketing Online de Zonajobs) haciendo doble clic en un aviso. "Trabajo desde los 18. Mi primer empleo fue en una consultora de comercio exterior, y luego trabajé 7 meses en una aerolínea para un proyecto puntual."
Al terminar el proyecto, le ofrecieron un puesto en el área contable. "Pero por lo que estaba viendo en la facultad, me interesaba más el área de marketing. Estuve 15 días buscando trabajo y conseguí un puesto en el área de negocios móviles de un medio digital", cuenta. De ahí pasó a Zonajobs, donde se ocupa del desarrollo de iniciativas en redes sociales (Facebook, Twitter, Linkedin) y el armado de acuerdos con socios estratégicos del mercado online.
Para hacer este trabajo "no se necesita saber programar, pero sí conocer algunas herramientas que usan los desarrolladores de software para tener un lenguaje común", dice Santiago, que lidera un equipo de tres jóvenes. "Como esto no se estudia en la facultad, hay que ir aprendiendo sobre la marcha. Ahora estoy haciendo un posgrado sobre marketing digital -dice-. Hay mucho por hacer en esta área. Las redes sociales crecen cada vez más y se forman grupos de gente que busca trabajo, y comparten pistas y consejos."
De su empleo, Santiago destaca "el buen clima, la posibilidad de contactarse y trabajar con colegas de otros países de América Latina y la oportunidad de seguir capacitándose y creciendo. Una vez al mes podés pedirte medio día para trámites, y tus compañeros te cubren. Hay mucha libertad para trabajar. Cumplimos objetivos, no horarios".
Sin experiencia
Virginia Pedulla (26) es egresada de la carrera de Administración y Sistemas del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) y trabaja hace dos años en Google como AdWords Associate para pequeños y medianos anunciantes. Esto implica ocuparse del sistema de "publicidad patrocinada", que relaciona los anuncios de empresas y emprendedores con las palabras clave que introducen los usuarios en sus búsquedas.
"Cuando terminé el colegio me anoté en la UBA en Administración. Después me comentaron que existía esta carrera y me interesó porque combinaba administración con informática, a lo que veía buena salida laboral. Hice la carrera en cuatro años y me tomé uno para viajar. Cuando volví, armé un listado de empresas en las que quería trabajar y empecé a mandar mi currículum. No tenía mucho para poner en el ítem "experiencia laboral", más que la experiencia de work & travel que había hecho en Nueva Zelanda", confiesa.
"Conocía a una persona que trabajaba en Google y le mandé mi CV. Me llamaron para una entrevista, en la que me preguntaron sobre mi viaje y mis hobbies, algo que había puesto al final del CV para que no quedara tan corto", recuerda. "No sabía lo que era un AdWord, así que lo googleé para estar al tanto. Hoy trabajo todo el día con esta herramienta, junto con agencias de publicidad argentinas y de otros países de la región", cuenta.
Existen muchos mitos respecto del proceso de selección en Google, y la compañía está dispuesta a aclararlos. "Más del 50% de las contrataciones viene de recomendaciones de los propios empleados y la otra mitad es cubierta por candidatos que envían sus datos online. En ambos casos, el proceso de selección es el mismo", dice Victoria Campetella, encargada de Comunicaciones Corporativas de Google Argentina.
"Es importante explicitar en el CV tanto la formación académica como cursos y actividades extracurriculares. También hay que conocer mínimamente el puesto al cual se postula, y su relación con la formación que tiene el candidato", destaca Campetella.
El proceso de selección consta de al menos dos entrevistas (una telefónica y otra personal), y la decisión es tomada por varias personas (comités de admisión). Allí es importante demostrar capacidad para trabajar en equipo en un ambiente multidisciplinario, tener razonamiento lógico y, a la vez, proponer soluciones creativas. "En Google las personas tienen mucha autonomía y no hay estructuras tradicionales de jefes y departamentos. No todo el mundo se adapta bien a este tipo de trabajo", advierte la ejecutiva.
De todas las barreras que tienen los jóvenes a la hora de buscar empleo, la falta de experiencia y de contactos son tal vez las más importantes. Las nuevas tecnologías ayudan a sortearlas, ya que les permiten enterarse de oportunidades y contactar a pares, clientes y mentores a través de Internet y las redes sociales.
A los 15 años, Enrique Courtaux armó su primer sitio web y hoy, con 23, es el responsable del programa de afiliados de Mercado Libre (Mercadosocios). "Pasé de un lado al otro del mostrador", explica el precoz emprendedor. Cuando desarrolló Musikeiro, una página web con letras de canciones, tomó contacto con el programa porque obtenía ingresos a partir de poner publicidad del sitio de comercio electrónico en su propia página. Así, lo que era un hobby se convirtió en un negocio, que fue creciendo gracias al contenido que aportaban los visitantes, que subían letras de canciones. Pero le demandaba cada vez más tiempo, y por eso decidió venderlo cuando se anotó en la facultad.
Terminado segundo año de la carrera de Administración y Sistemas del ITBA, Enrique quiso volver a trabajar. "Entonces fui a ver al encargado de Marketing de Mercado Libre, a quien había conocido como usuario. Lo primero que me sorprendió fue ver tanta gente trabajando ahí. Yo creí que era todo automático y que sólo iba a encontrar máquinas -confiesa-. El me comentó que estaban buscando a alguien para el programa Mercadosocios, que yo bien conocía."
"Lo que hago es, por un lado, buscar nuevos socios, y, por el otro, ayudar a los afiliados a tener mayores ganancias con el sitio. Llegan consultas, y también actuamos proactivamente detectando oportunidades y contactando a potenciales afiliados en Chile, Colombia, Venezuela, México y Brasil. Trabajamos en equipo con otras personas de estos países e intercambiamos experiencias todo el tiempo. El trabajo es desafiante, y te exige estar conectado todo el tiempo. Yo he contestado e-mails laborales a las 11 de la noche, pero trato de ponerme límites", explica.
¿A vos te pagan por hacer eso?
Analía Baggiano (29) es relacionista pública y trabaja como Community Manager en, Psicofxp, una "plataforma de conversaciones temáticas" creada por el emprendedor argentino Ismael Briasco en el 2000. Hoy es considerada la "red social temática" más convocante de habla hispana, con 150 foros de discusión sobre asuntos que van desde viajes o cocina hasta filosofía o motos.
La función de Analía es -según ella misma explica- "construir, dinamizar y gestionar comunidades, actuando como nexo entre los usuarios y la organización". Dicho de otro modo, se trata de leer las conversaciones de los usuarios en los foros de Internet y, a partir de sus inquietudes y necesidades, desarrollar "acciones" tales como organizar encuentros, fiestas o promociones para alguna marca.
"Me recibí de licenciada en Relaciones Públicas en la Universidad de Morón, y mi primer trabajo fue en McDonald´s", cuenta. Después consiguió una pasantía en una agencia de comunicación en la que se ocupaba de llamar a periodistas para ver si habían recibido sus gacetillas. Luego se tomó un año sabático para terminar la carrera, y entonces definió que quería trabajar en algo vinculado con las nuevas tecnologías.
"Pero si quería conseguir un trabajo diferente, debía presentarme de forma diferente. Se me ocurrió armar un blog con la historia de mi currículum ( http://nopodesnotenerme.blogspot.com ). Y lo mandé a un aviso online para un puesto de Community Manager. En ese momento yo no sabía muy bien lo que era, pero enseguida me di cuenta de que algo así estaba buscando", afirma.
"Mi trabajo me gusta, la paso bien. A veces se mezcla lo laboral con el hobby, y por eso me cuesta desconectarme. Estoy en varias redes sociales y suelo revisar y contestar mensajes a la noche desde mi casa, o los fines de semana -admite-. Pero por otro lado, cuando cuento cómo es mi trabajo, algunos me preguntan: ¿estás todo el día en Twitter y en Facebook y te pagan por eso?" Y sí, parece raro estar cobrando por algo que para muchos es un pasatiempo.
Por María Gabriela Ensinck. Revista@lanacion.com.ar

