miércoles, 17 de julio de 2019

LEY 27506. RÉGIMEN DE PROMOCIÓN DE LA ECONOMÍA DEL CONOCIMIENTO


Disposiciones. El Senado y Cámara de Diputados de la Nación Argentina reunidos en Congreso, etc. sancionan con fuerza de Ley:
Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento

CAPÍTULO I
Lineamientos generales del régimen

Artículo 1° - Creación del régimen. Créase el “Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento” que regirá en todo el territorio de la República Argentina y que tiene como objetivo promocionar actividades económicas que apliquen el uso del conocimiento y la digitalización de la información apoyado en los avances de la ciencia y de las tecnologías, a la obtención de bienes, prestación de servicios y/o mejoras de procesos, con los alcances y limitaciones establecidos en la presente ley y las normas reglamentarias que en su consecuencia se dicten.

Art. 2° - Actividades promovidas. El presente Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento tiene como objeto la creación, diseño, desarrollo, producción e implementación o adaptación de productos y servicios y su documentación técnica asociada, tanto en su aspecto básico como aplicado, incluyendo el que se elabore para ser incorporado a procesadores y/u otros dispositivos tecnológicos, promoviendo los siguientes rubros:

a) Software y servicios informáticos y digitales, incluyendo: (i) desarrollo de productos y servicios de software (SAAS) existentes o que se creen en el futuro, que se apliquen a actividades como e-learning, marketing interactivo, e-commerce, servicios de provisión de aplicaciones, edición y publicación electrónica de información; siempre que sean parte de una oferta informática integrada y agreguen valor a la misma; (ii) desarrollo y puesta a punto de productos de software originales registrables como obra inédita o editada; (iii) implementación y puesta a punto para terceros de productos de software propios o creados por terceros y de productos registrados; (iv) desarrollo de software a medida cuando esta actividad permita distinguir la creación de valor agregado, aun cuando en los contratos respectivos se ceda la propiedad intelectual a terceros; (v) servicios informáticos de valor agregado orientados a mejorar la seguridad de equipos y redes, la confiabilidad de programas y sistemas de software, la calidad de los sistemas y datos y la administración de la información y el conocimiento de las organizaciones; (vi) desarrollo de partes de sistemas, módulos, rutinas, procedimientos, documentación, siempre que se trate de desarrollos complementarios o integrables a productos de software registrables; (vii) servicios de diseño, codificación, implementación, mantenimiento, soporte a distancia, resolución de incidencias, conversión y/o traducción de lenguajes informáticos, adición de funciones, preparación de documentación para el usuario y garantía o asesoramiento de calidad de sistemas, entre otros, todos ellos a ser realizados a productos de software y con destino a mercados externos; (viii) desarrollo y puesta a punto de software que se elabore para ser incorporado en procesadores (software embebido o insertado) utilizados en bienes y sistemas de diversa índole; (ix) videojuegos; y (x) servicios de cómputo en la nube;
b) Producción y postproducción audiovisual, incluidos los de formato digital;
c) Biotecnología, bioeconomía, biología, bioquímica, microbiología, bioinformática, biología molecular, neurotecnología e ingeniería genética, geoingeniería y sus ensayos y análisis;
d) Servicios geológicos y de prospección y servicios relacionados con la electrónica y las comunicaciones;
e) Servicios profesionales, únicamente en la medida que sean de exportación;
f) Nanotecnología y nanociencia;
g) Industria aeroespacial y satelital, tecnologías espaciales;
h) Ingeniería para la industria nuclear;
i) Fabricación, puesta a punto, mantenimiento e introducción de bienes y servicios orientados a soluciones de automatización en la producción que incluyan ciclos de retroalimentación de procesos físicos a digitales y viceversa, estando en todo momento, exclusivamente caracterizado por el uso de tecnologías de la industria 4.0, tales como inteligencia artificial, robótica e internet industrial, internet de las cosas, sensores, manufactura aditiva, realidad aumentada y virtual.

También quedan comprendidas las actividades de ingeniería, ciencias exactas y naturales, ciencias agropecuarias y ciencias médicas vinculadas a tareas de investigación y desarrollo experimental.

La autoridad de aplicación dictará las normas aclaratorias tendientes a precisar el alcance de las actividades y rubros comprendidos en el presente régimen. Asimismo, el Poder Ejecutivo nacional podrá ampliar los rubros y/o actividades en virtud de las tecnologías emergentes.

Art. 3° - Registro. Créase el Registro Nacional de Beneficiarios del Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento en el que deberán inscribirse quienes deseen acceder al régimen creado por la presente ley, sujeto a las condiciones que establezca la reglamentación.

Art. 4° - Sujetos alcanzados y requisitos. Podrán acceder a los beneficios del presente Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento las personas jurídicas comprendidas en el inciso a) del artículo 49 de la Ley de Impuesto a las Ganancias, texto ordenado en 1997 y sus modificaciones, constituidas en la República Argentina o habilitadas para actuar dentro de su territorio, que desarrollen en el país, por cuenta propia y como actividad principal, alguna de las actividades mencionadas en el artículo 2° de la presente ley, se encuentren inscriptas en el Registro Nacional de Beneficiarios del Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento y reúnan al menos dos (2) de los siguientes requisitos, en los términos y condiciones en que lo determine la reglamentación:

a) Acrediten la realización de mejoras continuas en la calidad de sus servicios, productos y/o procesos, o mediante una norma de calidad reconocida aplicable a sus servicios, productos y/o procesos;
b) Acrediten indistinta y/o conjuntamente, la realización de erogaciones en actividades de:
i. Investigación y desarrollo en las actividades del artículo 2° en un mínimo del tres por ciento (3%) de su facturación total; y/o
ii. Capacitación de los empleados afectados a las actividades del artículo 2° en un mínimo del ocho por ciento (8%) de la masa salarial total.

c) Acrediten la realización de exportaciones de bienes y/o servicios que surjan del desarrollo de alguna de las actividades promovidas de, al menos, un trece por ciento (13%) de la facturación total correspondiente a esas actividades. Cuando la actividad promovida fuera la del inciso e) del artículo 2°, se requerirá como mínimo la realización de exportaciones provenientes exclusivamente de dicha actividad, por un porcentaje del setenta por ciento (70%) de la facturación total. Sólo en el caso de que esta última fuera desarrollada por empresas consideradas micro o pequeñas, en los términos del artículo 2° de la ley 24.467 y sus modificatorias, dicho porcentaje deberá representar el cuarenta y cinco por ciento (45%) del total de la facturación para los primeros cinco (5) ejercicios fiscales contados a partir de la entrada en vigencia de la presente.

Se considerará que se cumple con el requisito de actividad principal, cuando el porcentaje de facturación en las actividades promovidas represente al menos un setenta por ciento (70%) respecto del total de la facturación, en los términos y condiciones que establezca la reglamentación.

Para aquellos casos en que la persona jurídica no contara aún con facturación alguna, podrá solicitar su inscripción en el Registro previsto en el artículo 3° de la presente, acompañando una declaración jurada mediante la cual manifieste que desarrolla alguna o algunas de las actividades previstas en el artículo 2° de esta ley, presente su modelo de negocios en dicha actividad, y además, acredite que el setenta por ciento (70%) de su nómina de personal y masa salarial se encuentren afectadas a dicha actividad.

Las condiciones precedentemente mencionadas deberán ser cumplidas anualmente respecto de cualquiera de las actividades definidas en el artículo 2° de la presente ley, en los términos que determine la autoridad de aplicación.

Art. 5° - A los fines de esta ley, se entiende por autodesarrollo el realizado por una persona jurídica para su propio uso o para el de empresas vinculadas societaria y/o económicamente, y en todos los casos, revistiendo el carácter de usuario final.

El autodesarrollo podrá ser computado dentro del porcentaje de facturación exigido para constituir una actividad principal, en la medida que sea de exportación.

Art. 6° - Micro Empresas. Cuando se trate de micro empresas, en los términos del artículo 2° de la ley 24.467 y sus modificatorias, con antigüedad menor a tres (3) años desde el inicio de actividades, para acceder al régimen solo deberán acreditar que desarrollan en el país, por cuenta propia y como actividad principal, alguna de las actividades mencionadas en el artículo 2° de la presente ley.

Cumplido ese plazo, para mantener su permanencia en el régimen, deberán acreditar el cumplimiento de los requisitos del artículo 4°.

CAPÍTULO II
Tratamiento fiscal para los beneficiarios

Art 7° - Estabilidad Fiscal. Los beneficiarios del Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento gozarán de estabilidad fiscal respecto de las actividades objeto de promoción, a partir de la fecha de su inscripción en el Registro Nacional de Beneficiarios del Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento, y por el término de vigencia de éste. La estabilidad fiscal significa que los beneficiarios no podrán ver incrementada su carga tributaria total nacional determinada al momento de su solicitud de adhesión al Registro Nacional de Beneficiarios del Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento.

La estabilidad fiscal alcanza a todos los tributos nacionales, entendiéndose por tales los impuestos directos, tasas y contribuciones impositivas que tengan como sujetos pasivos a los beneficiarios inscriptos, así como también a los derechos o aranceles a la importación y exportación.

Este beneficio se extenderá a la carga tributaria de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, provincias y municipios en la medida de su adhesión a la presente ley, en cuyo caso la carga se considerará en forma separada en cada jurisdicción.

Art. 8° - Contribuciones patronales. Los beneficiarios del presente régimen gozarán, por cada uno de sus trabajadores en relación de dependencia, debidamente registrados de una detracción equivalente al monto máximo previsto en el artículo 4° del decreto 814 de fecha 20 de junio de 2001 y sus modificatorios, actualizado conforme a las pautas allí establecidas, no resultando aplicable el esquema progresivo previsto en el inciso c) del artículo 173 de la ley 27.430.

En caso que el régimen general de contribuciones y aportes patronales sea más favorable que el beneficio previsto en el primer párrafo del presente artículo, el beneficiario podrá aplicar la detracción y/o alícuotas del régimen general.

Art. 9° - Incentivo adicional. Adicionalmente, los beneficiarios podrán obtener, en las formas y condiciones que establezca la reglamentación, un bono de crédito fiscal transferible por única vez, equivalente a uno coma seis (1,6) veces el monto de las contribuciones patronales que hubiera correspondido pagar sobre el monto establecido en el artículo anterior, el que deberá ser aplicado al pago de los importes a abonar, en carácter de anticipos y/o saldos de declaración jurada, en concepto de impuesto a las ganancias e impuesto al valor agregado. Cuando los trabajadores en relación de dependencia ostenten el título de doctor, en los términos que lo establezca la reglamentación, el bono de crédito fiscal generado por ese empleado será equivalente a dos (2) veces el monto de las contribuciones patronales que hubiera correspondido pagar sobre el monto establecido en el artículo anterior, por el término de veinticuatro (24) meses desde su contratación.

El ingreso obtenido con motivo de la incorporación del bono de crédito fiscal establecido en el presente artículo no será computable por sus beneficiarios para la determinación de la ganancia neta en el impuesto a las ganancias.

Art. 10.- Impuesto a las Ganancias. Los beneficiarios del presente Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento quedarán alcanzados por el Impuesto a las Ganancias en la alícuota reducida del quince por ciento (15%), en la medida en que mantengan su nómina de personal en los términos y condiciones que establezca la reglamentación.

Con respecto a las alícuotas establecidas en el primer párrafo del tercer artículo agregado a continuación del 90 de la Ley de Impuesto a las Ganancias, texto ordenado en 1997 y sus modificaciones, deberá estarse a lo dispuesto en dicha norma.

El presente beneficio será de aplicación para los ejercicios fiscales que se inicien con posterioridad a la fecha de inscripción del beneficiario en el mencionado registro.

Art. 11.- Retenciones y percepciones. Los beneficiarios del presente régimen no serán sujetos pasibles de retenciones ni percepciones del impuesto al valor agregado.

En las formas y condiciones que establezca la reglamentación, la Administración Federal de Ingresos Públicos, entidad autárquica en el ámbito del Ministerio de Hacienda, expedirá la respectiva constancia del beneficio dispuesto en el párrafo precedente.

CAPÍTULO III
Pago a cuenta del impuesto a las ganancias

Art. 12.- Los beneficiarios del presente régimen, con motivo de los ingresos obtenidos en contraprestación de las actividades comprendidas en el artículo 2°, podrán deducir un crédito por los gravámenes análogos efectivamente pagados o retenidos en el exterior, de conformidad a lo establecido por la Ley de Impuesto a las Ganancias, cuando se trate de ganancias de fuente argentina. El referido cómputo procederá hasta el límite del incremento de la obligación tributaria originado por la incorporación de esas ganancias.

CAPÍTULO IV
Verificación y control. Infracciones y sanciones

Art. 13.- Régimen informativo. Verificación y control. El régimen informativo a cumplir por los beneficiarios del presente régimen será establecido en la reglamentación de la presente ley.

La autoridad de aplicación, por sí o a través de universidades nacionales, organismos especializados o colegios o consejos profesionales de cada jurisdicción, realizará auditorías, verificaciones, inspecciones, controles y/o evaluaciones con el fin de constatar el debido cumplimiento de las obligaciones y compromisos a cargo de los beneficiarios y el mantenimiento de las condiciones que hubieren posibilitado su encuadramiento en el régimen.

Las mencionadas tareas serán solventadas por los beneficiarios mediante el pago de una tasa, la que en ningún caso podrá exceder el cuatro por ciento (4%) calculado sobre el monto de los beneficios fiscales obtenidos en el marco del régimen.

La autoridad de aplicación establecerá el procedimiento para determinar el porcentaje, plazo y forma de pago, así como las demás condiciones para la percepción de dicha tasa.

Art. 14.- Envío de información. La Administración Federal de Ingresos Públicos, entidad autárquica en el ámbito del Ministerio de Hacienda, proporcionará a la autoridad de aplicación la información que ésta le requiera a efectos de verificar y controlar el cumplimiento de las condiciones de acceso y permanencia en el régimen, no rigiendo ante ese requerimiento, el instituto del secreto fiscal dispuesto en el artículo 101 de la ley 11.683, texto ordenado en 1998 y sus modificaciones. A estos efectos, la solicitud de inscripción del beneficiario en el registro previsto en el artículo 3° de la presente ley, implicará el consentimiento pleno y autorización del mismo a favor de la Administración Federal de Ingresos Públicos, para la transferencia de dicha información a la autoridad de aplicación y su procesamiento.

En caso de detectarse incumplimientos por parte de los beneficiarios, la autoridad de aplicación informará de ello al organismo recaudador.

Art. 15.- Sanciones. El incumplimiento de las disposiciones del presente Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento, del régimen informativo y/o la falsedad de la información declarada por el beneficiario y/o documentación presentada, dará lugar a la aplicación, en forma individual o conjunta, de las siguientes sanciones, sin perjuicio de las que pudieran corresponder por aplicación de la legislación penal y/o previsional y/o tributaria:

a) Suspensión del goce de los beneficios del presente régimen por un plazo de tres (3) meses a un (1) año. Durante la suspensión el beneficiario no podrá usufructuar los beneficios fiscales de esta ley;
b) Baja del Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento;
c) Revocación de la inscripción como beneficiario, la que tendrá efectos desde la fecha de inscripción o desde el momento de configuración del incumplimiento grave, según lo defina en cada caso la autoridad de aplicación en base a la gravedad del incumplimiento;
d) Imposición de multas por un monto que no podrá exceder del cien por ciento (100%) del beneficio aprovechado en incumplimiento de la normativa aplicable.

En cualquiera de los supuestos mencionados en los incisos b) y c) precedentes, podrá además declararse la inhabilitación para acceder nuevamente a los beneficios previstos en esta ley por un término que no podrá exceder de cinco (5) años.

Las sanciones previstas en el presente artículo podrán ser aplicadas de manera total o parcial, sin perjuicio de la obligación del beneficiario de abonar los tributos no ingresados, con sus intereses y accesorios, cuando corresponda.

Para evaluación y valoración de las sanciones, la autoridad de aplicación deberá tener en cuenta la gravedad de la infracción, su entidad económica y los antecedentes de la empresa en el cumplimiento del régimen.

CAPÍTULO V
Tratamiento aplicable a los beneficiarios de la ley 25.922.

Art. 16.- Los saldos de los bonos de crédito fiscal no aplicados al 31 de diciembre de 2019, por los beneficiarios del Régimen de Promoción de la Industria del Software de la ley 25.922 y su modificatoria, serán considerados de libre transferibilidad y se mantendrán vigentes hasta su agotamiento.

En el caso de producirse la caducidad del beneficio fiscal asignado, y el beneficiario de la ley 25.922 y su modificatoria ley 26.692 lo hubiera transferido previamente a un tercero, deberá reintegrar el importe del crédito fiscal otorgado oportunamente con más los intereses y accesorios que pudieran corresponder.

Art. 17.- Plazo para acreditar requisitos para beneficiarios de la ley 25.922. A partir de la promulgación de la presente ley y hasta su entrada en vigencia, los beneficiarios del Régimen de Promoción de la Industria del Software de la ley 25.922 y su modificatoria deberán expresar su voluntad de continuar en el Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento, a través de la presentación de la respectiva solicitud de adhesión.

Cumplidas las formalidades establecidas al efecto, los interesados serán incorporados, con carácter provisorio, en el Registro Nacional de Beneficiarios del Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento, considerándose como fecha de inscripción el día 1° de enero de 2020.

Los mencionados beneficiarios podrán gozar del beneficio establecido en el artículo 10 para los ejercicios fiscales que inicien a partir del 1° de enero de 2020. Para aquellos que hubieran iniciado con anterioridad a esa fecha, regirán las disposiciones de la ley 25.922 y su modificatoria.

Dichos sujetos tendrán hasta el 30 de junio de 2020 para ajustarse a los requisitos exigidos por la presente ley, conforme las precisiones que establezca la reglamentación.