LA HORA DE LOS EMPRENDEDORES
Casi siete de cada 10 jóvenes argentinos consideran probable conseguir el trabajo ideal y seis de cada 10 dicen que quieren crear su propia empresa como camino laboral deseable. Los datos surgen de una encuesta de TNS Gallup y la Universidad de Palermo entre 900 jóvenes de 18 a 24 años. Hasta hace unos años, la preferencia general era trabajar en una gran empresa o tener una profesión liberal. Sin embargo, hoy ganan terreno otras opciones, como trabajar en una pyme, en una ONG o fundar la propia compañía.
"Hay un cambio de paradigma", dice Alejandro Mashad, director de la Fundación Endeavor, una organización internacional que apoya a emprendedores. "La visión de entrar en una empresa y trabajar allí toda la vida no corre más. Y lo que quieren muchos jóvenes hoy es montar un negocio detrás de una idea." En esta visión, las nuevas tecnologías juegan un importante papel. Acercan y conectan a las personas, hacen surgir nuevas formas de comercialización -como la venta online- y disminuyen costos porque se puede empezar un emprendimiento con muy baja inversión, trabajando desde casa con una computadora conectada a Internet.

martes, 19 de octubre de 2010

ESTAMOS ANTE UN NUEVO MUNDO

EL orden mundial ha cambiado y el presidente Barack Obama lo sabe. Se acabó la Guerra Fría, la oposición nuclear entre Estados Unidos y la URSS. Se acabó la época unipolar, en la que Estados Unidos aparecía como la única potencia global. Y se inició la era "multipolar", en la que, siendo siempre una gran potencia, debe compartir el escenario del poder mundial con los BRIC: Brasil, Rusia, la India y China.

Diferentes potencias. Brasil se afirma con toda la audacia y sabor de su presidente, Lula. Pasa por encima de las prohibiciones de la Guerra Fría, se asocia con Irán y Turquía y trata con benevolencia a la Venezuela de Hugo Chávez. Compensa su heterodoxia internacional con ortodoxia interna. Mantiene la propiedad pública pero da entrada a la propiedad privada en la industria petrolera (ojo Pemex) y no depende del "oro negro", porque Brasil, antes de tener petróleo, desarrolló otras fuentes de energía. Lula ha continuado las reformas iniciadas por su antecesor, Fernando Henrique Cardoso. Casi un cuarto de siglo de desarrollo y estabilidad. Un descenso de la pobreza del 60 al 30% de la población. Pero continuidad del crimen, las zonas de miseria, el territorio inexplorado.

Rusia se ha extraviado entre la tradición autoritaria de su pasado y la novedad de su capitalismo inédito. La corrupción ha sido el puente entre ambas. La famosa profecía de Tocqueville se ha cumplido: el futuro les pertenecerá a los imperios continentales, uno democrático (Estados Unidos), el otro autoritario (Rusia). La India es un contraste entre sus logros en alta tecnología, clases dirigentes educadas y creación de riqueza, por una parte, y diferencias sociales y culturales abismales, por la otra. Sólo China juega con póquer de ases, invadiendo sin hacer ruido áreas del comercio internacional y la financiación europea y norteamericana, aunque su régimen sea dictatorial -autoritarismo capitalista- y vastas regiones de su territorio vivan en el subdesarrollo.

El presidente Obama sabe todo esto, pero le cuesta decirlo. Un número grande de estadounidenses no se ha enterado de los cambios. Viven la ilusión de la potencia única, del destino manifiesto, de la superioridad incontestable de su nación. ¿Cómo decirles la verdad a estos ciudadanos del pasado estadounidense? ¿Cómo restarle enemigos a un país que siempre los ha necesitado para justificarse? El caso del febril pastor en Gainesville, Florida, sirve como ejemplo: el islam es hoy el enemigo, tan total como hasta ayer lo fue el comunismo. La falacia del Tea Party, alentada por la singular analfabeta Sarah Palin, evoca una épica fundadora de la nación (el asalto en Boston a los buques surtos en su puerto en 1773), para darle título a un movimiento anárquico que se opone a todo, no tiene ideas propias y considera que Obama es un comunista nacido en Africa (¿o Indonesia?).

No es menor, por todo ello, el esfuerzo del presidente estadounidense para hacerle entender a su país que estamos en una nueva era, con nuevos derechos y obligaciones. Lo insinuó en un reciente discurso, cuando indicó que el trabajador migratorio es el portador de una nueva cultura global que enriquece a las culturas locales y nos prepara para un siglo XXI de interdependencias.

Mal entendido por el ala izquierda de los demócratas, que lo quisieran más radical, y por el centro independiente, que hubiese querido más atención a los problemas de la reforma hipotecaria, Obama es detestado por la derecha republicana y enfrenta, el mes que viene, una elección a la que llega con menos del 50% de la aprobación pública.

Hecho extraordinario, si consideramos que el presidente Obama ha logrado una ley de salud pública aplazada desde siempre, una ley de estímulos para salvar a la industria automovilística, una reforma bancaria para restarles a los bancos privilegios indebidos, una reducción de la pérdida de empleos y una reducción del 4% del PBI en vez del 12% previsto por Bush. Pagar deudas heredadas, detener la caída al vacío de los mercados, crear un sistema impositivo más justo. Obama ha cometido errores. También ha subsanado los del gobierno anterior. Ahora llega a una prueba electoral difícil. Ya no puede emplear la retórica del opositor al poder; ahora, Obama es el poder. Veremos qué dice y qué hace para reforzar su base, continuar las reformas y -preocupación central- ser reelegido en 2010.

¿Qué clase de país gobierna Obama?
Aquí, de nuevo, aparecen novedades que atañen a la llamada "era de la información" y al hecho de que los espacios de la misma están siendo llenados por una multitud de medios que nos están llevando de la era de la palabra impresa (la era de Gutenberg) a una novedad aún no bautizada -¿la edad de la información?- que está creando otros códigos de conocimiento: Facebook, Internet, iPod, etc., cuya posible paradoja consiste en que un usuario se comunica con millones de usuarios pero en realidad queda más aislado que nunca.

Este es el tema explorado por dos notables películas de la "era Obama". The Social Network ( La red social ), del director David Fincher, y Wall Street 2 , de Oliver Stone. La película de Stone es una maravilla de estructuración técnica. El espectador queda sujeto a un despliegue de pantallas simultáneas, divididas en cuatro, divididas a la mitad, grandes acercamientos a rostros y objetos seguidos de panorámicas de ciudades y naturaleza. Stone continúa la historia del tiburón de las finanzas Gordon Gekko (Michael Douglas) cuando sale de la cárcel donde pasó ocho años por crímenes financieros y se dispone, más tiburón que nunca, a rehacer su fortuna a costa de sus enemigos, a costa de su propia hija, en un mundo más salvaje que el de ayer.

Más novedosa es La red social , donde el director David Fincher y el guionista Aaron Sorkin han ido a la raíz del asunto: el mundo juvenil de la Universidad de Harvard, donde un joven genio matemático, Mark Zuckerberg, inventa Facebook por encima de toda consideración ética, social, humana, porque lo que Mark quiere no es amor, ni amistad, ni siquiera prestigio o dinero. Lo que quiere es darle paso a la nueva revolución post-Gutenberg. La era de la información. La intimidad a la distancia. La fama instantánea para quien quiera presentarse como lo que no es pero quisiera ser. ¿El precio? El aislamiento en nombre de la comunicación. La explotación del resentimiento de cada individuo. La amenaza implícita del engaño: eres lo que dices ser, no lo que realmente eres. La comunicación indiscriminada conduce a la desinformación. "Amigo" se convierte en verbo: "amigar" y en consecuencia "des-amigar".

En Wall Street los protagonistas son la ambición y la avaricia. En La red social , la condescendencia, el aislamiento y la hostilidad. Ambos realizadores, que al cabo trabajan en Hollywood, hacen concesiones finales. Stone nos lleva a una fiesta de familia celebrando el primer cumpleaños de un bebe. Todos, ahora, se quieren y soplan burbujas de jabón al firmamento. ¿Ironía? Quizá. Más dramática -e increíble- es la escena final de La red social . El joven Zuckerberg piensa arealidad cotidiana, Zuckerberg es un joven multimillonario filántropo y Gordon Gekko es Michael Douglas.

Y el presidente de Estados Unidos es y se llama Barack Obama y tiene el enorme problema de traducir un mundo nuevo a conciencias y hábitos antiguos.