De no poder acreditar el interesado el cumplimiento de las exigencias requeridas por el régimen para considerarse beneficiario, la autoridad de aplicación -mediante acto fundado- procederá a la baja de la respectiva inscripción provisoria del Registro Nacional de Beneficiarios del Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento, debiendo el interesado reintegrar, en la forma, plazos y condiciones que establezca la Administración Federal de Ingresos Públicos, los beneficios usufructuados indebidamente, con más sus intereses y accesorios de conformidad a lo dispuesto en la ley 11.683 texto ordenado en 1998 y sus modificaciones, sin perjuicio de las demás sanciones que pudieran corresponder.

Caso contrario, de acreditarse el cumplimiento de los aludidos requisitos, la autoridad de aplicación procederá a dictar el acto administrativo que, entre otros aspectos, contemple la aceptación de la inscripción definitiva del beneficiario en el Registro Nacional de Beneficiarios del Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento.

CAPÍTULO VI
Disposiciones generales

Art. 18.- Aporte para el financiamiento. Cada beneficiario abonará anualmente un monto equivalente de hasta el uno coma cinco por ciento (1,5%) del monto total de los beneficios fiscales otorgados en el marco del régimen establecido por esta ley, en el Fondo Fiduciario para el Desarrollo de Capital Emprendedor (FONDCE) creado por el artículo 14 de la ley 27.349.

La reglamentación de la presente ley establecerá el procedimiento para determinar el monto, plazo y forma de pago, así como los demás detalles para la percepción de los conceptos previstos en este artículo.

Art. 19.- Autoridad de aplicación. La autoridad de aplicación del Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento será el Ministerio de Producción y Trabajo y/o quien éste designe, quienes podrán dictar todas las normas aclaratorias y complementarias que resulten necesarias para el adecuado funcionamiento del mismo.

Art. 20.- El Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento tendrá vigencia desde el 1° de enero de 2020 y hasta el día 31 de diciembre de 2029.

Art. 21.- Los beneficios establecidos en la presente ley podrán ser aplicados conjuntamente con los del artículo 9°, inciso b) de la ley 23.877, la ley 24.331 y la ley 26.270, no siendo de aplicación las restricciones allí contenidas. En cualquier caso, para acceder a los beneficios deberá darse cumplimiento con los requisitos establecidos en la normativa aplicable.

Art. 22.- El presente régimen será de aplicación en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en las provincias, que adhieran expresamente a éste, a través del dictado de una ley, y adopten medidas tendientes a promover las actividades objeto de promoción mediante la concesión de incentivos fiscales, adicionalmente a lo señalado en el artículo 7° del presente.

Art. 23.- Comuníquese al Poder Ejecutivo nacional.

DADA EN LA SALA DE SESIONES DEL CONGRESO ARGENTINO, EN BUENOS AIRES, A LOS VEINTIDÓS DÍAS DEL MES DE MAYO DEL AÑO DOS MIL DIECINUEVE.
REGISTRADA BAJO EL N° 27506
MARTA G. MICHETTI - EMILIO MONZO - Eugenio Inchausti - Juan P. Tunessi

martes, 16 de julio de 2019

LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL COMIENZA A SER LA PRIMERA BARRERA DE SELECCIÓN DE PERSONAL


Pros y contras de una herramienta que está en constante evolución y que ya es usada en las áreas de recursos humanos de las empresas; qué dicen los usuarios y los especialistas sobre los resultadosPros y contras de una herramienta que está en constante evolución y que ya es usada en las áreas de recursos humanos de las empresas; qué dicen los usuarios y los especialistas sobre los resultados.
Crédito: Max Aguirre. Loris María Bestani. 14 de julio de 2019.
 
¿Es verdad que hoy un algoritmo es el que decide si un candidato califica o no para una entrevista de trabajo? Además, la conversación a la que lo invita, ¿reemplaza de cuajo al CV que quizás fue elaborando con tanto cuidado? ¿Cuándo entra en escena una persona de Recursos Humanos de la empresa en la que el postulante desea insertarse? ¿O se trata ya de una selección de personal impersonal? La inteligencia artificial viene avanzando hasta llevar a los aspirantes a una nueva experiencia de reclutamiento, por lo pronto mucho más considerada y democrática.

"El tsunami tecnológico de la digitalización está llegando también a la gestión de los trabajadores," afirma Alicia Rodríguez de Paz en el medio español La Vanguardia, en abril de este año. "Las primeras aplicaciones de los algoritmos comienzan a usarse en los primeros estadios de procesos de selección de personal y hacen posible que plataformas de ofertas de empleo pongan en contacto a millones de trabajadores con miles de empresas que buscan cubrir puestos de trabajo," precisa.

"En muchas compañías, las prácticas de inteligencia artificial se aplican en la adquisición de talento porque es un área a donde se verifican resultados significativos, medibles e inmediatos relacionados con reducir el tiempo de contratación, aumentar la productividad de los selectores, y ofrecer al aspirante a una posición una experiencia superior, simple y sin fisuras," opina en la misma línea la especialista en tendencias del mercado laboral de la publicación Forbes, Jeanne Meister.

La Argentina no se queda atrás en esta movida digital. Mateo Cavasotto, Cofundador de Emi, ofrece por su parte hace un año un asistente virtual que ya utilizan varias empresas en el país, entre ellas Farmacity, Burger King y Banco Galicia. "Emi se usa para hacer el primer contacto con los candidatos, a donde se les explica la posición en cuestión y se hace un prefiltrado sobre la base de un chateo exhaustivo, y también para coordinar entrevistas con aquellos que fueron preseleccionados," cuenta del bot.

"Nosotros hemos desarrollado un asistente inteligente, que llamamos 'Álvarez', que extrae de los CVs la información más importante e infiere cuál es el puesto más apropiado según la experiencia descripta, que recopila datos constantemente de diversas fuentes -desde bases de datos hasta LinkedIn-, y acepta múltiples formatos como doc, pdf, html y que con el tiempo y los casos, aprende y perfecciona su algoritmo", dice Gustavo Guaragna, director de Snoop Consulting.

"Para las empresas, la herramienta implica un ahorro de tiempo porque, por tratarse de tareas repetitivas y operativas, es la etapa que le insume más tiempo a la gente de recursos humanos," se extiende Cavasotto. Y Guaragna lo ratifica: "pudimos aprovechar el talento que se volcaba a esas tareas para destinarlo a otras capacidades." Por otro lado, en cuanto al postulante, la premisa de Emi es que el curriculum puede ser una simplificación de la persona y que justamente lo que la inteligencia artificial permite a través de la conversación que entabla es interactuar con el cien por cien del individuo.

"Emi le pregunta al candidato por su experiencia laboral y de educación, por sus preferencias y gustos, a veces inclusive le pide que grabe un audio, y recién entonces le da una respuesta o lo redirige hacia otro puesto", añade Cavasotto. "De esta forma, se eliminan los sesgos de selección, claves para asegurar un proceso objetivo y diverso", afirman desde Burger King, una de las empresas que ya se subió a la ola Emi.

Además, al digitalizar los procesos de postulación, es posible darle una respuesta al interesado y ofrecerle un soporte a medida todos los días todo el día con la comodidad y el nivel de atención que esto implica. Los postulantes tienen así la opción de interactuar de manera personalizada en el momento en que más les conviene y a través de un medio con el que se sienten cómodos y al que hoy todos tienen acceso, el chat.

Candidatos sin fronteras
"Los resultados son bien interesantes en cuanto a la cantidad de candidatos que logramos contactar por medio del chat mientras que antes a muchos nos era imposible llegar," relata Mariana Ibero, directora de Capital Humano de Farmacity, otra de las empresas que ya aplica inteligencia artificial en el proceso de selección de personal. "Además, darles a todos los postulantes una devolución del proceso -sea afirmativa o no- mejora nuestra marca empleadora porque proporciona cercanía," observa. "El sistema ya recibió un estimado de 80.000 postulaciones que atravesaron el nuevo proceso de selección 2.0", agregan desde Burger King.

Cavasotto va más allá en la defensa del alcance del sistema: "Esta tecnología también permite a las empresas mejorar la calidad de sus contrataciones porque les hace posible interactuar con la totalidad de la población interesada en la marca".

El impacto en RRHH
Por su parte, los equipos de Recursos Humanos se están rearmando, y capacitando, en función de la nueva tecnología. "La inteligencia artificial hace que el proceso de selección sea más humano," sorprende Cavasotto. "Es un complemento que libera de otras tareas al equipo de capital humano para que esté más tiempo en contacto con los candidatos que avanzan en el proceso, mejorando así la calidad de los contratados", se explaya el ingeniero industrial.

"Lo que más nos costó en la implementación," se sincera en un espíritu similar Guaragna, "es que la gente no vea la herramienta como un reemplazo sino como un asistente que aprende muy rápido y mejora la eficacia del reclutamiento".