sábado, 18 de septiembre de 2010

LOS MISTERIOS DEL E-BOOK

Tres editores discuten a qué velocidad crecerá el mercado, qué dispositivo prevalecerá y cuál será su precio.
Laura Casanovas. LA NACION
Mucho se habla del libro digital y, en varios países, su presencia ya se hace sentir en el mercado. Sin embargo, para los propios editores involucrados en su desarrollo, en muchos sentidos sigue siendo un misterio.
Hay acuerdo en que el avance del libro electrónico no es parejo en las distintas regiones del mundo, pero no sobre qué dispositivo de lectura prevalecerá. Su precio, que ahora es inferior al del papel, podría ser incluso superior. Lo que sucede es que en este mismo momento se están escribiendo las nuevas reglas del juego.
LA NACION reunió a Antonio María Avila, director ejecutivo de la Federación de Gremios de Editores de España; Patricia Arancibia, gerente de Contenidos Internacionales del Digital Group de Barnes & Noble, y Octavio Kulesz, director de la editorial argentina Teseo -una de las que están encarando con fuerza el modelo digital del negocio- , quienes se encontraron en Buenos Aires en el marco de la III Conferencia Editorial.
-Pareciera que ya pasó la discusión sobre si es bueno o no el libro digital y que ya está aceptado. ¿Cuál es la próxima etapa?
Arancibia: -Depende de dónde estés, se acabó o no la discusión. El estadio que sigue es la discusión sobre qué es un libro digital y cómo lo vendemos. En Estados Unidos, donde el libro digital ya es el 10% del mercado del libro, el paso es ver cómo sigue creciendo y cómo hacemos la comercialización y combinamos la venta en librería física con la venta en librería online . En muchos países se está hablando mucho, pero no hay nada. Ahora es un momento para conocer más y hablar de modelos de negocios. En América latina, todavía está en etapa de desarrollo.
Kulesz: -Coincido en que se ve un desarrollo mucho más adelantado en Estados Unidos, Europa y algunos países de Asia que en la Argentina. En el caso de nuestra editorial, nuestro principal cliente de e-books está en el exterior. Pero esta es una macrotendencia de la cultura y va a llegar acá. Tenemos que ir más rápido para recuperar el tiempo perdido, pero eso puede ser una ventaja porque podemos modelar una industria digital sin tantas resistencia analógicas.
Avila: -La realidad no es como la pregunta parece señalar. La industria editorial, en general, ha ido incorporando siempre la nueva tecnología. Nadie sabe a ciencia cierta qué es el libro digital porque puede ser muchas cosas: el móvil, el e-reader y otros. En el caso español, todo el mundo de la edición jurídica trabaja online desde hace muchos años. Y en este subsector el papel hace años que ha desaparecido. Pero el papel no va a decrecer, sino que se le va a sumar lo que se hace digitalmente y estamos tratando de diseñar reglas de juego y modelos de negocios.
-Se habla mucho de la democratización del libro digital.
Arancibia: -Ahora podés acceder a diez millones de títulos o cosas que estaban perdidas o en pocos lugares. Por otro lado, es más fácil encontrar un libro entre mil que entre mil millones. Pero las bibliotecas pueden tener libros digitales y muchas ya los tienen, y podés leer desde tu PC, tu teléfono y otros cacharritos. Esto abre nuevas guías para que más gente pueda acceder de distintas formas a más textos.
Kulesz: -La democratización no depende de una tecnología, sino de las personas. Pero creo que la tecnología digital del libro es una gran oportunidad para que los editores, sobre todo los pequeños, usen herramientas que son muchísimo más económicas y que permiten llegar rápido a los lectores, que son potencialmente globales. Esto era impensable hasta hace diez años.
-¿Qué dispositivos se van a instalar con más fuerza?
Avila: -Para que este mercado del libro se desarrolle, es fundamental que haya un estándar. Y esto no depende tanto de nosotros como de que la industria tecnológica se ordene de una vez.
-¿Va a ser más fácil para las editoriales chicas y medianas: posicionarse en el mundo virtual que en el de papel?
Avila: -Va a ser igual de difícil, pero el que sepa hacerlo va a tener mayor visualización, y eso es bueno.
Kulesz: -Totalmente de acuerdo. Es la misma oportunidad para todos, y eso ya es un gran avance porque es como dar de nuevo las cartas. Grandes, medianos y pequeños se enfrentan a un mundo que antes no existía, y ahí el tamaño no importa, sino que importa la velocidad, cuán rápido se mueva un editor para difundir sus textos y autores.
-¿Qué porcentaje del mercado va a quedar en libros impresos y en digital?
Avila: -No hay una respuesta global. Hay subsectores en los que va a predominar exclusivamente el digital, como la edición jurídica, las guías de viajes, las enciclopedias, y otros en los que va a ser predominante el papel. Pero es lógico que en unos años el digital haya aumentado el negocio con un 25 por ciento.
Arancibia: -Depende mucho del tipo de libro, el país, la región y los hábitos de lectura de la gente.
-¿Se va a mantener la diferencia de precio entre el libro impreso y el digital?
Kulesz: -Va a ser más caro incluso el e-book si es multimedia.
Avila: -Lo normal es que converjan en un plazo razonable.
EN LA ARGENTINA
Cambios a baja velocidad
En la Argentina por el momento es baja la producción y comercialización de e-books. Pero hay acciones en marcha, como la digitalización de los libros en papel, la capacitación del personal de la industria, el diseño de una estrategia propia, la renegociación de los derechos con los autores y la investigación de la opinión de los clientes.
TEMA DE DEBATE
El Ministerio de Desarrollo Económico porteño acaba de realizar la III Conferencia Editorial, que esta vez se dedicó a analizar cómo enfrentar la transición al paradigma digital. Hubo más de 530 inscriptos, 15 actividades y cerca de 30 especialistas. El 70% de los inscriptos fueron profesionales en ejercicio de los distintos componentes de la cadena de publicación: editoriales, librerías y desarrolladores de contenidos.
DIXIT
"Para que este mercado se desarrolle, es fundamental un estándar. Y eso depende de que la tecnología se ordene". Antonio María Avila. Gremios de editores de España
"Lo que sigue es la discusión sobre qué es un libro digital y cómo lo vendemos. Es un momento para hablar de modelos de negocios ". Patricia Arancibia. Barnes &Noble
"La tecnología digital es una gran oportunidad para que los editores usen herramientas económicas para llegar rápido a los lectores" Octavio Kulesz Editorial Teseo.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

GOBIERNO ABIERTO: UNA REVOLUCIÓN QUE YA LLEGÓ

Rafael Estrella.Embajador de España en la Argentina.
¿De qué hablamos cuando hablamos de "gobierno abierto"? Nos referimos a la emergencia, tan inevitable como saludable, de un modelo superior y avanzado en nuestro sistema democrático de valores y convivencia, un impulso en la transparencia de los gobiernos y, a su vez, a la participación y la colaboración del ciudadano como individuo. Se trata de una nueva dimensión de la política y lo político, que va mucho más allá de la democracia representativa y de la intermediación clásica de las organizaciones sociales. Internet y la Web 2.0, con máquinas y aplicaciones que ya no son monopolio de los poderes públicos, sino que están al alcance de cualquier ciudadano, son el vehículo sobre el que se construye este nuevo escenario.

En estos días, llega a las librerías argentinas el libro Gobierno abierto - Open Government. Se trata de una obra coral en que expertos españoles y argentinos reflexionamos sobre el impacto revolucionario de Internet y las tecnologías de la información y la comunicación, a través de la denominada Web 2.0, en la acción de gobierno, la política y la construcción social. El libro, coordinado por César Calderón y Sebastián Lorenzo, es también el primer producto de una prometedora alianza entre una editorial argentina (Capital Intelectual) y una española (Algón Editores).

En los últimos cinco años, la revolución tecnológica que supone Internet se ha acelerado de forma explosiva con el desarrollo de la Web 2.0. La integración y la accesibilidad del hipervínculo, el sonido o la imagen; los teléfonos inteligentes y el creciente ancho de banda favorecen su uso y expansión. Internet y el vertiginoso progreso tecnológico hacen posible y global esa transformación.

Las herramientas de la Web 2.0 permiten a ciudadanos individuales, no necesariamente integrados en organizaciones sociales tradicionales, difundir sus ideas y propuestas, y relacionarse con sus pares. La reciente emergencia de las redes sociales abiertas o selectivas (Facebook y Twitter nacieron en 2006) y de herramientas (el primer video en YouTube se subió en abril de 2005), además de ofrecer oportunidades de interacción a jóvenes y adolescentes han proyectado también a la primera línea a millones de ciudadanos que quieren y pueden modelar sus propias vidas y que se agrupan libremente en redes que no son orgánicas ni jerarquizadas, sino distribuidas.

En ese actuar del individuo como ciudadano del ciberespacio ("un mundo que está a la vez en todas partes y en cualquier lugar"), el activismo político ocupa espacios cada vez más amplios e influyentes. Ese es el rasgo más notable de la sociedad posmoderna: actores individuales en redes que reconocen referentes, pero que carecen de jerarquía. El nuevo umbral tecnológico tiene un doble efecto: tanto los gobiernos como los internautas están en condiciones de usar aplicaciones que permiten, a los primeros, ofrecer servicios eficaces y accesibles de administración electrónica, y, a los segundos, participar y exigir no sólo esos servicios, sino más transparencia y mejor acceso a la información, una noción más ambiciosa que la de gobernanza. También, una oportunidad frente a la desafección hacia la política.

Estamos ante una nueva frontera, no sólo tecnológica -la tecnología es un instrumento, no un fin en sí mismo-, sino también política. Si la sociedad en red actúa de manera distribuida en un mundo plano, como lo es también el ciberespacio, ello implicará, inevitablemente, el fin de las burocracias jerarquizadas.

Pero los ciudadanos que viven en el ciberespacio -la ciberpolis- no quieren sólo ser mejor administrados, sino también ser mejor servidos, más informados y escuchados. La conciencia de su influencia y las respuestas públicas a estas demandas hacen crecer la blogosfera política y de lo público en número y en calidad, y acercan a esos ciberciudadanos a la política con nuevos términos de relación, que no se traducen necesariamente en el encuadramiento. Pero, no lo olvidemos, el lugar de la ciberpolítica no es un espacio propio ni diferente; bien al contrario, comparte la arena política con otros poderes políticos, sean públicos o sociales, lo que abre escenarios de influencia y de cooperación.

En esa dirección, el constante avance tecnológico está ya haciendo posible y creíble una política de gobierno abierto. El objetivo es hacer accesible a los ciudadanos, en formatos compatibles y procesables por el usuario, la ingente cantidad de información de las administraciones (data.gov en Estados Unidos, data.gov.uk en Reino Unido o Irekia en el País Vasco).

El gobierno abierto exige, además de una visión y una acción integradas desde los gobiernos, una nueva cultura de lo público cuyo objetivo central es implicar al ciudadano en la gestión y, en particular, en la construcción y evaluación de las políticas. Ese cambio cultural, para que sea real y efectivo, no puede quedarse en la epidermis del gobierno, sino que debe extenderse y transformar al conjunto de las administraciones, en todos los ámbitos.

En cuanto a la diplomacia, la más global de las políticas domésticas, ya no es, como tradicionalmente, algo que sucede entre gobiernos y detrás de puertas cerradas. Hoy, la distinción entre lo doméstico y lo exterior se difumina y la política exterior se convierte cada vez más en el dominio de toda la gente, lo que le incluye plenamente en el debate sobre el gobierno abierto.

La diplomacia de hoy es muy abierta. Pero con la extensión de la Web 2.0 comienza a ser más dinámica y directa; su público ya no es una audiencia a la hora fija de un informativo de noche o mediodía, sino el ciudadano individual que está en el metro, en el trabajo o en un café. Ciudadanos que, en tiempo real, difunden, opinan y crean opinión. Internet y la Web 2.0 forman parte de un proceso también imparable: la revolución en los asuntos diplomáticos.© LA NACION

martes, 27 de abril de 2010

REGLAS DE BILL GATES PARA LOS JÓVENES DE HOY

Regla Uno - La vida no es justa, acostúmbrate a ello.
Regla Dos - Al mundo no le importará tu autoestima. El mundo esperará que logres algo, independientemente de que te sientas bien o no contigo mismo.
Regla Tres - No ganarás 5.000 dólares mensuales justo después de haber salido del secundario y no serás un vicepresidente hasta que con tu esfuerzo te hayas ganado ambos logros.
Regla Cuatro - Si piensas que tu profesor es duro, espera a que tengas un jefe. Ese sí que no tendrá vocación de enseñanza ni la paciencia requerida.
Regla Cinco - Dedicarse a voltear hamburguesas no te quita dignidad. Tus abuelos tenían una palabra diferente para describirlo: le llamaban oportunidad.
Regla Seis - Si metes la pata, no es culpa de tus padres, así que no lloriquees por tus errores; aprende de ellos.
Regla Siete - Antes de que nacieras, tus padres no estaban tan ocupados como ahora. Ellos empezaron a serlo por pagar tus cuentas, limpiar tu ropa y escucharte hablar acerca de las nuevas ondas en las que estás. Así que antes de emprender tu lucha por las selvas vírgenes contaminadas por la generación de tus padres, inicia el camino limpiando las cosas de tu propia vida, empezando por tu habitación.
Regla Ocho - En la escuela puede que no se note la diferencia entre ganadores y perdedores, pero en la vida real no. En algunas escuelas ya no se pierden años lectivos y te dan las oportunidades que necesites para encontrar la respuesta correcta en tus exámenes y para que tus tareas sean cada vez más fáciles. Eso no tiene ninguna semejanza con la vida real.
Regla Nueve - La vida no se divide en semestres. No tendrás vacaciones de verano largas en lugares lejanos y muy pocos jefes se interesarán en ayudarte a que te encuentres a ti mismo. Todo esto tendrás que hacerlo en tu tiempo libre.
Regla Diez - La televisión no es la vida diaria. En la vida cotidiana, la gente de verdad tiene que salir del café de la película para irse a trabajar.
Regla Once - Sé amable con los "nerds" (los más aplicados de tu clase). Existen muchas probabilidades de que termines trabajando para uno de ellos.

domingo, 7 de diciembre de 2008

QUÉ ES WIKIPEDIA?