"Estamos evaluando el proceso para enriquecerlo," afirma por su lado la directiva de Farmacity. "Mejoramos periódicamente las preguntas que Emi hace a los postulantes para ajustarlas mejor a los perfiles bien diferentes que buscamos," especifica. "Hoy lo utilizamos para elegir cajeros, asesores de belleza y gente para mostrador de farmacia (la mayoría, estudiantes de farmacia)," enumera.

Lo que se viene
¿La inteligencia artificial aplicada a adquisición de talento viene para quedarse y expandirse? El potencial es enorme, aunque queda mucho camino por recorrer según sostienen varios especialistas.

Hay muchas herramientas por pulir y mucho por aprender también de parte de los recursos humanos. Si bien ya existen varias opciones de inteligencia artificial ideales para el reclutamiento de determinados puestos de trabajo, como por ejemplo empleados de call centers, bancarios o los mismos que selecciona Farmacity, no son eficaces para otras posiciones como podría ser un director de ventas. Y ni remotamente pueden contemplar una variable más delicada como la adecuación cultural. Al menos por ahora la inteligencia artificial no es buena para detectar habilidades blandas, si bien la última palabra no está dicha porque ya puede hacer predicciones del comportamiento de los candidatos y diagnósticos de personalidad que califican su capacidad para trabajar en equipo y su habilidad para aprender.

En Manpower ya trabajan con algoritmos que ofrecen información adicional a los entrevistadores, como por ejemplo que el aspirante se muestra nervioso o distraído. Con sus más y sus menos, la historia parece recién empezar.

COMO SERÁ EL MUNDO EN 50 AÑOS?


Fuente: LA NACION - Crédito: Pablo Vigo. Joaquín Sánchez Mariño. 14 de julio de 2019 
El futuro de la humanidad es materia fascinante de análisis y especulación. Lejos de la ciencia ficción, físicos, lingüistas, filósofos, urbanistas y politólogos responden 20 preguntas sobre cómo será -o podría ser- la vida en 2069.

1. ¿Qué idioma hablaremos? ¿Los traductores inteligentes unificarán la lengua?
Mucho se habla sobre el avance del chino, del español incluso, y de la puesta en jaque del inglés como idioma universal. Pero ¿tiene sentido seguir preguntándose eso cuando cada vez es más habitual ver traducciones automáticas? En la película Matrix (1999), el protagonista aprendía un idioma con solo descargarlo en su cabeza; ya ni eso suena sensato. Las tecnologías harán las traducciones, no el cerebro. En el mismo sentido opina Paula Salerno, doctora en Lingüística (UBA) y asesora en discursos: "Sobre la comunicación global, el mayor desarrollo de iniciativas como Google translate va a hacer que no sea imprescindible aprender idiomas para hablar con gente de otras partes del mundo ni para conseguir trabajo. Es decir, posiblemente haya un envejecimiento de la población bilingüe y una notoria disminución de políglotas. Las personas van a dejar de usar su dinero y su tiempo en clases de inglés, ruso, chino, pero van a "hablar" estos idiomas a través de sus dispositivos. También, es posible que se acentúe la variedad y heterogeneidad de medios para comunicarnos y que aumenten las "traducciones" entre distintos sistemas semióticos (imagen, texto, sonido, y también braille, lengua de señas, etc.). Por último, sería un gran avance que se adoptaran formas más igualitarias para expresar las diversidades de todo tipo: de género, culturales, etcétera. El lenguaje no solo transmite la realidad, sino que la construye".

2. ¿Cómo nos comunicaremos?
No es lo mismo pensar en qué idioma hablaremos que en qué plataformas o de qué modo lo haremos. Andrés Rieznik, doctor en Física y neurocientífico, dice: "Lo que no va a pasar, que muchos especulan, es que nos comuniquemos con el pensamiento, que tengamos electrodos que nos lean el cerebro y puedan transmitir lo que estoy pensando. Pero sí, que la comunicación a distancia va a ser más parecida a la que tenemos cuando hablamos en persona. Lo que no vamos a poder comunicar son los olores ni el gusto. Todo lo demás va a ser cada vez más cercano a la realidad y seguro va a haber hologramas o imágenes muy parecidas a uno.

3. ¿Cómo serán las ciudades?
Carlo Ratti, director del Senseable City Lab del Massachusetts Institute of Technology (MIT), es uno de los creadores del concepto senseable city (ciudad sensible o sensata), y uno de los urbanistas que más sabe sobre el futuro de los centros urbanos. Si bien no se opone al término más popular, Smart City (ciudad inteligente), cree que la clave no está necesariamente en lo que pueda aportar la tecnología, sino en cómo el hombre jerarquizará esas herramientas. "Los elementos clave de la arquitectura no cambiarán, pero sí cómo viviremos en la ciudad", sostiene. Para él, avanzará la presencia de la naturaleza sobre las urbes, que serán necesariamente más verdes. La economía compartida ( sharing economy) será una parte clave: herramientas como Airbnb (trascendidas ya para ese entonces, asumimos) habrán sentado precedente. Los espacios muertos, los autos estacionados sin uso, los departamentos vacíos deberían ser cosa del pasado. Habrá menos, y mejor utilizado. En ese aspecto, serán ciudades llenas de movimiento y vértigo, con autos autónomos yendo de acá para allá y resolviendo los problemas de densidad, a fuerza de un ordenamiento inteligente de los recursos. Ciudades donde todo es de todos, cubiertas de verde, ¿monitoreadas de manera permanente? Todo pronóstico es siempre una posible mentira arrojada hacia adelante, pero es también un intento de verdad.

4. ¿Cómo pagaremos por las cosas?
Opina Pierpaolo Barbieri, especialista en inclusión financiera y herramientas de Fintech (tecnología financiera): "En términos de pagos, va a ser biométrico: las tarjetas no van a existir más, las billeteras tampoco, pero también creo que los teléfonos van a ser menos importantes. Va a pasar todo por la muñeca, o por el iris del ojo, o con la huella dactilar, que es lo más fácil y rápido, y muy difícil de falsificar. Tendemos hacia la integración entre lo electrónico y lo biológico. Esto empieza con la internet de las cosas y los wearables (artículos que se llevan como una prenda más de vestir por ejemplo), donde llevamos cosas que monitorean nuestra salud y también son métodos de pago. Creo que vamos hacia un momento donde quizá tengamos un implante que no solo chequee nuestra salud en tiempo real sino que nos permita hacer pagos o entrar en lugares siendo nosotros".

5. ¿Qué país será la máxima potencia mundial?
Antes de irse tan lejos, habría que imaginar cómo sería el enfrentamiento interhegemónico entre Estados Unidos, China y Rusia. Si se establece una bipolaridad como en la Guerra Fría (dos potencias de un lado, EEUU del otro), eso puede extenderse durante muchos años, y llegar a mantener una cierta estabilidad. Ahora, si se produce una guerra entre Estados Unidos y China, como plantea John Mearsheimer, reconocido teórico de relaciones internacionales, no sabemos cómo va a seguir el mundo para adelante. Primero, habría que preguntarse qué va a pasar en los próximos 10 años, aseguran. El politólogo estadounidense Graham Allison habla de la trampa de Tucídides. Dice que así como la guerra del Peloponeso fue desatada por el temor de Esparta frente a la expansión de Atenas, lo mismo podría pasar con Estados Unidos frente a la expansión China.

6. ¿En qué soporte leeremos?
Antes, otra pregunta: ¿leeremos? En el caso de que sí, ¿cómo? Responde Nicolás Artusi, lector y estudioso de los hábitos de consumo cultural: "Por un lado, pienso que se va a consolidar la idea de una lectura espasmódica y fugaz contra el acto de lectura reposado que nosotros teníamos como sinónimo de la actividad de leer. Por lo general, las personas que no leen usan como excusa la dificultad del ambiente. Dicen que necesitan una cabaña alejada en un bosque, con un fuego, un vaso de brandy en la mano. Pero en realidad la época actual demuestra que la lectura es espasmódica porque leemos todo el tiempo: las redes sociales, la información de una parada de colectivos, la información nutricional en un paquete de galletitas. Entonces, entiendo que leer es un acto que está en transición: abandona la idea del consumo cultural o formativo (porque uno leía novelas o manuales), y se volverá cada vez más hegemónica la forma de comunicación entre los humanos. De hecho, leer junto con pensar sean probablemente las dos o tres actividades más inherentes al ser humano que puedan existir.

Por otro lado, creo que el formato libro sí será objeto de una mutación, porque el libro aumentado nos permitirá compartir subrayados, párrafos, ideas, impresiones. Entonces, también tendremos que preguntarnos si leer cambiará de forma, si mirar una imagen en el futuro será entendido como leer y dejará de estar asimilado al verbo mirar. Finalmente, pienso que el acto de leer va a dejar de ser individual para ser colectivo, como hoy es conversar. Pienso que vamos a leer más que nunca, porque lo que antes se transmitía de manera verbal, ahora se transmite de manera escrita, ya acaso eso dará origen a un nuevo sistema de códigos que todavía no conocemos, pero que inevitablemente tendremos que leer".