Jimmy Wales. Un gurú en la Web

Inventó Wikipedia, la enciclopedia interactiva con 13 millones de usuarios registrados; la que cambió, desde Internet, la forma de compartir y construir conocimiento. Entrevista con un visionario que, según la revista Time, es uno de los 20 pensadores más influyentes del planeta

¿El fue quien inventó Wikipedia? Esa pregunta se hizo una estudiante cuando se dio cuenta de que tenía a cinco metros al creador de la enciclopedia que visitaba casi a diario como base para sus trabajos de la universidad. Ese hombre que hablaba de un modo pausado y estaba preocupado por no molestar a quienes estudiaban era Jimmy Wales, el padre de la enciclopedia que logró hacer popular el desarrollo de conocimiento de manera cooperativa.

Para la sesión de fotos que ilustra esta nota, con Jimmy Wales, el creador de Wikipedia, se eligió la biblioteca parlante de la Universidad de Palermo. Allí arrancó de su imposible agenda una hora para fotos y entrevista luego de prácticamente no haber dormido. Wales estuvo en la Argentina los últimos días de octubre participando de ExpoManagement y casi dos semanas después se encontraba dando una conferencia para los "wikipedistas" argentinos.
Para demostrar que lo suyo no es "normal", Wales cuenta relajado que en esas dos semanas entre conferencia y conferencia no aprovechó para descansar. En el ínterin viajó a Milán y a Corea -pasó unas horas por Florida, donde vive parte de su familia- y a la vuelta del país asiático, en vuelo para la Argentina, aprovechó las doce horas de la escala en Atlanta para irse a trabajar a un hotel cercano al aeropuerto.
Así, cuando la noche empieza a caer sobre Buenos Aires, Wales -James según su pasaporte, Jimmy para Wikipedia y Jimbo para los amigos- está cansado después de viajar sin parar. Pese a las horas de vuelo acumulado, no tiene, a la vista, ningún divismo. Anda con su mochila a cuestas, con su infaltable notebook y su traje de cuello mao que usa en cada presentación, como si intentara ponerlo de moda otra vez.
Con el crecimiento de Wikipedia, en el top ten de los sitios más visitados desde hace años, la vida de este hombre está bajo la lupa. Wales es la prueba viviente de que se pueden vivir varias vidas dentro de una sola. El emprendedor nació en Alabama, en el interior de los EE.UU., pero decidió que iba a ganar dinero con el mercado de brokers de Chicago; allí ganó tanto "como para no trabajar más", según se lee en una nota en la revista Wired.
Por esos años, decidió apostar a Internet, más precisamente al sitio Bomis, que era una suerte de compendio de información, mucha relacionada con la pornografía. A los 35 años fundó Wikipedia y ahora, a los 42 años, después de haber pasado por unos cuantos estilos de vida, se sienta frente a LNR para contar parte de su historia.
-¿Cómo le explicaría qué es Wikipedia a alguien que todavía no la conoce?-Wikipedia es una enciclopedia libre y gratuita escrita en diferentes lenguajes por miles de voluntarios alrededor del mundo. Lo que mucha gente no sabe es que no somos una empresa, sino una asociación sin fines de lucro. A veces nos preguntan dónde está el gran edificio con cientos de empleados: lo que no se dan cuenta es que Wikimedia Foundation tiene sólo 22 empleados. Todos los demás, incluyéndome a mí, son voluntarios.
Tras el sueñoAsí es Wikimedia, la organización paraguas que incluye Wikipedia: una asociación que no busca ganar dinero. Se supone que todo lo que genera a través de donaciones (ahora mismo están recolectando seis millones de dólares en su página) va a pagar los sueldos, la promoción y la tecnología que permiten que esta bestia del conocimiento se mantenga viva.
Desde su nacimiento, en 2001, la Wikipedia se mantiene así. En aquel momento Wales y Larry Sanger ya habían echado a rodar Nupedia, el embrión de la actual enciclopedia. Wales puso en juego la propia naturaleza de su invento y fue criticado por los usuarios (se veía quién era el autor de la entrada) pues minimizaba el peso de Sanger en el artículo que habla del nacimiento de su obra maestra. Ahora, Sanger dice ser el cofundador a quien quiera escucharlo y Wales, en cambio, que era apenas un empleado.
-Hace diez años estaba relacionado con el mercado de las finanzas. ¿Qué cree que estaría haciendo ahora si no hubiese fundado Wikipedia?-Es muy difícil de predecir. Estaría trabajando en un local atendiendo a la gente; siempre me gustó esa idea. Hice Wikipedia porque es cool y muy divertido. Es muy interesante dirigir algo tan novedoso como esto y ser importante en el mundo. El concepto original de una enciclopedia libre y gratuita me pareció que era muy importante y me obsesione con esto.
-¿Cómo recuerda los primeros días de Wikipedia?, ¿cómo hizo para crecer?
-Fue todo boca a boca. Lo que hice fue tener la idea de la gran imagen sobre la gente a la que le gustaría participar. Los primeros días tuvimos mucha cobertura de sitios especializados como Slashdot. Ellos cubren software libre, desarrollado en comunidad, y nos dieron importancia porque nosotros usamos licencias libres y trabajamos basados en la colaboración.
Lo particular de la enciclopedia es que se vuelve interesante a medida que crece. En cuanto se creaba una entrada, recibía visitas que se enganchaban con la propuesta. Porque en una enciclopedia, a diferencia de un diccionario, una entrada tiene sentido aunque no esté completa, por eso cierra el hecho de poder ir completándola.
-¿Por qué decidió publicar la enciclopedia en forma abierta?-Porque me parece que ése es el espíritu correcto. A la gente le gusta comparar Wikipedia con enciclopedias más tradicionales, por la calidad de las entradas o por lo que sea. Pero, ¿sabe qué?, esto es terriblemente nuevo; nunca fue posible crear una enciclopedia con la cantidad de entradas que tenemos en Wikipedia. Eso no existía. Eso existe gracias a Internet.