7. ¿Hasta dónde habrá llegado la inteligencia artificial?
Andrés Rieznik, doctor en Física, neurocientífico e investigador del Conicet, dice: "Hay un famoso punto de inflexión desde que Turing, el inventor de la computadora, pensó que nunca íbamos a llegar, pero creo que estamos por llegar. Es el famoso test de Turing: si yo me comunico con alguien a través de un chat, pero no puedo verle la cara, no puedo saber si realmente estoy hablando con un humano. Pero por más que me pongan la mejor inteligencia artificial del otro lado, hoy todavía voy a descubrirlo. Creo que ese punto lo vamos a pasar, estamos cerca. Va a ser indistinguible una charla con un ser humano que con una máquina. Ese va a ser el principal cambio de acá a 50 años y vamos a replantearnos qué es lo humano en ese sentido. Las computadoras comienzan a tener intuición, lo que antiguamente creíamos que era intuición. Hace un tiempo creíamos que lo humano era la inteligencia, hasta que las computadoras comenzaron a jugar mejor que nosotros al ajedrez y dijimos: ah, no, lo humano era la intuición. Y ahora, las computadoras, por ejemplo, en muchos juegos donde es necesaria la intuición comienzan a comportarse mejor que nosotros y tienen "intuiciones". Hacen movimientos que parecen no tener explicación, pero te das cuenta de que era una excelente jugada a largo plazo. Entonces, si ahora también tienen intuición, habrá que preguntarse qué es lo humano y qué es la conciencia, y llegará el momento en que nos preguntemos si esas computadoras tiene o no conciencia.

8. ¿Habrá desaparecido el terrorismo?
Gilles Kepel escribe en Terror en Francia que el fundamentalismo islámico es el responsable de la amenaza terrorista y dice que la radicalización se debe a la agudización de una política de identidad. Más allá de quién ejecutará el terrorismo, parece que en tanto se prolonguen los problemas de identidad de los pueblos, seguirá habiendo terrorismo. El mapa actual muestra múltiples conflictos de identidad de los pueblos. Los teóricos norteamericanos Schmid y Jongman escriben en Political Terrorism que seguirá habiendo un panorama en el que las víctimas se eligen al azar. Según ellos, la violencia tiende a expandirse en nuestro mundo y no a contraerse. En ese sentido, es imposible pensar que va desaparecer el terrorismo.

9. ¿Cómo utilizaremos nuestro tiempo?
¿Todo será determinado por la tecnología? ¿Puede el principal cambio surgir de la condición humana y no de la técnica? Para responder esta pregunta, recurrimos a Esteban Ierardo, filósofo y escritor que sabe como pocos interpelar el modo en que vivimos. "Es una pregunta que desafía la capacidad de comprensión de la mente humana, porque con la aceleración de la innovación tecnológica, proyectar de forma racional un mundo posible, incluso dentro de 10 años, ya es un desafío. De todos modos, en esta pregunta hay un presupuesto, que es suponer que dentro de 50 años vamos a poder seguir manejando el tiempo. Creo que se podrían dar dos escenarios: uno, en el cual las tendencias actuales por invadir y controlar nuestro tiempo desde un sistema consumista de entretenimiento sea cada vez más perfecto, de modo tal que dentro de 50 años nuestro tiempo no sea manejado por nosotros, sino por un sistema de excitación y entretenimiento diseñado para nutrir una dinámica de consumo continuo. Esa sería una visión en la cual no seríamos dueños de nuestro tiempo, sino que sería digitado por la reproducción del sistema. Un escenario más optimista es quizá que, junto a la construcción de un tiempo de entretenimiento, el individuo pueda construir su propio tiempo de forma paralela a ese digitado, y utilizarlo como una energía de exploración hacia distintas posibilidades de conocimiento; hacia enlaces incluso virtuales de otros tiempos históricos u otros espacios planetarios. En síntesis, sería la posibilidad de que el tiempo esté abierto a un acto creativo y explorador, de modo tal de crear un mundo propio, un mundo individual y paralelo al mundo globalizado, que probablemente exista, y mucho más fortalecido".

10. ¿Seguirá la mayoría bajo el sistema capitalista?
Para Valentín Muro, filósofo, seguirá siendo el sistema regente: "Si la historia de algo sirve es para proyectar hacia el futuro, y eso es terriblemente discutible, probablemente perfeccionemos aún más el capitalismo, que con creces ha demostrado ser el sistema que correlaciona con mayor bienestar alrededor del mundo. Naturalmente, para preservarse, el capitalismo deberá transformarse y atender situaciones como la crisis ambiental que acentúa y el aumento de la desigualdad". De nuevo a Pierpaolo Barbieri, fundador de Ualá e historiador económico, que se manifiesta de acuerdo. "Creo que el sistema republicano y el capitalismo van a seguir. Creo que vamos a tener un capitalismo mucho más responsable y sustentable, con una idea de una economía que sea carbon neutral, como se dice ahora en Europa, que son los objetivos para 2050 que se están hablando en Alemania. Básicamente, se trata de crear una economía donde nuestra huella de carbono tienda a ser cero. Lo más difícil para hacer eso son los viajes aéreos, pero en el resto de las cosas, la tecnología ya está, así que creo que hacia eso vamos".

11. ¿Se habrá inventado algún arte? ¿Cómo serán las que ya existen?
Para muchos, desde los años 80 ya existe una nueva forma de arte y son los videojuegos. Esa posibilidad crece cada vez más con la expansión de la realidad aumentada. Esos dos factores constituirán un método de expresión. Por supuesto, no es que crearemos un nuevo arte, sino que consideraremos arte lo que hoy, tal vez, es solo entretenimiento. Valentín Muro dice: "Cada nueva posibilidad técnica abre nuevas posibilidades artísticas. Es por esto que podemos esperar nuevas expresiones creativas siempre que sigamos desarrollando tecnología. Por otro lado, cuesta imaginar cómo podríamos lidiar con la creciente complejidad de nuestra cotidianidad si no es bajo el tamiz de las diversas formas de expresarse artísticamente".

12. ¿Seguiremos comiendo carne?
Ante el avance del veganismo y el vegetarianismo, pareciera que el consumo de carne es cada vez más discutido. Soledad Barruti, autora de Mal comidos y Mala leche (ambos de Planeta), dice: "El problema con la carne es en parte el consumismo que se genera a su alrededor. Un alimento hoy frecuente como es la hamburguesa debería ser algo moderado, espaciado en el tiempo. Si esto continúa lo que se avizora es un futuro trágico. El Amazonas está siendo rematado para producir granos para alimentar animales que viven en campos industriales. La respuesta a eso viene de la mano de la industria también: las marcas que lideran el replanteo productivo ya están utilizando los mismos monocultivos que se utilizan para alimentar a la vacas. Bajo este sistema global, en el que con unos pocos alimentos se le pretende dar de comer a todo el mundo, las perspectivas son de desastres ambientales. Y la ganadería es uno de los grandes responsables. Hay que volver a pensar de dónde viene cada uno de los alimentos que llevamos a la mesa".

13. ¿Habremos revertido la crisis ambiental?
Máximo Mazzoco, fundador y presidente de Eco House Asociación Civil, dice: "Considerando que lo único permanente es el cambio, es muy difícil saber con exactitud cómo evolucionará el planeta en los próximos 50 años. No obstante, en base a los datos actuales, percibo dos opciones: 1) La pesimista: a julio de 2019, el 70% de los ecosistemas marinos y terrestres están gravemente alterados, un millón de especies se encuentran en peligro de extinción y el cambio climático nos acecha. En consecuencia, el panorama no es alentador. 2) La optimista: muchos estamos convencidos de que todavía hay tiempo para modificar las causas estructurales del problema y amortiguar las consecuencias (digo amortiguar porque estar extinto no es reversible). Si tomamos la firme decisión de ayudar a todas las especies, la naturaleza encontrará la forma de salir adelante. Estamos en un punto de inflexión y existe la oportunidad de cambiar. Por lo tanto, la única forma de predecir el futuro es creándolo".

14. ¿Qué trabajos ya no existirán? ¿Cómo será el trabajo?
La mejor ilusión: nadie va a trabajar, lo harán los robots por nosotros. La peor ilusión, seremos esclavos de esos robots. Lo más probable, un equilibrio entre uno y otro. Si lo que dice el filósofo surcoreano Byung-Chul Han se mantiene, nos explotaremos cada vez más a nosotros mismos. Según el historiador Carl Frey (referente en las investigaciones sobre el futuro del trabajo), "existen dos tipos de tecnologías: las que nos reemplazan en nuestras tareas y ponen muchísima presión en el mercado de trabajo; y las que aumentan la productividad y ofrecen nuevas oportunidades laborales". Según cuál se imponga, el modelo de trabajo que conoceremos. La inteligencia artificial reemplazará a muchos puestos de trabajo humanos, así como la automatización. ¿Cuál será nuestra área de expertise como especie? Probablemente todavía no estén las condiciones dadas para saberlo.

15. ¿Cómo viajaremos? ¿Cómo serán los autos, los aviones, los trenes?
Ya Elon Musk adelantó que tiene en sus planes lograr los viajes interplanetarios. ¿Será él quien logre vuelos que lleguen a Marte? Bien podría ser parte de su legado (¡y cumplir lo que alguna vez prometió Menem: subir a la estratósfera y bajar, llegando a China en tan solo un par de horas!). Por lo demás, y para mantener los pies en la Tierra, sí sabemos que podemos esperar un futuro donde los transportes autónomos dominen la escena. ¿Autos voladores? Es la fantasía de todos, pero antes que ello llegarían los túneles que comunican lugares que se encuentran a una larga distancia. El conflicto a solucionar con los vuelos es su huella de carbono, y por el momento no parece haber un reemplazo para los barcos de grandes dimensiones. ¿Seguiremos dependiendo del traslado de grandes cargas? Esa es otra pregunta. Lo que es seguro es que la velocidad de los transportes de pasajeros aumentará notoriamente, como viene aumentando hace décadas.

16. ¿Habremos encontrado la cura del cáncer?
El doctor Santiago Méndez Huergo, del laboratorio de Inmunopatología del doctor Gabriel Rabinovich, Instituto de Biología y Medicina Experimental, Conicet, explica: "Se habla del cáncer como si fuera una sola enfermedad, pero son muy distintos unos de otros. Incluso, son muy distintos entre pacientes, entonces tratamientos que sirven para unos, no sirven para otros, por eso es muy difícil hablar de una cura. Para ganarle la batalla al cáncer, creo que lo más importante es la prevención, y es el campo en el que se ha ganado más terreno: encontrarlo cada vez en estadíos más tempranos. Hablar de una cura es complejo. Hay mucho todavía por hacer en el campo de la inmunoterapia. ¿Qué mejor que tu sistema inmune para ir a pelearle a un cáncer? Hay que trabajar para poder fortalecerlo de la mejor forma, para que estas terapias tengan cada vez más éxito. Podemos aspirar a que en 50 años el cáncer se pueda transformar en algo crónico, es decir, algo que no te mate, sino que se logre pararlo a tiempo".

17. ¿Cómo serán las familias?
Yuval Harari, uno de los intelectuales más relevantes de nuestro tiempo, dice que todo va a cambiar porque la dinámica de cambio es demasiado veloz. Según él, el concepto de familia es inimaginable de aquí a 50 años. Entonces, antes que cómo serán las familias, habría que preguntarse qué serán las familias, o si habrá familias. Según Luigi Zoja, un intelectual italiano autor de El gesto de Héctor, el concepto tradicional del patriarcado nació en la Grecia arcaica y está desapareciendo. Dice que el padre, que tuvo mucha importancia en los últimos siglos, fue sacado del hogar debido al capitalismo y a las guerras. Esto provocó, según él, una caída en su importancia. A su vez, la inserción laboral de la mujer también la sacó del hogar y propició la transformación de la familia. Una vez más, es imposible saber qué pasará en 50 años, pero es indudable que lo que hoy entendemos como familia no será igual en ese momento. La teórica feminista Judith Butler, acaso retomando los pensamientos de Gilles Deleuze y Félix Guattari, augura y defiende la misma posibilidad de transformación. ¿Habrá caído finalmente el patriarcado en 50 años? Parece imposible pensar que los movimientos sociales de hoy no repercutirán en el tiempo venidero.

18. ¿Habrá bases en otro planeta?
Según el físico Luis Lehner, único argentino en que colaboró en la primera foto de un agujero negro, para 2069 ya deberíamos tener "un catálogo enorme de planetas". Dice: "Podríamos tener candidatos firmes dentro de ellos capaces de tener vida (basada en átomos de carbono). Deberíamos tener telescopios muy sensibles, que nos darán idea de la atmósfera en esos planetas y hasta el tipo de actividad que habría. Algunos de ellos deberían dar indicios típicos de actividad biológica. En nuestra tierra, algunos harían planes como ir o como mandar nuestro ADN a dichos lugares".

19. ¿Cómo serán las guerras?
Albert Einstein dijo alguna vez que no sabía cómo sería la Tercera Guerra Mundial, pero que la Cuarta seguro sería con garrotes y palos. La idea de que todo comenzará de nuevo producto de una posible debacle ronda siempre el tema de las guerras. Serán efectivamente aniquiladoras de la especie o, por el contrario, podrá la industria armamentística profundizar en el direccionamiento de los ataques. Una posibilidad es ciertamente que las bombas arrasen todo, la otra es que el daño sea cada vez más teledirigido, más certero. Según Horacio Sánchez Mariño, Coronel (R) del Ejército y doctor en Ciencias Políticas (con tesis de doctorado justamente sobre la guerra), "la robótica, la inteligencia artificial, el uso del espectro electromagnético -es decir, la ciberdefensa-, va a emplearse en las guerras. Obviamente, se va a expandir a todos los dominios: ya está en la tierra, en el mar, en el aire; pero llegará al espacio, probablemente. Además, va a crecer el uso de las neurociencias al servicio de hacer la guerra. Las armas de destrucción masiva -como las armas químicas de corto alcance que se usaron en Siria- crecerán, no así el poder nuclear, porque ya hay conciencia en que son armas que se diseñan para no ser usadas, porque si se usan, se acaba la vida humana".

Según John Mearsheimer, teórico de relaciones internacionales, se está acabando la hegemonía liberal norteamericana y eso puede producir una guerra. Sugiere que Estados Unidos tiene que salir a demostrar su poder militar. A su corriente del pensamiento la llaman el realismo ofensivo: propone que hay que salir a disputar el dominio mundial, mantener la primacía norteamericana. Si esto sucediera y Mearsheimer es escuchado, ¿qué podría ocurrir?

20. ¿Cómo será el amor?
Tamara Tenenbaum publicó este año un libro titulado El fin del amor (Paidós). ¿Llegó a su fin el amor tal como lo entendíamos? ¿Volverá a empezar de acá a 50 años? ¿Hay algo que nos deba importar más que esto? Tamara arriesga su análisis de cómo podrá ser la cuestión. "La única respuesta posible a esa pregunta es diverso. Lo que estamos tratando de pensar y construir no es una nueva forma de amar, un nuevo formato, sino corrernos de la estructura de copia y modelo, corrernos de la estructura del ideal, de la estructura del amor que sí y los amores que no. Hablemos de expresiones de deseo. Lo que estamos trabajando para que exista en todo caso son formas muy diversas de vivir el amor. Tanto desde lo que se entiende tradicionalmente como diversidad sexual, no solamente la orientación sexual (ese concepto tan sigloventista), sino también en los modos en que se viven los vínculos. Y otra vez, no solo en términos tan sigloventistas como pareja abierta o cerrada, sino incluso salir de pensar el amor solamente por dentro de la pareja y por dentro de los vínculos que entendemos como estables y jerarquizados de determinada manera. El futuro del amor es diverso en todos sus sentidos. Diverso y rizomático. Cada vez poniendo más en jaque las jerarquías y el concepto de un amor modélico con el cual los demás se comparan".

viernes, 12 de julio de 2019

CIENTÍFICOS ARGENTINOS BATEN RÉCORDS EN CLONACIÓN DE CABALLOS


Con tecnología desarrollada en el país, lograron 12 clones sanos de una misma yegua y en una misma camada; la compañía biotecnológica que lleva adelante la iniciativa ya es la primera del mundo por su productividad.
Nora Bär. 21 de noviembre de 2017

Imperial es una de las yeguas más preciadas del polo local. Hace algunos años, hubiera envejecido dejando sus dotes superlativas relegadas al recuerdo. Pero gracias a técnicas puestas a punto en el país, hoy se multiplicó en 12 copias idénticas. Aunque tienen apenas semanas de vida, ya se advierte en ellas el mismo porte, las mismas inusuales condiciones genéticas que hicieron de la iniciadora del linaje un ejemplar extraordinario.

El logro fue posible gracias a avances tecnológicos desarrollados por el equipo científico de la compañía Kheiron, un emprendimiento radicado en el Parque Empresarial Austral, en Pilar, que en cuatro años generó 90 equinos clonados, y que pronto llegará al centenar. Con estos números ya es la primera compañía mundial en productividad, y segunda en producción acumulada después de la norteamericana ViaGen, creada hace 15 años, aunque esta última no publica sus resultados en revistas científicas. Esta notable performance se suma a una estela de éxitos iniciados con el primer bovino clonado por la compañía BioSidus y continuados por diferentes grupos locales.

"Kheiron es una empresa de capitales nacionales, con know how 100% argentino –se enorgullece Daniel Sammartino, su principal accionista y emprendedor que luego de ser vicepresidente ejecutivo de Techint se lanzó al mundo de las startups–. De alguna manera, la biotecnología me encontró a mí. Vinieron a verme con el proyecto de clonación y me cautivó. Instalamos un laboratorio de nivel internacional y eso nos condujo a otros múltiples proyectos: hicimos una empresa boutique de cría de caballos de polo, un laboratorio de fertilización in vitro para bovinos, desarrollamos una progesterona [la hormona sexual que segrega el ovario femenino y la placenta, y que tiene la función de preparar el útero para la recepción del huevo fecundado] inyectable y de liberación controlada que ya llevamos a patentar a los Estados Unidos y que exportaremos a todo el mundo... Y lo fascinante es que todo lo hacemos desde cero, con científicos argentinos y tecnología desarrollada en el país, sin adquirir ninguna licencia."