En busca del público
Como muchos de los servicios que nacen en la Web, Wikipedia, sobre todo al comienzo, era cuna de nerds tecnológicos que se peleaban por hacer la mejor descripción de un equipo o una película de la cultura que adoran, Star Wars por ejemplo. Así, no era necesario que el sistema fuera simple de usar, y la enciclopedia creció al principio sin mayores problemas gracias a un público acostumbrado a trabajar en interfaces poco amigables. Ahora necesita hacer todo más simple para llegar a quienes no son especialistas.
-Parecería que Wikipedia tiene su fuerte en algunos temas específicos; tecnología, por ejemplo. ¿Lo ve así?
-Al principio, el hit era la tecnología. Ese era nuestro público, y también el relacionado con la cultura pop, desde películas hasta Pokémon. Probablemente esa gente va a seguir escribiendo sobre Pokémon, pero estamos viendo cómo llegar a más público.Tratamos de entender cómo es nuestra demografía. Nos damos cuenta de que la mayoría están entre los veintipico y los treinta, y son varones. Obviamente, ellos tienen intereses particulares. Se trata de gente que en general es joven, soltera y sin hijos; entonces, cuando nosotros queremos encontrar algo para padres..., no es fácil. Quizás encontramos de todo sobre la consola Atari y sabemos que somos los mejores en información sobre videojuegos. Pero otras cosas faltan. En otras, estamos intentando crecer.
-¿Qué hacen para crecer?
-Una gran parte de esto es hacer prensa. Otra es cambiar el software. Vamos a tratar de que pueda ser usada por gente que no sea geek , una persona fascinada por la tecnología y la informática. Muchos quieren colaborar, y se les complica cuando cliquean en "editar". La idea es que los usuarios puedan ver y encontrarse con una interfaz similar a la de Microsoft Word. Eso va a hacer que esa barrera caiga.
-¿Piensan seguir creciendo sin publicidad?
-Sí, de hecho somos una fundación que vive de la caridad. Esta vez estamos apuntando a tener más dinero, y no sabemos cómo nos impactará la crisis financiera. Muchos dicen que normalmente las donaciones pequeñas no se ven afectadas por la crisis, si alguien dona 20 dólares -el promedio es 30 dólares-, puede darlos también en la crisis; lo que sí suponemos que nos afectará es el gran contribuyente. Es un poco diferente con la gente que normalmente nos daba 10 mil dólares. Sólo a los superricos no los afecta esto; a los ricos sí los afecta la crisis. Creo que muchas de las organizaciones de caridad están con estas dudas.
Las dos caras de la colaboración
Desde el nacimiento de Wikipedia se sabía que su fortaleza era, también, su talón de Aquiles. El hecho de que cualquiera pueda modificar la definición de entradas tan variadas como una planta o un presidente, es revolucionario desde el uso de este ejército dormido de colaboradores que estaban esperando para trabajar, gratis, en mejorar la enciclopedia.
Pero, a la vez, la definición de "mejorar" varía según el enfoque del colaborador. Así, el "punto de vista neutral", piedra basal de Wikipedia, que busca todo artículo en el sitio, no siempre se cumple y algunos artículos vieron reducido el grado de libertad, para ser sólo editados por wikipedistas -así se los llama- con mayor antigüedad. Esto apunta a evitar el vandalismo.
Quizá por esto Wales dice que no está de acuerdo con que los estudiantes usen Wikipedia como fuente para sus trabajos, ya que un día pueden encontrarse con que la independencia argentina se declaró el 9 de julio de 1816 y al día siguiente este dato puede estar cambiado, si nadie lo vio para reparar el error.
-¿Cómo explicaría el uso de la enciclopedia para la investigación?
-La principal razón por la que digo que Wikipedia tiene que ser un punto de salida para una investigación y no un punto de llegada es porque creo que así son las enciclopedias. Es una ayuda para todo el que quiera aprender sobre algo u orientarse en algún tema.
Puede ser un punto final, pero sólo si se trata de algo lateral. Por ejemplo, y siempre digo lo mismo, si uno está leyendo un libro sobre la Segunda Guerra Mundial que habla sobre la Batalla del Volga y uno se da cuenta de que no sabe de qué se trata. Entonces se va a Wikipedia y al volver a leer se tiene una leve idea acerca de qué trata ese tema, pero no se lo usa directamente; se lo usa de manera lateral para tener un mejor entendimiento del tema. Así veo el correcto uso de Wikipedia.
-Pero, ¿qué hubiese hecho usted si hoy tuviera quince años?
- Bueno... supongo que hubiese hecho lo mismo que hacen los estudiantes ahora. A veces sería un poco vago, pero también como estudiante recuerdo que era un lector feroz; entonces, creo que si bien se puede tener a Wikipedia como la búsqueda inicial para un trabajo práctico, a la larga se termina leyendo sobre ese tema tres horas después en cualquier otro lugar, sobre cualquier otro tema. Se termina leyendo sobre cosas que no necesariamente pidieron en la escuela, y eso es bueno, porque se aprende sobre algo que no se tenía en mente. En este contexto, hace dos años la revista Nature publicó que, en los artículos de ciencia, la precisión de Wikipedia era "bastante cercana" a la de la Enciclopedia Británica (en Internet, esta última tiene unas 65 mil entradas, mientras Wikipedia supera los dos millones y medio). Esto llevó a una pelea en los medios sobre cuán cierta era esa aseveración, y así la Wikipedia pasó a ser un tema de discusión en toda mesa de café cercana a la educación, y no tanto.