La camada obtenida de Imperial, de Bautista Heguy, supera un anterior récord de 2016, con ocho clones obtenidos de la yegua Virolita, de Agustín Merlos. Pero aunque en este caso la cantidad de réplicas sorprende, para Gabriel Vichera, director científico de la compañía, lo más importante no es el número de yeguas que se obtuvo de la misma línea celular, sino el método utilizado, que mejora notoriamente el proceso de clonación.

"Clonar ratones es muy fácil, vacas es bastante fácil, los caballos deben estar entre los más difíciles –explica el investigador formado en la Universidad Nacional de San Martín y en la UBA, donde hizo su doctorado bajo la dirección de Daniel Salamone–. Lo novedoso de nuestro procedimiento es que, en lugar de emplear fibroblastos [células de piel], estamos utilizando células madre de médula ósea, que tienen mucha más capacidad de reprogramación. Así, uno puede generar más clones nacidos viables y con una «sanidad» mucho mayor que con otro tipo celular."

El paper que da cuenta de este avance ya fue enviado y aceptado para su publicación en la revista Cloning and stem cells: advances and applications. "Es la primera vez que se publican clones equinos con células mesenquimales de médula ósea –dice Vichera, que además acaba de coronarse subcampeón nacional de arquería–. Lo normal, según la literatura científica, es que el 50% de los equinos nacidos por clonación tengan algún problema. Nosotros obtuvimos un 95% de «sanidad»: es decir, que las yeguas nacieron totalmente normales. No tuvieron ninguna de las patologías asociadas con los clones (retracción en las patas, síndrome de mala adaptación, cordón umbilical engrosado). Duplicamos la productividad. Y hay que tener en cuenta que hasta en los nacimientos naturales de potrillos se dan defectos..."

Según el científico, la tecnología empleada nació precisamente en el laboratorio de Salamone, en la Facultad de Agronomía de la UBA, pero su equipo luego la optimizó. "En caballos siempre la técnica es un poquito más compleja –confirma este pionero de la clonación en el país y próximo presidente de la Sociedad Internacional de Transferencia Embrionaria, que no participa de este proyecto–. No creo que haya muchos ejemplos de tanta producción. Están trabajando muy bien y usando células más indiferenciadas, con potencialidad de formar más tejidos, una técnica más eficiente. Es un avance importante. Lo atractivo de todo esto es que la Argentina es un país en el que la clonación de equinos alcanzó una estatura comercial porque los propios usuarios la promovieron, algo que no pasó con las vacas. Hay equipos completos de polo formados por clones. En este caso, lo que me encanta del trabajo de Kheiron es que constituye un ejemplo de cómo un doctor formado en universidades nacionales puede ir a la industria y revelar su capacidad de innovar", asegura.

Aplicada a la preservación de yeguas de alto valor, la clonación permite multiplicar su capacidad para producir embriones (ya que de modo natural no quedan preñadas durante la temporada de polo), permite experimentar con distintos padrillos, generar copias de caballos que perdieron su capacidad reproductiva por castración o preservar la genética de caballos ya muertos. Por otro lado, se pueden generar crías desde que inician su edad reproductiva, a los tres años, porque ya se sabe que poseen un potencial genético superlativo. "Esta tecnología ofrece nuevas oportunidades de mejora en la evolución genética", destaca Sammartino.

jueves, 11 de julio de 2019

EN 30 AÑOS LAS CIUDADES MÁS IMPORTANTES DEL MUNDO TENDRÁN UN CLIMA IRRECONOCIBLE


Estar en Londres se sentirá como estar en Barcelona. Seattle será más cálida y seca como San Francisco. Todo Medio Oriente tendrá temperaturas muy altas y graves sequías. Un pronóstico científico de 520 metrópolis trajo muy malas noticias.
Infobae. 11 de julio de 2019

En 2050, cuando el 70% de los habitantes del mundo sean urbanos, la quinta parte de las ciudades tendrán "condiciones climáticas nunca vistas", según un estudio de la universidad de ciencia y tecnología ETH Zurich, de Suiza. El trabajo analizó 520 metrópolis con más de 1 millón de habitantes, entre ellas varias capitales emblemáticas como Londres (que conocerá la temperatura de Barcelona) o Washington DC (que será como Nashville pero sin música country y con más amplitud térmica y pluvial).

Los investigadores analizaron las condiciones climáticas actuales de esas ciudades, como lluvias y variaciones en las estaciones, y proyectaron qué sucedería si la temperatura global aumentara otro 0,5ºC, y se acercase así al objetivo menor que se fijó en 2015 en el Acuerdo de París, 1,5ºC. El resultado reveló que "el 22% de las ciudades tendrán condiciones climáticas que actualmente no se dan en ninguna de las más importantes". En general los cambios se percibirán en el 77% de los centros urbanos.

En síntesis, se vivirá con más calor, aridez más intensa y lluvias y fenómenos como ciclones y monzones más pronunciados. "Es un cambio en las condiciones climáticas que probablemente aumente el peligro de inundación y sequía extrema", dijo a Reuters Jean Francis Bastin, coautor del informe. "Son condiciones desconocidas".

El cálculo no apunta al peor escenario. "Queríamos conocer la estimación más conservadora de cómo sería en 2050 el clima de las 520 ciudades principales", dijo a National Geographic Tom Crowther, otro coautor del estudio publicado en PLOS ONE. "Encontramos cambios enormes".

Milán se sentirá como Dallas; Hamburgo, como San Marino; Estocolmo, como Budapest; México, como Gaborone; Caracas, como Beirut; Río de Janeiro como La Habana; Buenos Aires, como Sydney; San Francisco, como Lisboa; Nueva York, como Virginia Beach: esos y otros ejemplos se muestran en el mapa interactivo que creó el Crowther Lab, de ETH Zurich.

En trazo grueso, las ciudades del hemisferio norte tendrán un clima como el que hoy tienen los centros urbanos ubicados 1.000 kilómetros hacia el sur, es decir, hacia la línea del Ecuador. "En Europa los veranos y los inviernos se volverán considerablemente más cálidos hacia 2050, con aumentos promedio de 3,5ºC y 4,7ºC respectivamente, en comparación con 2000″, detalló NatGeo.

Pero en detalle, existen 115 ciudades —el 22% de las estudiadas— que tendrán condiciones impredecibles. En esos lugares los cambios presentarán "climas novedosos". Muchas de ellas están en los trópicos como Kuala Lumpur, Jakarta o Singapur, y los cambios principales no serán tanto del rango de la temperatura sino de las precipitaciones extremas y más frecuentes, combinadas con sequías más severas e intensas.

"Queremos ayudar a que la gente visualice el impacto del cambio climático en sus propias ciudades y dentro de su tiempo de vida", agregó Bastin. Sin embargo, al utilizar una medida conservadora, es posible que ofrezcan una visión moderada. Las emisiones de carbono reales son mucho más altas, y podrían impactar en un aumento de la temperatura no de hasta 1,5ºC, sino de hasta 3ºC o 4ºC.

Con un aumento global en promedio de 2,4ºC, no sólo morirán los corales: en las naciones más pobres se verán afectados los servicios básicos —agua, entre ellos— y aumentarán los desastres climáticos, con el resultado de una mayor marginalización de los ciudadanos. En Medio Oriente el mayor calor y la sequedad más intensa tendrán consecuencias en la producción de alimentos, también.

Crowther calificó como "horribles" las implicancias del estudio para la mayor parte de las ciudades analizadas. Y Bastin advirtió a Reuters: "Sin duda necesitamos cambiar muy rápidamente el modo en el que habitamos el planeta".

domingo, 7 de julio de 2019

ARPANET, EL PEQUEÑO GRAN PASO HACIA LA RED


Ariel Torres. 7 de julio de 2019 

No tenían ni la menor idea de lo que estaban a punto de poner en marcha. Era un experimento importante, sí. Pero de ninguna manera imaginaron que estaban a punto de cambiar el rumbo de la civilización. Suena exagerado, pero es exactamente así. Tres meses después de haber puesto un pie en la Luna, el hombre desembarcaría por primera vez en eso que hoy llamamos, con cotidiano desenfado, espacio virtual.

A las 22.30 del miércoles 29 de octubre de 1969, un estudiante graduado de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), llamado Charley Kline, envió el primer mensaje por una red llamada Arpanet. Del otro lado de la conexión estaba un joven programador, Bill Duvall, del Stanford Research Institute (SRI), en Menlo Park, unos 500 kilómetros al noroeste. Arpanet, nacida de la Guerra Fría y abuela de la actual internet, estaba a punto de despertar.

Fue un alumbramiento traumático, sin embargo. Ya volveremos a esta escena. Ahora vamos a congelarla para viajar un poco más atrás, a 1957. Ese año, la Unión Soviética había puesto en órbita el primer satélite fabricado por el hombre, llamado Sputnik 1. Desde afuera, uno podía imaginar el júbilo astronáutico en Moscú y la desazón espacial en Washington. Pero, como suele ocurrir con la realidad, las cosas eran bastante más complejas. Dato de color: "sputnik" en ruso significa satélite, palabra que, en latín, quería decir compañero o escolta. Así que, desbordando creatividad, los soviéticos le pusieron a su primer satélite, bueno., satélite.

El Sputnik 1 era una esfera de metal de unos 60 centímetros de diámetro. Como una ojiva nuclear, digamos. Así que lo que celebraban en Moscú y temían en Washington no era el satélite en sí, sino el cohete que lo había puesto en órbita. Llamado R-7 y lanzado por primera vez dos meses antes, es considerado el primer misil balístico intercontinental de la historia. De modo que, de carrera espacial, poco. La lucha era más bien por cuál de los dos colosos conseguía la tecnología para regar a su rival con bombas atómicas. La Unión Soviética había llegado primero, y esas eran noticias catastróficas para Estados Unidos.

La reacción no se hizo esperar, y solo cuatro meses después del Sputnik (un plazo récord, considerando los tiempos que suelen tomarse los gobiernos) el presidente Dwight Eisenhower fundó la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada, cuyas siglas fueron, al principio, ARPA. Cambiarían en marzo de 1972 a DARPA (la D es por Defensa); volvería a ser ARPA en febrero de 1993, y de nuevo DARPA en marzo de 1996. La misión de ARPA era desarrollar nuevas tecnologías para la defensa de Estados Unidos. De sus entrañas nacería la idea de las comunicaciones resistentes a fallas y ataques devastadores y, 12 años más tarde, Arpanet daría su primer paso vacilante y accidentado.

"Lo and behold!"
"Arpanet tuvo -literalmente- cientos de padres", le dijo en 2009 a la Radio Pública Nacional el estadounidense Robert Taylor, que había sido director de la Oficina de Técnicas para el Procesamiento de la Información de Arpa entre 1965 y 1969, y que, por esto, es considerado uno de los fundadores de esa red y uno de los pioneros de internet. Es cierto, pero algunos nombres se destacan, inevitablemente. Por ejemplo, Joseph Carl Robnett Licklider, uno de los primeros en imaginar la computación tal como la conocemos hoy y en prever una red global; o Paul Baran y Donald Davies, que pergeñaron el mecanismo último que se usó en Arpanet y luego en internet, llamado "conmutación de paquetes"; y Leonard Kleinrock, que le dio el soporte matemático a dicho mecanismo y que estaba presente la noche del 29 de octubre de 1969, cuando Arpanet intentó ponerse de pie. Intentó, decimos, porque tan pronto dio sus primeros dos pasos, la computadora en el SRI se colgó y fue menester empezar todo de nuevo.

La tarea, aquella noche, era mucho menos riesgosa que la de Neil Armstrong y Buzz Aldrin, tres meses antes. Pero su complejidad técnica no se quedaba atrás. Tanto, que la descomunal red global a la que llamamos internet arrancó con una misión muy sencilla. Desde una computadora SDS Sigma 7 en la oficina de Kleinrock en la UCLA, Kline debía loguearse en otra máquina en el SRI, una SDS 940. Esto es, tenía que escribir la palabra LOGIN. Hoy nos parece un juego de niños. Pero 40 años atrás esta simple operación (nuestros teléfonos ejecutan procesos millones de veces más complejos de forma transparente y en segundo plano) constituía todo un desafío. Dato de color: la Sigma 7 era una computadora de 32 bits lanzada en 1966 por al compañía Scientific Data Systems (SDS). Para ponerlo en perspectiva, las primeras computadoras personales de 32 bits aparecerían en el mercado solo 20 años más tarde, en 1985.

De nuevo en la UCLA, para verificar que el SRI estaba recibiendo correctamente cada letra (L, O, G, I, N) no tuvieron más remedio que apelar a un método que hoy parece viejo, pero que entonces era inevitable. Cada vez que Duvall recibía una letra en su computadora, lo informaba telefónicamente. Todo marchó bien con la L y la O. Pero cuando enviaron la letra G, Duvall quedó a la espera, hasta que se hizo evidente que su equipo se había colgado.

Pasado en limpio, el primero de los trillones de mensajes que se enviarían en las décadas subsiguientes Arpanet y su sucesora, internet, fue LO. Kleinrock encontró esto auspicioso, por la frase "Lo and behold" en inglés. "No podríamos haber esperado un mensaje más sucinto, profético y poderoso que ese", me dijo, cuando lo entrevisté en 2014. Más tarde, esa noche, el experimento tuvo éxito, y, por primera vez, dos computadoras estaban hablando a distancia. Antes de que 1969 terminara, otros dos nodos se conectarían con Arpanet.

Entre redes
Lo que ocurrió en aquella oficina en octubre de 1969 no tendría ninguna importancia, de no haber sido por un hecho enteramente fortuito que ocurriría 30 años más tarde. Ya llegaremos a eso. Antes, hay que examinar la descendencia de Arpanet, que, a decir verdad, más allá de probar el concepto de la conmutación de paquetes, le interesó mucho más a los científicos y programadores que a los militares. En 1971, por ejemplo, un ingeniero llamado Ray Tomlinson implementó el primer sistema de correo electrónico para Arpanet. Fue un éxito de taquilla, y se dice que fue la primera aplicación que disparó el uso de esta red.

Pero, en rigor, era terreno no cartografiado. El hecho de poder conectar computadoras de forma remota abría un abanico de posibilidades que sonaba a ciencia ficción; tanto, que nos llevó medio siglo habituarnos a esa nueva normalidad. Las redes, en suma, empezaron a multiplicarse, lo mismo que las computadoras. Redujeron su tamaño y su peso. En 1976, nacía Apple, que al año siguiente lanzaría su Apple II, considerada la primera computadora personal. En 1981, IBM ponía en el mercado su IBM/PC (el Modelo 5150, para ser precisos), que conquistaría el mundo con su arquitectura abierta. Dicho más simple, en un lustro, Arpanet se había vuelto obsoleta. ¿Por qué?

Porque conectaba computadoras; en rigor, procesadores de mensajes, que servían de intermediarios entre esas enormes computadoras que se compartían entre cientos de alumnos, profesores y empleados. A principios de la década del 70 (del siglo pasado, aclaremos) se hizo evidente que pronto haría falta conectar no ya computadoras, sino redes de computadoras. Sin entrar en detalles técnicos, la idea que empezó a circular era la de hacer internetworking. De allí la palabra internet.

Lo que celebraban en Moscú y temían en Washington no era el Sputnik 1 en sí -una esfera de unos 60 cm de diámetro- sino el cohete que lo había puesto en órbita. Con la ayuda de cientos de programadores y estudiantes, Bob Kahn y Vinton Cerf publicaron las especificaciones del nuevo protocolo de esa red de redes en 1974. Se llamó TCP y originalmente incluía IP. La idea era simple: los paquetes de datos debían poder llegar a destino sin importar la naturaleza -el software y el hardware- de la red que los había emitido y de la que los recibía.

Tal como me lo contó Cerf en 2007, se inspiraron en el correo postal (y en la red experimental francesa Cyclades), cuyas cartas llegan a destino sin importar el idioma, los usos y costumbres, las convenciones para numerar domicilios y otros aspectos por el estilo. Funcionó. El 1° de enero de 1983, algo más de una década después de su alumbramiento, Arpanet se apagó para siempre y fue reemplazada por internet.

Clics modernos
Como se sabe, en 1983 teníamos un montón de tecnologías muy buenas y prácticas, como el disco compacto, la televisión a color y las videocaseteras. De internet, nada. Seguía confinada en la academia, los organismos de gobierno y las grandes corporaciones. En 1988, entrevisté a un investigador argentino de IBM, Jorge Sanz, que me mostró, maravillado, el correo electrónico en su notebook; todo inalámbrico. Sí, en 1988. Fue duro volver a la carta de papel y la máquina de escribir. Pero faltaba poco.

En 1989, un emprendedor estadounidense llamado Barry Shein pensó que estaría bueno ofrecerle al público un servicio de e-mail, y fundó el primer proveedor de internet de la historia, The World, en Brookline, Massachusetts. Al principio le hicieron la vida imposible, porque, argumentaban, estaba lucrando con bienes del Estado. Pero dos años y mil clientes después, a causa de que el clima político estaba cambiando, le dieron luz verde para que siguiera con The World "como un experimento".

Hoy, hay más de 4000 millones de personas conectadas con la red de redes. El mundo es otro, por completo, y todo empezó humildemente en la oficina de Leonard Kleinrock una noche de octubre de 1969. En términos absolutos, ese primer paso alteró el curso de la civilización mucho más que el de Armstrong. Aunque, como dijimos, no sin tropiezos.