-¿La polémica con Britannica los favoreció?
-Quizás ahora no, pero en su momento sí. Es interesante volverse conocido; eso no siempre sucede suavemente. Tuvimos un gran error en Wikipedia en los Estados Unidos, con la información de una persona pública, y los clics subieron mucho: se triplicaron. Yo trato de ser realista sobre la calidad de Wikipedia. Si yo saliera a decir que es genial, que es mejor que todo, que no tiene errores, todo el mundo pensaría que soy un idiota. Sí apunto a que mucha gente pueda decir que Wikipedia ha mejorado y que cada vez es más usable. Esto es fascinante, y con menos errores será mejor.
Política de Estado
-¿Qué piensa de Barack Obama?
-Es realmente interesante, no hablo demasiado de política, pero ahora lo vamos a hacer (risas). Lo mejor de todo esto, y creo que coincidimos la enorme mayoría de los estadounidenses, es que cualquiera iba a ser mejor que el que está en el gobierno ahora.
Yo admiré a McCain después de conocerlo; es un tipo con una claridad mental muy importante, pero también creo que es tiempo para un cambio, y por eso me alegra que gane Obama. Los Estados Unidos tienen una posición complicada y hay que ver qué hace la nueva administración. Hay problemas de seguridad genuinos alrededor del mundo, y Estados Unidos es probablemente el país mejor ubicado para hacer algo al respecto; el problema es que no está claro cuál es el camino correcto; es un trabajo muy difícil.
-Como líder de Wikipedia, ¿cuál es su meta al frente de este proyecto?
-La idea "marco" es que toda persona del planeta pueda tener acceso, gratis, al conocimiento. Pero cuando empezás a ver te das cuenta de que apenas mil millones de personas tienen acceso a la Web. Por ejemplo, toda la cultura de la India está prácticamente fuera de Wikipedia, y eso es algo para mejorar; el desafío es ver cómo beneficiamos a este tipo de personas que podrían acceder a Wikipedia y no pueden ingresar. Creo que mucho de eso tiene que ver con llegar a través de celulares o computadoras más baratas. Ese es el trabajo de los fabricantes de esas tecnologías.
Por Pablo Martin Fernández
Wiki, el nombre de lo rápido
El texto que usted leerá a continuación fue escrito y modificado más de 250 veces por los usuarios de la enciclopedia: Wikipedia es una enciclopedia libre y políglota basada en la colaboración de sus contribuyentes por medio de la tecnología wiki, que significa "rápido" en hawaiano. Gracias a esta tecnología, cualquier persona con acceso a Internet puede modificar la gran mayoría de los artículos a través de un navegador web.
El proyecto comenzó el 15 de enero de 2001, fundado por James Wales y con la ayuda de Larry Sanger, como complemento de Nupedia, una enciclopedia escrita por expertos. En la actualidad depende de la Fundación Wikimedia, una organización sin ánimo de lucro. Wikipedia registraba en septiembre de 2008 más de 11 millones de artículos, con más de 2 millones en su edición en inglés, y un número de usuarios registrados que superaba los 13 millones.
Desde su concepción, Wikipedia no sólo ha ganado en popularidad, sino que su éxito ha propiciado la aparición de proyectos hermanos. Existe, sin embargo, controversia sobre su fiabilidad. En este sentido, la revista científica Nature declaró que la Wikipedia en inglés era casi tan exacta como la Encyclopaedia Britannica en artículos científicos (ver nota).
La opinión de la Academia
Pese a que ha tenido (y tiene detractores), la enciclopedia fue ganando respeto. Para el doctor Pedro Luis Barcia, presidente de la Academia Argentina de Letras, "Wikipedia se ha ido perfeccionando y constituyéndose en un instrumento realmente útil de consulta. Se fue ganando la confianza de los usuarios. Durante un año, por curiosidad, seguí un mismo tema, y lo vi crecer, corregirse, ampliarse, redondearse, mejorarse. Es lo que podría denominarse «exposición arborescente»: se va abriendo y ampliando por ramas nuevas y ampliaciones; de particular manera el sistema de remisiones interno, que es el sistema nervioso del organismo de una enciclopedia.
El sistema adoptado, realmente novedoso, respondería a aquel lema medieval que dice: «Todo lo sabemos entre todos».
A la hora de marcar los puntos a mejorar, el académico es claro: "Como toda obra en proceso incesante, tiene provincias con menos desarrollo que otras, y a su turno se irán completando. La bibliografía actualizada que ofrece es una oferta abierta hacia ampliaciones enriquecedoras. Aun los asientos más escuetos siempre resultan «aperitivos», según el dicho de Pascal, que rezaba sobre la «virtud aperitiva de la llave».
Wikipedia en númerosCuarto sitio en cantidad de visitas, en septiembre de 2008, según ComScore
Durante ese mes lo visitaron más de 272 millones de personas en todo el mundo
Del total, 2,6 millones de entradas pertenecen al idioma inglés.
En español existen 419 mil definiciones
Cien mil editores activos en todo el mundo
Disponible en 265 lenguajes
Recaudación en la campaña de donación en 2007: 1,6 millones de dólares
Meta de recaudación en 2008: 6 millones de dólares
Identikit WalesNació en 1966. Generó su riqueza durante los noventa como corredor del mercado de Chicago.
Fundó un sitio web llamado Bomis.com que muchos relacionan con la industria del entretenimiento adulto.
En 2001 fundó Wikipedia. Ahora, es uno de los diez sitios más visitados de la Web.
Time lo eligió como uno de los 20 pensadores más importantes del mundo, en su tapa The Time 100. Y es una de las 25 personas más influyentes de Internet, según Business Week.
Su película favorita es Matrix. Su serie preferida es Lost.
Vive en Florida y en San Francisco, pero viaja constantemente a todas partes del mundo.